Diálogos de celuloide – El sueño eterno

Guión escrito por William Faulkner a partir de la fascinante novela negra de Raymond Chandler.

noir4.jpg

CARMEN STERNWOOD: No es usted muy alto, ¿verdad?
MARLOWE: Bueno, hice lo que pude.
CARMEN STERNWOOD: No está mal, aunque posiblemente ya lo sabe.

(…)

MARLOWE: ¿Quién es?
NORRIS: La señorita Carmen Sternwood.
MARLOWE: Quítenle el biberón, ya es mayorcita.

(…)

GENERAL STERNWOOD: ¿Cómo la gusta el coñac?
MARLOWE: En un vaso.

(…)

GENERAL STERNWOOD: Mal han de estar las cosas para que un hombre tenga que disfrutar de sus vicios por delegación.

(…)

GENERAL STERNWOOD: ¿No le gustaba trabajar para el fiscal?
MARLOWE: Me despidieron por insubordinación. Siempre he sido bueno en eso.

(…)

MARLOWE: La he visto en el vestíbulo [a Carmen]. Me tomó por Santa Claus y quiso sentarse en mis rodillas. [Y eso que yo estaba de pie -añadido sobre la versión del propio Chandler en el remake de 1978)]

(…)

MARLOWE: ¿Cómo sabe ella que estoy aquí?
NORRIS: Le vio llegar por la ventana y tuve que decirle quién era usted.
MARLOWE: No sé si eso me gusta.
NORRIS: ¿Pretende decirme cuáles son mis obligaciones?
MARLOWE: No, sólo me divierto intentanto averiguar cuáles son.

(…)

VIVIAN: Caramba, no va muy arreglado.
MARLOWE: Ni tampoco soy muy alto. La próxima vez vendré con tacones, corbata blanca y una raqueta de tenis.
VIVIAN: Dudo que eso sirviera de algo (…). ¿Cuál será su primer paso?
MARLOWE: El de costumbre.
VIVIAN: No sabía que hubiera una costumbre.
MARLOWE: Está explicada con esquemas en la página 47 de “Cómo ser detective privado en diez fáciles lecciones”.

(…)

VIVIAN: … no me gustan sus modales.
MARLOWE: Me tiene sin cuidado que no le gusten mis modales, ni siquiera me gustan a mí: me hacen llorar en las noches de invierno y me importa tanto que se meta conmigo como que se tome la sopa con tenedor.

(…)

VIVIAN: ¿Cree que puede tratar a las personas como si fueran focas amaestradas?
MARLOWE: Me suele salir bien así.

(…)

BIBLIOTECARIA: No parece usted el tipo de hombre interesado en primeras ediciones.
MARLOWE: También colecciono rubias.

(…)

MARLOWE: Tenga calma. No abofeteo muy bien a estas horas de la noche.

(…)

EDDIE MARS: No me creo su historia.
MARLOWE: Es una lástima. ¿Tiene otra mejor?

(…)

EDDIE MARS: A propósito, ¿cómo entró si no tenía la llave?
MARLOWE: ¿Cómo es que la tenía usted?
EDDIE MARS: ¿Es su problema?
MARLOWE: Podría serlo.
EDDIE MARS: ¿Y si hago que su problema sea mío?
MARLOWE: No le gustaría. Pagan poco.
EDDIE MARS: De acuerdo. Esta casa es mía. Geiger era mi inquilino. ¿Qué dice ahora?
MARLOWE: Que tiene conocidos muy agradables.
EDDIE MARS: ¿Tiene alguna idea?
MARLOWE: Una o dos. Alguien disparó a Geiger o Geiger disparó a alguien que huyó, o tenía buey para cenar y lo descuartizó en el salón. No, ninguna de ellas me satisface.

(…)

MARLOWE: Caramba. Tantas armas en la ciudad y tan pocos cerebros. ¿Sabe? Es el segundo tipo que veo hoy convencido de que con un arma en la mano es el dueño del mundo.

(…)

MARLOWE: Levántese, Carmen. Parece usted un pequinés.

(…)

CARMEN STERNWOOD: Me gusta usted. Me gusta.
MARLOWE: ¿Sí? Pues aún no ha visto lo mejor. Tengo una danzarina balinesa tatuada en el pecho.

(…)

MARLOWE: ¿Eres tú, Bernie?
BERNIE: Sí, ¿y tú eres quien yo me figuro?
MARLOWE: Sí, Marlowe. Oye, ¿qué tal vas de cadáveres?
BERNIE: Muy mal.
MARLOWE: Lo imagino. Te lo he preguntado porque sé dónde encontrar un fiambre que puede interesarte.

(…)

MARLOWE: ¿Cómo se encuentra hoy?
VIVIAN: Mejor que anoche.
MARLOWE: En eso estoy de acuerdo.

(…)

MARLOWE: ¿Por qué ha elegido este lugar?
VIVIAN: Quizá quiera cogerle de la mano.
MARLOWE: Eso se puede arreglar.

(…)

VIVIAN: Podríamos habernos divertido mucho de no ser usted detective.
MARLOWE: Aún podemos.

(…)

MARLOWE: ¿Cómo entró aquí?
CARMEN STERNWOOD: ¿Puede adivinarlo?
MARLOWE: Apuesto a que sí. Entró por el ojo de la cerradura, como Peter Pan.
CARMEN STERNWOOD: ¿Quién es ese?
MARLOWE: Oh, alguien que conocí en la piscina.
CARMEN STERNWOOD: Es usted guapo.
MARLOWE: Sí, y cada minuto que pasa lo soy más (…). ¿Cómo la trata Eddie Mars?
CARMEN STERNWOOD: No le conozco (…). ¿Es guapo? ¿Es tan guapo como usted?
MARLOWE: Imposible.

(…)

MARLOWE: ¿No se te ocurre otra cosa que despertar a un amigo a las dos de la tarde?

(…)

MARLOWE: Así que Inés anda suelta por ahí.
HARRY JONES: Es una buena chica. Tenemos intención de casarnos.
MARLOWE: Demasiado alta para usted.

(…)

INÉS: Bueno, adiós sabueso. Deséeme suerte. Tuve una mala racha.
MARLOWE: Como todas las de su clase.

(…)

MARLOWE: Es una buena chica, me gusta.
VIVIAN: A usted le gusta demasiada gente.

The big sleep – Howard Hawks (1946).

14 comentarios sobre “Diálogos de celuloide – El sueño eterno

  1. Genial! No creo que haga falta añadir mucho más. Además hoy será que mañana me vuelvo al Mediterráneo estoy pero no estoy.
    Besos y que pases unas buenas vacaciones aunque sean breves!

  2. Entrenómadas, pon lo que quieras, siempre que haya comas…

    Mónica, qué buen sitio el Mediterráneo para casi cualquier cosa. Otros somos de secano total. Disfruta.

    Lucía, como que no me van mucho los besos de sabueso, pero de Bogart hasta me dejaba y todo.

    Besos y abrazos

  3. ¡Madre! no había pensando en House=Holmes+Marlowe, ¡mais c´est vrai! Eres un lince, de verdad.

    Estos dialogos eternos son de ensueño, son fabulosos, una perlita tras otra: los tacones/corbata/raqueta; la balinesa; tenga paciencia, no abofeteo muy bien a estas horas… no sé, todos… Bogart miraba de cine, y aunque siempre ponía la misma cara, era un encantador de serpientes (no me refiero a la Bacall, por dió)

    Besos (point)

  4. Luisa, la verdad es que lo de House me lo tuvieron que chivar porque, ¡no lo sigo! Ya sé, lamentable, además pareciéndome tanto a él, pero, será que los polos iguales se repelen…

    Uno de los mejores guiones de la historia del cine, aunque existe el tópico de que nadie puede explicar a ciencia cierta de qué va la película.
    Por otro lado, Bogart tenía roto el labio superior y no lo movía; por eso tenía siempre la misma cara y hablaba con esa voz nasal. En esta peli, no obstante, podemos verlo haciendo de mariquita con el ala del sombrero hacia arriba y gafas de sol.

    Besos

  5. Destacaría el descaro de la Bacal. Bueno, de su personaje, aunque me parece que le va como anillo al dedo. Supongo que en su momento y teniendo en cuenta la beatería y el provincianismo de los americanos y, ya ni te cuento, el de esta Españaza de los cuarenta, debería de causar verdadero escándalo. Todas esas insinuaciones … bueno, bueno, ¿dónde se ha visto semejante comportamiento en una chica de posibles?
    Es de esas pelis que te clavan al sofá cuando las reponen en la tele. Imposible levantarse hasta el final.

  6. Pues sí, fue impactante. Y más cuando el equipo de la película se dio cuenta de que Bogart, ya cuarentón, y la Bacall, con apenas veinte años, eran inseparables y había tomate. Eso sí fue un verdadero escándalo en el Hollywood de la época (como sabes, en USA no se es mayor de edad hasta los 21). Vamos, que fue la comidilla del lugar.
    Y al parecer, tal como en la película, así eran ellos.

Responder a Lucia Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.