El cine pone al descubierto el parentesco entre Leonardo Da Vinci y Hitler

En una investigación que haría las delicias de Iker Jiménez, el capitán de la nave del misterio, Álex de la Iglesia averigua todas las claves de la lamentable novela del presunto juntaletras Dan Brown, los misterios, los grandes secretos de Leonardo Da Vinci, por fin desvelados gracias a la ingente labor de un amplio e intrépido equipo de profesionales compuesto por un reportero calvo y con chepa, vestido con chándal de yonqui, calcetines blancos y zapatos de rejilla. Pero no queda ahí la cosa. El mismo equipo de investigación demuestra que Hitler no murió en el búnker de Berlín en 1945, sino que huyó a Brasil, donde fue localizado en 1970. Pero lo más extraño de ambos cortometrajes documentales, es el sorprendente nexo de unión entre ambos personajes históricos de perfil tan diverso: su asombroso parecido físico.
Electrizante documento.