La tienda de los horrores – La mandolina del capitán Corelli

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Viendo esta película, por llamarla de alguna forma, de John Madden (segunda vez que aparece en esta sección, tras Shakespeare in love), pueden sacarse dos conclusiones que hasta ahora han permanecido ignotas para el ser humano. En primer lugar, que en el ejército italiano de Mussolini no había fascistas, sino que sus soldados eran amantes de la ópera, la buena vida, y las mujeres (por este orden), que tras haber hecho el ridículo en Albania y en Grecia ocuparon este país contra su voluntad, porque los alemanes se habían empeñado, que no hubo represión, ni fusilamientos, ni torturas ni violaciones, sino que se dedicaron a confraternizar con el pueblo, a hacerse amiguitos, y que estaban deseando volver a casa para que los pobrecitos griegos pudieran volver a ser libres otra vez. La segunda conclusión: que las jóvenes griegas de la isla de Cefalonia en la primera mitad de los años cuarenta del siglo XX eran expertas en bailar tangos argentinos.

La película, insulsa, innecesaria, irrelevante y olvidable cinta romántica que tiene como marco la ocupación italiana de la isla de Cefalonia durante la Segunda Guerra Mundial, es de nuevo la tan manida historia de triángulo amoroso entre una joven inocente y pura (así, con “r”), un joven patriota, valiente e impulsivo que la quiere más que a sus cabras, y un enemigo italiano, opresor pero encantador, un latin lover en toda regla, cuya principal preocupación en la vida es mantener en orden la raya del pantalón y la gomina en el pelo. Claro, la chica tiene sus dudas aunque ha prometido casarse con el cabrero, pero al aparecer un tipo guapetón, de uniforme y que toca la bandurria, la mandolina o lo que sea eso, pues es normal. La historia de amor es empalagosa hasta la náusea, el personaje de Penélope (horrible interpretación, por cierto) es una creación lamentable, plana y boba, Nicolas Cage está en su patética línea habitual, y Christian Bale igual daba que hubiera cedido su personaje a cualquier figurante de los que aparece, porque para lo que hace… No todo es malo, John Hurt está pasable.

Como toda historia de amor debe transcurrir en un marco histórico que la mantenga permanentemente en riesgo, pues aquí la dosis de supuesta emoción la pone la masacre de Cefalonia, hecho verídico y dramático que sufrieron las tropas italianas destinadas junto a las alemanas cuando Italia cayó en poder de los aliados y el gobierno italiano (como en todas las guerras desde Julio César) cambió la tortilla, y de paso, de bando. Las tropas italianas vivieron el drama de encontrarse en manos de la Wehrmacht, quien les dio como alternativa la rendición, o la lucha junto a los alemanes, o contra ellos. El drama es auténtico, aunque, personalmente, tratándose de dos jaurías de perros asilvestrados (nazis y fascistas) a mí me genera poca lástima hacia ellos, un ejército, el italiano, que no estaba compuesto precisamente por almas de la caridad, como muy bien saben en Málaga o en otras zonas de España tras el paso de los italianos durante la guerra civil española, aunque el inútil de John Madden intente convencernos de lo contrario. Quien esté interesado en la verdadera historia de lo sucedido en Cefalonia, puede pinchar aquí.

La historia no puede ser más tópica, “repleta de lugares comunes, filosofía de almacén y profundas dosis de imbecilidad” (hago mía una frase de guión de Martín (Hache) de Adolfo Aristarain), y hace que el verdadero tema de la película, el que podría mover a hondas e importantes reflexiones acerca del papel de las naciones, de la política y la diplomacia, de los pueblos en los acontecimientos históricos, quede reducido a un mero cliché de honores vacíos, cuestiones de celos personales y bobadas por el estilo, haciendo girar en torno a una historia de amor ridícula un drama mucho más grande y capital al que apenas se le hace caso más allá de convertirlo en un mero escenario vulgar.

Capítulo aparte merece, para quien vea la versión doblada al castellano, el doblaje: absurdo. ¿Cómo puede hablar Nicolas Cage en castellano e ir soltando perlas en italiano de vez en cuando? Si entendemos que habla italiano cuando habla castellano, ¿por qué dice cada tres frases dos palabras en italiano como si fuera el tipo del anuncio del Capuccino de Nescafé? Lamentable, horroroso, de caricatura. El director de doblaje, cero pelotero. Penélope Cruz está horrible, y desde luego, hace pensar en su necesidad de hacer las Américas; ¿realmente compensa trabajar en Hollywood para participar en esas estupideces? Desde que emigró, ¿qué película ha protagonizado allí que pueda considerarse cine? ¿Cuáles de sus papeles han merecido algo más que una crítica tibia? ¿Qué ha hecho que merezca la pena, aparte de tirarse todo lo que se mueve? No es que sea negativo, moralmente hablando (ni mucho menos para su carrera, para la cual sus continuos devaneos amatorios han sido un revulsivo importante); lo realmente lamentable es que la prensa pretenda vender como ascenso al estrellato lo que en América se debe a lo que se debe y se ciñe a la mera crónica rosa, siendo que su reconocimento como actriz viene de sus papeles en el cine europeo, no de sus papeles ridículos en Hollywood. Por lo que parece, si Penélope Cruz se esfuerza en escoger papeles bobos sólo porque se los ofrece el cine norteamericano y habla inglés, nos enfrentamos a la seria posibilidad de padecer dentro de cuarenta años a otra Sara Montiel que nos esté recordando toda la vida que un día le frió los huevos (huevos de gallina) a Gary Cooper. Una carrera por la borda de la que sólo pueden salvarla sus papeles en Europa.

Volviendo a la película, su visionado es tiempo perdido. Mejor salir al campo, a comer, o incluso de compras.

Acusados: John Madden, Nicolas Cage y Penélope Cruz.
Atenuantes: no se encuentran.
Agravantes: este bodrio dura dos horas y seis minutos.
Sentencia: culpables.
Condena: para una adecuada purificación, nada como la asidua toma de laxante, del más efectivo que se encuentre. Como dejó dicho Esquilo, “por el dolor a la sabiduría”.

21 comentarios sobre “La tienda de los horrores – La mandolina del capitán Corelli

  1. BUENOOOOOO,
    ESTRENO ORDENADOR CON LA MANDOLINA TONTA!!!
    A ver, esto es un fiasco de mil pares de narizes sicilianas. Es que no hay por donde cogerla, si es que ni las islas parecen islas. Todo es falso en la peli. Y la pobre Penélope me recuerda a una Heide mediterránea, lánguida y sosa como pocas.
    Y él, qué decir de un actor que a veces me parece bueno y otras cutrísimo.

    SENTENCIA: Leerse toda la lista telefónica de TOKIO en una mañana.
    El laxante me parece poca cosa pero la acepto para poder tragarse la peli.

    Kisses

  2. Ya se nota que estrenas ‘parato’, hay que ver, qué letra más bonita, toda recta, sin torcerse, qué bien…
    Me gusta mucho eso de la Heidi mediterránea; es rigurosamente cierto: están las cabras, Pedro, el abuelo, y no falta algún Rottesmeyer (o como se escriba eso) con uniforme alemán, y malo, muy malo.
    Igual sobre Nicolas Cage, sobriníssssimo de Coppola que si no fuera por eso a ver dónde estaría.

    Besos

  3. ¡Ay, Escalones! ¡Cómo disfruto cuando te pones ácido! ¡Qué mala persona soy!
    De ésta me libré: no la vi y cambiaré de canal cuando la pongan por la tele.
    Lo siento por Pe, que me cae bien. Y por Nicki también.

  4. Gracias, Noemí, últimamente me lo dicen mucho. Por lo visto a la gente le gusta que demos caña… A mí Nicki me parece el actor más sobrevalorado de las últimas dos décadas (junto a DiCaprio). Pe pertenece para mí a ese grupo de personajes que me caen bien pero que no me gusta nada de lo que hacen. En fin, yo espero que se enmiende.

  5. Yo tampoco la he visto, premeditadamente, y espero no verla.
    Como siempre los estadounidenses intentando contar la Historia de los demás con sus ñoñerías habituales y maniqueos. Seguro que algún avispado productor holliwoodiense leyó la sinopsis de “Mediterráneo” y quiso hacer su particular versión.

  6. Aciertas una vez más, Minerva, claro que sí. En Hollywood andan tan faltos de buenas ideas que no vacilan en copiar lo que pueden de los demás, y desde luego, la estética de “Mediterráneo” (película que a mí no termina de convencerme) debió pesar lo suyo.

  7. Es un ejemplo perfecto de lo que es la industria hoy en día. Monumento a la vacuidad y a la simplonería. Que nadie se la lleve de la tienda por favor.
    Un abrazo

  8. ¡Qué suerte la mía, no la he visto! Como castigo yo les impondría acudir cinco años a un curso de mandolina, como hicieron mis padres conmigo cuando tenía 7 años. Sufrí de lo lindo, todos los niños jugando en la calle y yo pá clase con la dichosa mandolina, me daban ganas de cortarle las cuerdas. El último año me dedicaba a pirar, hasta que me pillaron y se armó la gorda. Al fin mis padres comprendieron que la música no era lo mío y me exoneraron.
    Besos.

  9. Y espera que la historia no acaba ahí, yo era el bicho raro de la clase porque todos los otros niños tocaban la guitarra y la bandurria. Ya te harás una idea de las bromitas, que los críos son muy crueles. Bueno, que prefiero no acordarme…

  10. vaya acierto más grande a la hora de elegir película para esta genial sección, jeje, la verdad, no la he acabado de ver, durante el primer y único visionado opté por hacer cosas más productivas a mitad de película. Y si, es verdad, la estética de Mediterraneo huele mucho, si al menos lo hubieran hecho con acierto (recomendable el film coreano Welcome To Dongmakgol para apreciar la “influencia” positiva del film de Gabriel Salvatore)

  11. Lucía, se me han puesto los pelos “de picos pardos” con tu historia; uno nunca sabe, cuando prepara un post, las ventanas que le puede terminar abriendo a la gente. El curso de mandolina no les vendría nada mal, sobre todo a Mr. Cage, que finge tocar como si hiciera un play-back de los Beatles. Creo que hay una asociación de damnificados por los cursos de manolina; en cuantro encuentre la dirección te la paso.
    Besos

  12. Iván, en esta película todo huele mucho, muchísimo, más bien apesta. He visto la peli que dices, pero “Mediterráneo” tampoco es en sí muy original si pensamos en películas italianas de los cincuenta con el mismo marco. Pero con todo es una buena recomendación.
    Un abrazo.

  13. Hola, quizás lo que voy a preguntar sea una chorrada, este no sea su sitio o no lo leerá nadie, pero no encuentro dónde preguntarlo.
    Tengo el guión original en inglés de la película La mandolina del capitán Corely, con la portada original de la productora y una nota dirigida a Catherine Z Jones.
    Le propusieron a ella protagonizarla pero declinó hacerlo. Sabéis dónde podría ponerla a la venta? Muchas gracias

    1. Pues no puedo ayudarte en eso, Sharon. Hay coleccionistas particulares que compran muchos objetos y artículos relacionados con el cine. En España hay una mujer que tiene una colección impresionante, creo que en la zona de Valencia, pero desconozco si adquiere guiones o solamente objetos. De todos modos, creo que dispones de muchas opciones para buscar cómo venderlo a través de internet, o incluso subastarlo. Eso sí, obligatoriamente tendrá que pasar, creo, por algún control de autentificación. No sé si un guion con una nota sirve para establecer una relación válida con la actriz.

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