La tienda de los horrores – Very bad things

malosp6.jpg

Una buena idea puede dar de sí grandes películas, como El quinteto de la muerte (The ladykillers, rodada en 1955 por Alexander MacKendrick, con su absurdo, innecesario e intrascendente remake de los hermanos Coen) y una patata de celuloide como este intento de comedia negra, chabacano, vulgar, zafio, sanguinolento, delirante, y por si fuera poco, reaccionario, realizado por el presunto director de cine Peter Berg, autor de un puñado de trabajos irrelevantes, en 1998 y protagonizado por Cameron Diaz, Christian Slater, Daniel Stern y Jeanne Tripplehorn, por citar los rostros conocidos.

Un estúpido llamado Fisher está a punto de casarse con la chica de sus sueños (el planteamiento empieza ya a ser vomitivo), que no es otra que la Diaz, superideal, superalamoda, supermona y superpija. O sea, idiota perdida. El caso es que sus amigos, probablemente la pandilla de gilipollas más integral retratada jamás en el cine, decide prepararle una despedida de soltero por todo lo alto (si el planteamiento es vomitivo, el desarrollo es patético) y se van a Las Vegas, ciudad de los casinos y del C.S.I. (esos tipos/as con chaleco que en las calles llenas de luces lo enfocan todo con una linterna liliputiense) para irse de putas y de casinos, pegarse la juega padre y volver agotados y dispuestos para el “sí quiero” de Fisher. Alquilan una lujosa habitación de hotel y también a una exótica joven -que está buenísima, todo hay que decirlo, y que es lo mejor de la película, con muchísima diferencia (no se me enfaden las feministas, pero es que el resto de la película es para verlo…)- para que se desnude y luego se pase por la piedra a todo el grupo, novio incluido, en esa creencia anormal del “último polvo en libertad” y todas esas paridas de masculinidad trasnochada. El problema es que, en pleno efluvio erótico-festivo, se la ‘cepillan’, pero no en el sentido que esperaban: la moza queda colgada de la ducha del baño cual chorizo curándose con los fríos sorianos e insertada su cabeza en unos azulejos que no podría escoscar ni el mayordomo del algodón.

Los machorros se ponen nerviosos, se cagan en los pantalones y deciden hacer mutis por el foro llevándose el cadáver y enterrándolo en el desierto de Nevada (famoso porque hay que pedir cita previa para ir a enterrar cadáveres, dada la elevada demanda, como puede constatarse en películas y series de televisión). El problema es que las dudas de conciencia de los más débiles y el miedo a que se descubra el pastel por parte de los más fuertes hará que uno a uno los amigos se vayan dedicando a cargarse a los demás, novio excluido en este caso, porque alguno tiene que casarse. El delirio es llevado tan lejos que hasta la novia entra en el juego y se convierte en una especie de novia de Chucky. Christian Slater, ex-Adso de Melk, famoso actor, drogata y follonero hollywoodense, es el padrino del novio y el más sanguinario del grupo, el liquidador principal. Horrendo.

La película, que deja de interesar aproximadamente cuando han terminado los créditos iniciales, es repetitiva, tediosa y sangrienta sin necesidad (aún no han salido del todo en una de mis mejores peores camisas las manchas de la sangre que me salpicó desde la pantalla), además de que excepto en un par de escenas los diálogos son ridículos. Lo que más duele es una escena lograda, estupenda, buenísima, ingeniosa, que se desarrolla en una cocina y en la que sutilmente se apunta en varios momentos, como una sucesión de amagos, la inminente “ejecución” de un personaje sin que se llegue a realizar, que habría resultado magnífica si el micrófono de sonido no irrumpiese reiteradamente en el cuadro de la escena bajando por el techo. En resumen, un espanto.

Bodrio sólo apto para espectadores con tragaderas infinitas o que nunca hayan leído un libro, ni siquiera la guía telefónica, y cuya cultura cinematográfica se reduzca a Youtube y a los videoclips que presentaba Fernandisco.

Acusado: Peter Berg.
Atenuantes: al menos en el guión se va cargando a los personajes.
Agravantes: no se los carga a todos; desde aquí hubiéramos preferido que indultara a la bailarina exótica.
Sentencia: culpable.
Condena: le condenaríamos a no rodar más, pero para lo que ha hecho, se ha condenado él solito. No le iría mal rodar una versión de Heidi, algo casto, sin nenas ligeras de ropa, sangre ni sierras mecánicas.

9 comentarios sobre “La tienda de los horrores – Very bad things

  1. Sí, yo la vi, o mejor dicho la sufrí. Es mala pero con ganas. Obras de unos tontarras que no merecen más que ser olvidados.
    1.- El quinteto de la muerte me parece soberbia, agria, divertida y ácida.
    2.- Pero yo pensé que tú eras feminista!, te diriges a las feministas como si fueran marcianas. Vaya,vaya,vaya.
    No hay nada mala en decir que la tía esta buena, tampoco en decir que George Clowney esta de infarto o cualquier otro.

    Condena: Esta bien, pero yo les enviará a pelar castañas durante dos semanas en el polo norte y sin abrigo. Con la única compañía que la de César Vidal hablándoles al oído.
    Con esto, a lo mejor van arrepintiéndose un poco.

    Besos, guapo.

    PD: Ayer vi a la panda en un acto poético: Ana Manzana, a Luisa Miñana y a Fernando y más…

  2. Vaya, realmente debe ser un fiasco tremendo. Nunca había leído una entrada tuya, ni siquiera en esta sección, que transmitiera tanto asco hacia una película. Debió ser bastante traumático, y encima tuviste que recordarla para escribir esto. Se agradece el esfuerzo.
    Saludos.

  3. MentesSueltas, siempre se agracede un abrazo, y más si es con el cariño de siempre. Claro, si te acuerdas de cuándo fue la última, la primera, o la única vez.
    Pero en fin, ídem.

    Entrenómadas, cualquier día hablaremos de “El quinteto de la muerte”, pero de la buena. Es genial. Tienes razón, además de asturiano, soy más bien feminista; pero me dirijo a LAS feministas, y no a LOS feministas (tendría que haberme referido a ellas como “compañeras feministas” o como “colegas”). Las feministas no son marcianas, pero algunas que yo conozco sacuden que da gusto y no quería exponerme a un bolsazo a traición… No suelo dirigirme hacia los seres humanos en esos términos, pero en este caso era para acentuar que lo único bueno de la peli es la chica. Y van y la matan… Casi lloré.
    Viendo tus condenas creo que soy muy blando: pase lo de pelar castañas, pase lo del polo y lo de sin abrigo, pero lo de César Vidal es demasié, ¿no? Y si al oído les lee uno de sus libros, eso ya clama al cielo…
    Jo, como sois los poetas, os montáis los actos en grupo… Tendré que empezar a hacer versos…
    Besos feministas.

    Minerva, es que aún no me he recuperado de la apoplejía mental que me entró viendo esto. Lo de recordarla es cosa de mi psiquiatra, eso de enfrentarse a los problemas, de coger el toro por los cuernos. Pero luego agoté la reserva de medicación.
    Un abrazo.

    Eryx, guárdate de ella, por favor, es por tu bien. Si la ves, procura emborracharte antes. Quizá así sea más suave.
    Abrazos.

  4. yo la vi hace tiempo y es directamente mediocre, aunque las he visto peores sinceramente, incluso recuerdo mi tremenda sorpresa al ver como cierto sector de la prensa la defendia a capa y espada, realmente sorprendente.
    Es de una mediocridad aplastante, aunque le voy a recomendar una “maravilla” para esta sección Sr. 39 escalones, si de verdad quiere sorprenderse con una película para esta sección “disfrute” de Evil Aliens, una bien reciente, y luego me cuenta, jeje.
    Saludos

  5. Lucía, no te pido en matrimonio porque el médico me ha prohibido ir haciendo esas cosas por ahí… Pero que sepas que no lo hago estrictamente por prescripción facultativa.
    Muchísimas gracias por el enlace, otra vez; tienes más tesoros que la cueva de Alí Babá y Las minas del rey Salomón juntos.
    Besos (y ánimo con el trabajo, que sea leve).

    Iván, sólo por el título tu propuesta ya tira para atrás. No sé si tendré disposición de ánimo suficiente; una cosa es verlas de rebote y otra hacerlo adrede… Tienes razón, hay películas, incluso en esta misma sección, que son mucho peores. pero eso no la salva.
    Gracias por la sugerencia. Ya veremos. Saludos.

    Cacho de pan, si solo es un trozo los daños cerebrales son reversibles, no te preocupes. Búscala porque te gustará.
    Saludos.

Responder a Eryx Bronte Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.