Música para una banda sonora vital – Batman

He de confesar que las películas de superhéroes me producen pústulas. Me resultan infantiles, maniqueas, pobres, y el solitario atractivo de los efectos especiales y el derroche de imaginación no me resultan suficientes para tragarlas. Especialmente me resultan repulsivas las de la nueva ola (Spiderman, X men, Superman, etc.). El próximo en ser llevado al cine parece ser el Capitán América, tras su asesinato a traición en las viñetas. Quizá todo provenga de que, de entrada, no me gustan los cómics de la Marvel, y soy más bien de Mortadelo y Filemón. Pero tampoco me gustan las otras adaptaciones de cómics, Dick Tracy o Sin city y eso que ésta tiene algunos puntos a su favor (horror me da la nueva versión de El sueño eterno que quieren hacer al estilo de ésta última película de Frank Miller).
Con todo, salvaría dentro de las abominables adaptaciones de los cómics a la pantalla algunas excepciones. En concreto la figura de Batman, cuyos únicos momentos salvables son algunos fragmentos de la película de Tim Burton de 1989 y sobre todo, la primera hora de Batman begins, dirigida en 2005 por Christopher Nolan, y que le da un giro inteligente y diferente al personaje.
Lo mejor de la serie de Batman es sin duda la música utilizada, como estas dos muestras, Kiss from a rose, del grandullón Seal, quizá más propio de epopeyas medievales de guerreros, magos, hadas, brujas, caballeros, princesas y batallas entre el bien y el mal que de héroes apolíneos con leotardos (ponemos el vídeo de la original y no de la editada -y cortada- para la película), y Hold me, thrill me, kiss me, kill me, de esos pedazo de monstruos que son U2, aparecidas ambas en la deficiente (sale Val Kilmer, que con eso se dice todo) Batman forever.