Música para una banda sonora vital – Pedro Almodóvar

Un poquito de playback

Imanol Arias haciendo el playback de Almodóvar y MacNamara… Gran ganga, gran ganga, soy de Teherán…
(vale por una condena islamista a la lapidación genital)

Y los susodichos Almodóvar y MacNamara haciendo de las suyas… Suck it to me. Si en Hollywood hubieran visto esto antes de darle el Óscar, no le dan ni las buenas tardes.

Música para una banda sonora vital – Hey!, Joe

Aunque de la música de La princesa prometida (The princess bride, Rob Reiner, 1987) todo el mundo recuerda a Mark Knopfler, porque en prácticamente todas partes consta su autoría exclusiva de la partitura del film, lo cierto es que también participó, y no poco, en ella Willy DeVille (debió de ser en los descansos de su otra faceta como doble de riesgo de las secuencias de Pierre Nodoyuna…).

El gran Willy, prematuramente desaparecido, nos legó estupendas canciones y alguna que otra excelente versión, como esta:

Música para una banda sonora vital – Una Rossanna que no es y un Dr. House con peluca

Uno. Rossanna, tema ochentero de los californianos Toto, suele interpretarse erróneamente como un tributo del teclista del grupo a su novia de entonces, la actriz Rossanna Arquette. Los miembros del grupo han negado repetidamente esa dedicatoria, atribuyendo la coincidencia al perfecto encaje del nombre en la melodía, pero lo cierto es que la compuso el novio de la intérprete, así que no se sabe qué diría Freud al respecto. Lo que sí es cierto es que en el clip oficial del tema aparece un tipo que pocos años después alcanzaría enorme fama como actor, Patrick Swayze. A ver quién lo ubica…

Dos. Más reconocibles son John Malkovich y Hugh Laurie (mucho habría que decir de la carrera de este señor, como siempre, antes de que la mayoría de la gente se enterara por la tele de que existía) en este vídeo del tema de Annie Lennox Walking on broken glass.