
MUJER: ¿Le molesta que le mire?
PEDRO: ¿Cómo dice? [...] Perdón, no le entiendo.
MUJER: ¿Le importaría quitarse las gafas?
PEDRO: …
MUJER: Para qué va a leer, se pueden hacer otras cosas…
No desearás al vecino del quinto. Ramón Fernández (1970).
~ por 39escalones en Mayo 20, 2008.
Escrito en Diálogos de celuloide
Etiquetas: Alfredo Landa, Cine, comedia, destape, españolada, Jean Sorel, No desearas al vecino del quinto
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Arg, es que solo ver el cartel me pinga la nariz….
Si, supongo que en aquellos años nadie pretendía que la peña leyese pudiendo “hacer otras cosas”.
Uf, que revival Alfredo….
Mis vecinos del quinto son un amor de personas. Nos invitaron a su boda, que fue increíblemente emotiva, cosmopolita y bella. Luego le comento el post.
Alfred, call me,
M
Me ha recordado a mi abuela, que no me dejaba leer después de comer, porque decía que era malo.
Mima, en realidad es una escena que deja muy clara la perspectiva del cine español machista que comedias de nuestro tiempo como “Días de fútbol” o “El otro lado de la cama” han asumido. La escena tiene lugar en el compartimento de un tren, y la mujer es una tía buena que se encandila del macho hispánico (aunque lo interpreta un actor francés, todo hay que decirlo), y se le pone en bandeja gratuitamente y sin cortes publicitarios. O sea, cine escrito por hombres para ser visto por hombres.
Un revival de los que nunca deben volver, ni en el cine ni en la vida.
Besos
En mi casa no hay quinto, Entrenómadas, así que me libro… I phone you later…
Besos
Noe, la escena tiene un matiz picantón que excede el ámbito de la relación abuela-nieta; sería más bien un “aquí te pillo, aquí te mato” en el compartimento de un tren. En cuanto a si es mejor leer o eso, en un tren o no, depende del libro, of course.
Vaya tela, ¿Será a esto a lo que se refieren cuando dicen eso de “Spain is different”? Por lo menos en aquella época, aunque tienes razón, mucho de eso sigue vigente todavía… yo tampoco tengo vecinos del 5º, como vivo en una casa (no un piso…), como mucho, tengo vecinos “de enfrente” y vecinos “de al lao”, pero que yo sepa nunca he deseado a ninguno.
1 Beso.
Rosa.
jajaja. ¿Y por qué hay que quitarse las gafas para hacer otras cosas?
Saludos
Rosa, hay que mudarse a mejor vecindario. Eso de tener buenos vecinos anima mucho… Tampoco es mi caso. El más joven de entre mis vecinos tiene entre treinta y cuarenta años más que yo… Snifff.
Besos
AdR, ten en cuenta que en la virulencia del trajín físico y con lo sensibles que son los chismes ópticos, las consecuencias son imprevisibles… Aunque, eso es cierto, mejor ver lo que se hace uno, que si no luego pasa lo que pasa y se lleva sorpresas raras…
Un abrazo
yo no tengo vecino a quien desear ,si alguien tiene y me quiere mandar una lista ,se lo agradeceria!!
un beso
Carina
Está bien, cada cosa tiene su función, vamos a dejar las gafas para leer y no las liemos en otros menesteres, solo nos faltaba romperlas y luego a ver qué va a ser de nosotros, leyendo con el ceño fruncido porque no vemos ni torta.
Un abrazo.
La película ya era mala cuando se estrenó.
Lo más sorprendente es que fue un taquillazo.
No he visto ningún “Torrente…” pero me imagino que la cosa andará por semejantes derroteros en cuanto a calidad/recaudación.
Saludos.
¡Excelente cartel!
Carina, no hace falta que sea un vecino.
Besos
Lucía, di que sí, que luego los cristales se rompen y uno puede clavárselos en el sitio más raro…
Abrazos
Josep, “Torrente” (y otras con mejor prensa) recuperan ese sentido del humor chabacano que a veces acierta, pero que generalmente está de más.
Saludos
Magda, el cartel es muy del estilo del cine español de la época, del cine español comercial, claro, en los primeros tiempos en que la dictadura permitía algún esbozo de erotismo… En fin, a veces cualquier tiempo pasado nunca fue mejor.