Ha muerto un cómico: Fernando Fernán Gómez
Ha muerto un Maestro: dramaturgo, escritor, actor, director, cineasta, crítico, poeta, pensador, filósofo, ensayista…, pero sobre todo, un cómico. Los periódicos de hoy están llenos de reseñas, de obituarios, de necrológicas, en las que sus obras menores se alternan con sus grandes creaciones, sus magníficas interpretaciones y su lado “mediático”, por desgracia el más generalizado entre la bobería sobre la cual él nos había advertido durante tantos años, datos, fechas, párrafos que no le harán ni un mínimo del reconocimiento y la justicia que merece este genio de la escena, de la interpretación, a quien otras culturas no tan míseras y ruines como la nuestra hace años que hubieran encumbrado sin esperar a su muerte (si hubiese sido francés, británico, norteamericano sería un icono cinematográfico mundial de primer orden sin duda alguna, si es que no lo es ya, a pesar de ser un limeño español de adopción). En este blog, cuyo mantenedor reconocía en Fernan Gómez al abuelo cinéfilo que nunca conoció, preferimos quedarnos con el recuerdo de la ovación de diez minutos que le dedicó el Festival de Berlín de hace dos años al homenajearle con un Oso de Oro especial por toda su carrera, antes de que las jóvenes generaciones difuminen en el tiempo y en su inconsciencia la figura de este gigante. Y, cómo no, nos quedamos, de entre de los miles de grandes escenas de este coloso de la pantalla, con una de sus últimas brillantes interpretaciones en El abuelo, la adaptación de José Luis Garci del clásico de Pérez Galdós, donde Fernán Gómez hace un papel a su medida: un hombre cuyo tortuoso pasado le da derecho a vivir su libertad con toda dignidad. Y así va a quedar Fernando Fernán Gómez en la memoria de quienes lo admiran, lo respetan y lo aman por su trabajo, por lo único que él desearía ser admirado, respetado y amado.
Crónica de El extraño viaje, de Fernando Fernán Gómez.




Ah Escalones, no sabes como lo siento. Esta, dices bien, fue una interpretación a su medida..pero él era mucho más. Toda esa imagen de gruñón no es más que una anécdota rediez…Fernando Fernán Gómez es/era un animal de escena. Un amante de lo escrito…
Jolín, que tristeza Escalones.
Una pérdida muy grande. Este hombre se merece más de un homenaje y espero que así sea. Aunque dicen que algo tímido y malhumorado a veces eso no debe influir para “juzgar” su gran trabajo.
Un abrazo
Grande entre los grandes y controvertido de cara a ciertos sectores, como debe ser por otra parte, una leyenda viva, si en otros lugares engrandecen a sus mitos, en nuestro pais no nos hace falta mucho para que este hombre se valga de si mismo para resultar un titán de la escena.
Saludos
Un hombre completo, que te gustara o no, tiene un mérito espectacular en esta etapa de parcelismos y hombres incompletos.
Un abrazo, Alfredo.
Nota… Sigo viendo pelis, pero de momento gana por goleada “Happy together”
Chic@s, no habrá en cien mil años alguien a su altura. Eso es lo peor de todo, que no hay relevo para esta gente, y a la vista de la evolución de nuestra sociedad y de nuestra cultura, hombres así son tan del pasado como Leonardo da Vinci o Cervantes.
Abrazos a todos.
PD: Sonia, así me gusta, que sigas al pie del cañón; aún tendremos que esperar unos días para otra charla. Abrazos.
para mi lo jodido de estas cosas ya no es que alguien como él muera…es que todavía había muchas cosas que nos podía haber dejado…estaba lucido. abrazos.
Sí, Fernando, estaba más que lucido, pero muy cansado. Pero hasta el final escucharle ha sido siempre uno de los mayores placeres (véase “La silla de Fernando”).
Abrazos.
Qué podemos decir de este hombre que no se haya dicho ya. Es una pérdida que sentimos extraordinariamente. Lo que dices del relevo es así. Se marchó ayer el que probablemente haya sido el principal actor de la historia cinematográfica española.
Un abrazo
Era un hombre especial, un actor extraordinario, un escritor buenísimo y una pieza indispensable en el teatro. Yo no sé vosotr@s, pero a mí me gustaría a veces ser tan descarada como lo fue él y mandar a algun@ a la mierda. Mismamente esta mañana a una tontarras de funcionaria.
Besos tristones
Valentín, F.F.G. era el ser humano de carne y hueso en el que muchos pensarían si hubiera que personalizar la cultura española en un ser humano. Seguramente el actor nº 1 de nuestra Historia del cine (junto a Paco Rabal, me atrevo a decir), y muchas cosas más.
Un abrazo.
Entrenómadas, dueño de su libertad, cultísimo, inteligente, no por la mera acumulación de datos y conocimientos, sino por saber aplicarlos a su propia vida. Su descaro es producto de su libertad, del ejercicio de la misma como única forma de ser humanos.
Besos tristes.
Me joroba mucho que se haya muerto este hombre. Era impresionante.
Besos.
Pues sí, al menos joroba todo lo que puede jorobar la muerte de una persona de 86 años y de una vida tan aprovechada. Lo que más me fastidia es la exaltación de lo vulgar y lo chabacano por parte de la sociedad y el aparcamiento de las mentes preclaras y veteranas que tienen cosas que aportar de verdad, experiencia y sentido común, pero sobre todo una mirada reposada a las cosas en este tiempo en el que correr parece obligatorio.
Besos.
Sería estupendo que le homenajeasen programando La silla de Fernando, no la he visto y tengo unas ganas….
Pues sí, sería estupendo, indicaría rapidez de reflejos y profundo respeto por el personaje y su obra, por lo tanto no creo que haya que contar con eso. Ojalá me equivoque y alguien me sorprenda.
Un bello obituario, el tuyo, amigo Alfredo. Triste estoy por esta pérdida, tan grande. Buena definición esta, la tuya. Me conmueve escucharle, verle en esta secuencia de ‘El Abuelo’ con la que identifico a mi abuelo del sur. Ya alguna vez comentado.
Viejo cascarrabias, algunos le llamaban. Para este servidor ‘cascarrabias a mucha honra’ que la tenía. Fernán Gómez era un hombre entrañable, divertido, un genio tímido que vivió como murió. Su vida como su obra aquí queda, en nuestra memoria.
Mucho me temo que aquí a partir de hoy, nadie se acuerde. La RAE le admitió, a un cómico en su sillón.
Un abrazo servetiano,
Alfredo, amigo, que se me olvidó. Hoy te cito y te enlazo.
Abrazos servetianos,
Sí, Diego, pero no lo admitieron por cómico, sino por dramaturgo y escritor. Me parecen las dos mejores escenas de la película, con discursos vigentes aún en los que se cantan las cuarenta a tanto patán suelto que todavía padecemos.
Gracias, y un abrazo.
Alfredo, estoy contigo en eso de ‘cantar las cuarenta’. Él lo hizo toda su vida. ¡Qué envidia! la sana, claro. Su alma era libre de ataduras y de compromisos. Quizás por ello decía lo que pensaba.
Hoy te he dejado la foto de la que te hablé ayer. ¿Recuerdas? José María Forqué me eligió para un papel diminuto, en ‘Miguel Servet’. Para mí: ¡Estelar!
Abrazos servetianos y estelares
Ya te he visto, Diego, sonriente y dispuesto a enviar a la hoguera al más pintado… Toda una experiencia.
Un abrazo.
Yo debo reconocer que este hombre me provocaba un cariño especial, más que nada por lo que han comentado anteriormente, en ocasiones he visto reflejado en él un caracter propio mio de resultar excesivamente sincero y directo, así que me llegaba mucho cuando lo veia en pantalla, tanto en sus obras como en sus sinceras y secas declaraciones sobre cualquier aspecto.
Por otra parte, y puede parecer una contradicción debido a que todavía le quedaba bastante cuerda creo yo, que la muerte le llegó como a los grandes, en la cúspide, sin arrastrarse por nuestras pantallas. Hasta en eso fue grande.
Saludos
Así es Iván, aunque, como él mismo ha reconocido en muchas ocasiones, ha trabajado mucho, y eso implica haber hecho de todo, bueno, muy bueno, malo y muy malo, y eso de “arrastrarse” lo ha tenido que hacer más de una vez, sin necesidad de llegar a ser tan mayor. Pero esa dignidad de la que hablas, es cierto, la ha mantenido hasta el final en todo lo alto.
Un abrazo.
Pero bueno, el recuerdo que hace surgir uno de LOS grandes viene bien: se puedo dedicar uno a exprimir toda una vida lo que él hizo. Bendita sea esa clase de historia; nada mejor que haber conocido a alguien del que uno ha quedado prendado. Ese sí que es un buen recuerdo. Una bonita historia contada, y que ahora tu nos ceuntas: es seguro que habrán muchos, así no pasan de un puñado, que también se animarán a contarla queriéndose parecer y hacer algo como él….
Alfredo, amigo, gracias por lo del ‘rictus sonriente’ del inquisidor. Ya me dirás quién era el tendero de ‘la vida de Bryan’, con el que Brian tenía que regatear.
Buenos los comentarios, los de Iván y malvisto también.
Abrazos servetianos y estelares
Eso espero, Malvisto, que haya quienes se esfuercen en emularlo y continúen su estela. Pero no es cuestión sólo de voluntad, sino también de verdadero e inagotable talento, y eso es más irrepetible.
Abrazos.
Diego, tú ve la película y enseguida verás a quién me refiero. Es que es verdad, muy sonriente te veía para estar a punto de mandar a alguien a tostarse vuelta y vuelta, te metiste bien en el papel, seguro.
Saludos.
Alfredo, amigo, la veré y te cuento. Me encanta cuándo dices ‘te metiste bien en el papel’. Es que eres british hasta para esto.
Abrazos,
Bueno 39 así es la vida. Abrazos, igual me paso.
Esto sí que ha sido un varapalo, hay muy pocos actores tan inteligentes e interesantes como él. Estoy escuchando “El séptimo vicio”, que hoy está dedicado a él, han dicho que no sabía conducir y eso me ha gustado, ya eramos unos pocos los que no viajamos en coche. Bien por Fernando.
Un abrazo.
Eryx, más bien, así es la muerte…
Un abrazo.
Lucía, ni actores ni personas en general tan inteligentes e interesantes, diría yo. A mí la verdad es que la noticia, cada vez más probable a medida que pasaba el tiempo, a mí me ha dejado hecho polvo. Apúntate a otro que no sabe (ni quiere saber) conducir. Sí señora, el menda.
Abrazos de peatón.
Alfredo, ya lo sabía, por eso te lo comenté.
Tuve la suerte de ver hace poco “La silla de Fernando”. Si ya lo tenía en gran estima por su faceta artística, más admirable, si cabe, su faceta humana. Una persona muy inteligente, sencilla y sincera. Ahí es nada en estos tiempos que corren.
Perdona, Lucía, hija, me repito tanto que ya no sé qué he dicho y qué no. No recuerdo cuándo te lo comenté, pero así te sirve para confirmar que desde entonces aún sigo siendo peatón, y por muchos años (y kilómetros).
Minerva, pues sí, es una suerte, porque para el caso que han hecho a la película los exhibidores… Gran tipo, sí señor.
Un abrazo.
Sí amigo, el más grande. España tiene grandes actores, Fernán Gómez es a parte. A mí como director me parece que no le hace sombra al gran Buñuel. Como escritor a Umbral, como actor, a nadie. He leído toda su obra incluyendo El tiempo amarillo sus grandes memorias.No ha muerto un actor,sino un hombre fundamental en la cultura de España.Se nos van, Alfredo,los últimos de una estirpe irremplazable.
Un abrazo.
¡que razón, 39 escalones, qué poco se valora en este país a quien lo merece! Y Fernanndo Fernán Gómez, quizá nos creímos que iba a ser eterno y ahora lo vamos a echar mucho de menos. Su obra es inmensa y magnífica, pero temo que no se le va a reconocer como merece. Este viernes en la 2 se proyecta “El extraño viaje”, no es para menos, pero Fernando Fernán Gómez se merece un homenaje en la primera, y en horario de máxima audiencia. Un saludo.
ah, “peatones” cada vez conozco a más gente sensible e interesante que no conduce o no ha querido renovarse el carné de conducir, yo creo que tampoco me lo renovaré… no hay nada como caminar, la verdad… Un abrazo.
La verdad que me he quedado muy triste con esta noticia de la gran pérdida de este genio de la actuación. Gracias por recordarlo. Saludos!
Alfredo amigo, a ‘peatones’ y a Samuel hace años estuve cuatro meses sin coche. Sin duda fueron los mejores meses de mi vida.
Abrazos,
Pues aquí un servidor también se confiesa “peatón”, y sin ganas de ponerle remedio. Por cierto, este sábado hay especial en TCM a las 22h sobre este gran hombre, con la emisión de “la lengua de las mariposas”, sino recuerdo mal, y el documental que aun no he visto y veré, “La silla de Fernando”.
Saludos
Francisco, es normal, tarde o temprano tiene que suceder; lo más triste es que no aprovechemos la enorme e importante escuela que estas personas lograron forjar en épocas más difíciles y su ejemplo vaya camino del olvido.
Samuel, “El extraño viaje” es quizá el mejor homenaje que podría prepararse a este fenómeno. Película singular, especial, riquísima en matices, de atmósfera implacable. La he visto miles de veces, pero tampoco hoy me la perderé.
“No hay nada como caminar”, dices. Si tienes la suerte, como yo, de vivir a media hora andando del trabajo, porque si no…
Budokán, pérdida irreparable, y me temo que irremplazable.
Diego, eso quiere decir que ahora sí lo tienes. Yo me niego en redondo, no quise ni obtener el permiso de conducir. Tengo alergia a los coches y al 90% de los conductores.
Iván, ya veo que somos muchos. Buen homenaje. Gracias por el aviso.
Abrazos para todos.
Alfredo, amigo, sí. Dispongo de automóvil pero lo uso poco. Voy a los sitios andando, que es lo más sano y así cogo algún ‘capazo’ que me encantan.
Abrazos,
Desde luego no ha muerto un cualquiera, nos deja una inmensa obra en su paso por la vida, ¿que sera de ella? casi no depende de nosotros, pero al menos alguien para quien lo mas importante no era que le pelotearan, sino su compromiso con algo mas grande que el y que nadie, su compromiso con su trabajo, que es ademas el inmenso regalo que nos deja.
Lo has descrito muy bien, Ramón. Un gran profesional que con ochenta y pico años y todo hecho de forma inmejorable seguía a veces levantándose a horas intempestivas para memorizar nervioso como un debutante las líneas de guión que le tocaban decir en una película pequeña o sin importancia. Un ejemplo.