El ‘Caro diario’ de Moretti

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La imagen de un tipo circulando en Vespa por las calles de Roma es ya un icono cinematográfico mundial reconocible en cualquier parte. El llamado ‘Woody Allen’ italiano (qué más quisiera él, el italiano, digo) realiza aquí una película que no es en absoluto lo que parece: tiene aspecto de cinéma verité, de improvisación, de rodaje espontáneo y no previsto. Sin embargo, esta extraña y cautivadora película a mitad de camino entre el documental, la reflexión y el absurdo, es fruto de un guión complejo y muy estructurado.

La película tiene tres partes. En la primera, la más icónica, Moretti se lo pasa bomba circulando en Vespa por la ciudad, plasmando mediante voz en off sus pensamientos y reflexiones sobre Roma e Italia, pero también sobre la vida, la economía, la cultura, la sociedad o el amor, o desciende de la moto para subirse a un escenario a cantar junto a una orquesta canciones de Juan Luis Guerra y 4-40 (Visa para un sueño). De esta parte, mi fragmento favorito es el paseo en Vespa por el romano barrio de La Garbatella con música del maestro Leonard Cohen.

En la segunda parte de la película Moretti utiliza más los elementos cómicos en su búsqueda, junto a un compañero, de una isla tranquila y apacible en la que poder trabajar y descansar rodeados de paz. La tercera parte, sin embargo, es cruda y dramática, y narra la lucha de Nanni Moretti contra la enfermedad del cáncer.
Los pensamientos que Moretti va esbozando o exponiendo abiertamente son sinceros, francos, sin artificios ni constituyen un ejercicio de autobombo. Al contrario, presenta las imágenes y los pensamientos desnudos, sin prejuicios, como cuando visita el lugar en que fue asesinado Pasolini. Muestra los hechos cotidianos de la vida con la solemnidad del cine, y hace grandes, casi míticos, cualquier viaje, pensamiento, conversación trivial, el acto de echar un trago, o un baile en cualquier tienda al son de Silvana Mangano (¿a quién no le apeteció después de ver estas imágenes mover las caderas y articulaciones en la tienda de la esquina, al estilo El marido de la peluquera de Patrice Leconte?).

Esta película es, pese a algunos momentos dramáticos, una verdadera tesis de por qué merece la pena la vida y la lucha por seguir viviendo día a día pese a las dificultades y los problemas. Cuando la película termina, no puede evitarse una sensación de buen rollo que puede durar horas, incluso invitar a un visionado frecuente para desterrar telarañas.
Años después, Moretti recuperaría la Vespa en algunos fragmentos de su película Abril, más abiertamente política que esta Caro Diario, de 1994.

15 comentarios sobre “El ‘Caro diario’ de Moretti

  1. Uf, pensaba que ibas a meterte con el Moretti. Ya sé que a veces es un egocéntrico insoportable, pero yo lo adoro. Me río un montón con él. Me parece un tipo genial. Eso si,los egocéntricos últimamente me aburren. Espero que eso ne me pase con él.
    Qué majo cuando va con la moto por Roma. ¡Genial!
    Kisses by vespa

  2. Particularmente, yo comparto sobre todo su atracción por los pasteleros trostkistas, tienen una película de fijo.
    Si has visto “Abril”, te habrás dado cuenta de que monta una escena musical en la supuesta película que está rodando sobre el pastelero trostkista que ya menciona en ‘Caro Diario’, y todo el equipo mientras rueda la escena, se marca un estúpido baile, y Moretti lo hace con el chubasquero, el casco y las gafas de ir en Vespa. Ahora, cuando se sale de aquí, como en “La habitación del hijo”, me cuesta bastante.
    Besos a todo gas

  3. Gracias por refrescar mi memoria con estas escenas que estaban muy escondidas en el subconsciente.
    Parece mentira, pero no hace tanto tiempo que ÉRAMOS ASÍ. Calles casi vacías de coches, foritos y talbots horizont aparcados y nos producía sorpresa ver un mercedes a nuestra altura en un semáforo. Los documentos tienen ese poder, el de evocar un tiempo pasado que no está tan lejos, pero que nos parece cercano al jurásico.

  4. Es un buen cineasta, que no ha sido bien comprendido por el gran público. Ojalá hubiera muchos más con esas apuestas personales tan arriesgadas y fuera de lo que se entiende por convencional.

  5. Gracias a ti Magda, por visitarnos. En efecto, estamos hablando de apenas diez años, ¡y todo ha cambiado tanto y somos tan poco conscientes de ello! Sin embargo, cuando vemos alguna grabación de un programa de la tele que en nuestra memoria es de ayer mismo y vemos los cambios en la fisonomía, las ropas, los peinados, las formas de hablar y gesticular… Da mucho que pensar.

  6. Valentín, en efecto Moretti no es convencional, pero tampoco lo llamaría buen cineasta sin hacer unos cuantos matices. Su visión es muy personal y profunda, cosa que se agradece sobre todo en esta época de idiotez gratuita y generalizada, aunque personalmente creo que un cineasta es, y además debe exigírsele ser, algo más.

  7. Sí que me gustó ésta película, sobre todo el paseo en vespa. Era como estar allí mismo, subida a la moto con él. También me gustó la parte en que enferma, estuve bastante tiempo relexionando sobre ello. Un abrazo.

  8. Lucía, lo que más me llama la atención del paseo en Vespa es lo solito que circula; cuando vas a Roma son centenares las motos que ves en cualquier calle, y cruzar un paso de cebra es una misión suicida, prácticamente…
    Un abrazo.

  9. Sí eso llama mucho la atención, porque si hay algo que odio de Roma es el tráfico. Posiblemente haya rodado esas escenas en el “ferragosto”, cuando todo el mundo está de vacaciones y la ciudad se queda casi desierta. El verano, sobre todo el mes de agosto, es la época que más me gusta para quedarme en la ciudad. Se ve todo tan sosegado y tranquilo que si tuviera una vespa yo también saldría a pasear. Un beso.

  10. Exacto Lucía, la parte de la película hecha en Roma está rodada precisamente en agosto, y muy prontito por la mañana. Y también llama la atención que el tío para nada presenta las típicas postales de Roma que todo el mundo espera ver cuando se habla de la ciudad. Muy original. Un abrazo.

  11. De “Caro Diario” me hace gracia una escena surrealista en la que aparece Jenifer Beals, la de “Flashdance”.
    Y de Moretti me gusta que se transforma en otro actor en, por ejemplo, “La segunda vuelta”.

  12. También yo he leído con algo de miedo la entrada, por si hacías una crítica despiadada a mi adorado Moretti.
    He tenido la suerte de vivir en Garbatella y me has llenado de increibles recuerdos.
    Genial tu espacio.
    Un saludo

    Mónica

  13. No, no, las críticas despiadadas sólo las hago en “La tienda de los horrores”. Moretti es un tipo original, con una visión muy personal.
    Y Garbatella, una maravilla de sitio, ¡qué suerte!
    Saludos

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