Cine en serie – ‘Cero en conducta’, de Jean Vigo

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LA ENSEÑANZA EN EL CINE (II)

El clásico cortometraje de 1933 del genial director francés Jean Vigo, prematuramente desaparecido, de apenas cuarenta minutos de duración y que treinta y cinco años más tarde sería versionado y aumentado por Lindsay Anderson en su remake If…, sigue siendo una de las mejores estampas de la rebelión infantil frente a una estricta institución educativa, eso sí, recubierta por un aire de farsa (de hecho se subtitula Diablillos en el colegio) y convertida en una expresión en toda regla del movimiento surrealista.

La película, sin duda, es uno de esos extraños casos en los que resulta evidente que una obra está fuera de época, que resulta muy precursora para aquello a lo que el público puede considerarse preparado para tolerar. Desde luego, una película transgresora para los primeros años treinta europeos, con escenas de desnudo frontal e integral, humor de trazo grueso y de connotaciones sexuales y sexistas, si no directamente escatológicas, críticas ácidas al conformismo y a la hipocresía religiosos en forma de apenas veladas blasfemias, o incluso cierta “normalización” del erotismo homosexual. En puridad, la cinta pretende mostrar algo más que la habitual dicotomía de la lucha entre el inconformismo de la juventud, manifestada principalmente en el quebrantamiento de las normas de la escuela y en la desobediencia e indisciplinas constantes con repecto a los estudios, y la implacable autoridad, que ejerce sin límites sus prerrogativas en forma de castigo físico, apoyada por una creencia social dominante que considera estas prácticas como parte de la formación de los jóvenes, frente a quienes se atreven a sobrepasar los rígidos límites de la amplia normativa escolar, sino que pretende mostrar también el carácter y los diversos estereotipos de quienes sirven a esa autoridad. Entre el profesorado de los chavales protagonistas, hay viejos docentes muy académicos, chapados a la antigua, criaturas ancladas en la época del Segundo Imperio francés o incluso antes, pero también productos de la modernidad y del relativismo posteriores a la Gran Guerra y todavía inocentes en cuanto a la barbarie que se está ya anunciando desde el vecino alemán. Sin embargo, todos ellos, los modelados conforme a la antigua usanza y los profesionales jóvenes de más amplios horizontes, conservan, en cuanto a brazos de la autoridad opresora, un carácter perverso, pérfido, hipócrita, en el que combinan una preferencia por el mantenimiento de unas formas, de unas reglas visibles por todos, con un, en privado, apenas disimulado desenfreno, en una dualidad de comportamiento en la que combinan una rigidez normativa y de proceder de cara al exterior, con un secretismo de perversiones y perfidia, ejecutado con retorcida malicia, y en la que los jóvenes alumnos también son los paganos, pervirtiendo por tanto el objeto de la enseñanza, y convirtiéndola en un régimen disciplinario y de valores más propio del ámbito militar en el que no caben la comprensión, la discusión, el debate, sino sólo las órdenes y su cumplimiento.

La película, concebida como un folleto destinado a la provocación, es tan transgresora en el fondo como en la forma. El maestro Vigo utiliza una fotografía sorprendente, innovadora en el académico cine francés, y da rienda suelta a recursos como la animación o el uso de la cámara lenta, a la vez que, profundizando en los conceptos estéticos de Luis Buñuel, explora una estética en la que abundan las trampas del encuadre, en un espacio engañosamente abierto o cerrado, como si los personajes pudieran surgir de cualquier rincón de una habitación, salón o aula, a veces de manera inexplicable e imprevista, y sin embargo, en el exterior los actores se comportaran como en espacios acotados, separados del resto de personajes y elementos físicos que los rodean, y como en Buñuel, el surrealismo forma parte indisoluble de la acción, como sucede en la escena en la que los jóvenes, en lo alto de la azotea, dan la impresión de poder echarse a volar en cualquier momento, acertada forma de expresar la necesidad de libertad de los jóvenes frente a una sociedad todavía decimonónica, que se resistía a despertar del ensueño de los felices años veinte tras las pesadillas de la guerra, y que, habiéndose resistido a esos tímidos intentos por abrirle los ojos, tendría que enfrentarse de sopetón con la terrible tormenta de la Segunda Guerra Mundial.

Es decir, que más allá del planteamiento de un conflicto generacional o de las insubordinaciones a la autoridad producto del espíritu de rebeldía de la juventud, el corto de Vigo manifiesta una carencia fundamental en el sistema educativo francés, y por extensión, del resto de países “civilizados” (hay que entrecomillar en término necesariamente ya que nos referimos a países que acababan de enfrentarse en un conflicto que había causado más de veinte millones de muertos y se lanzaban en tromba a su continuación, que sería tres veces más mortífera): la necesidad de acompañar la mera transmisión de conocimientos con una educación que, con unas bases generales, aporte valores de conducta, ejemplos, perspectivas y esperanzas, pero que al mismo tiempo respete la identidad y la integridad individuales de los destinatarios de las enseñanzas, puesto que del resultado de las medidas educativas tomadas sobre cada generación depende el futuro del país. La perseverancia de un sistema educativo inadecuado, basado en el castigo, la disciplina rígida y la permanente insatisfacción, tanto de alumnos como de docentes, perpetúa el sistema sine die, ya que quienes así sean educados prolongarán su sistema de valores a las nuevas generaciones, y todo ello, como expresión metafórica de lo que es la propia sociedad en sus relaciones con el poder político, económico y religioso, y a los modos y maneras de comportamiento de estos poderes con respecto al pueblo por cuyos intereses teóricamente vela, y que a menudo recuerdan al despotismo ilustrado: todo para el pueblo pero sin el pueblo, o todo para los alumnos pero sin los alumnos.

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27 comentarios sobre “Cine en serie – ‘Cero en conducta’, de Jean Vigo

  1. La foto me ha dejado asombrada. Ya te lo dice todo, o casi todo. Conozco la película, pero no, no la he visto. Estaría bien sacarla del baúl y que se proyectará en la televisión. Me gusta que hayas elegido la frase ” todo para el pueblo pero sin el pueblo”, le va muy bien al tema de hoy.

    Me quedo con la foto. Esto es lo que digo cuando algo me gusta mucho, mucho.
    Besitos,

  2. Yo tampoco he visto la película. Y es una lástima imperdonable, porque me parece, ya sin verla, fascinante. Tu reflexión-post al respecto me ha trasladado absolutamente a la época en cuestión. Una época que históricamente me parece apasionante: no por los despropósitos y los incalifcables desastres; aunque sí en cuanto al necesario análisis de cómo se produjeron aquellos hechos sobre los que creo que nunca, nunca reflexionaremos bastante. Por otra parte, los cambios sociológicos que se producen en esos años son tan transcendentales que todavía vivimos en ellos a muchos niveles.

    Como dice, Marta, la foto impresionante del todo.

  3. Vigo: se nos fue tan rápido. …. En cuanto a lo anacrónico que puede ser una pelíecula: la critica al incorformismo, a la moralina, a la iglesia siempre va a ser tildado de adelantado a su época. Pero lo gracioso es que es la moralina, los prejuicios los que están atrasados.
    Se me ocurre también esto: del lado de los profesores. Cuando fui a buscar empleo de profesor una de estas de estas pruebas era la llamada ´psicotécnica´ en la que no existe respuesta incorrecta: van midiendo qué clase de persona eres. Me acuerdo que una de las tantas decía, Si su jefe está equivocado ud se lo dice. Yo dije Sí… y ya ves nunca trabajé con ellos. Es un fiasco la educación en claustros. Realmente me xcago en todo aquello que SOLO sea lo que dicen los títulos, diplomas, y demás perversiones parecidas.

    De él, de Vigo, me vi esa gigante película llamada El Atalante. (Y anoche me volvía ver La Cena, de Ettre Scola: ahí tienes, el maldito impostor, el que quiere cegar al sol: el filósofo)

    abrazos, hermano…..

  4. Entrenómadas, la frase es el conocido lema del despotismo ilustrado. Mucha gente equipara Ilustración con la llegada de la Democracia, y no es así. Sí, estaría bien que alguna tele la pusiera, sí, pero estamos en España. Es lo que hay.
    Besos

    Samuel, la incógnita de qué hubiera podido hacer Vigo de haber vivido hasta la vejez nunca se resolverá, pero hubiese sido grandioso, seguro.
    Un abrazo

    Luisa, merece muchísimo la pena, es estupenda, aunque luego este género “escolar” haya tomado muchas de sus propuestas y las haya convertido en almíbar, como veremos. Tienes mucha razón sobre la época, sus características y contradicciones: sobre todo cómo explicar que en semejante boom intelectual, luego pasara lo que pasó.
    Besos

    Malvisto, te veo contrario a las enseñanzas estructuradas… Ya somos dos. Además, también estoy en contra de estratificarlas, de modo que si alguien estudia medicina sólo estudie cosas de medicina, e igual para todas las disciplinas. La especialización es necesaria; la ignorancia del resto de las materias es un precio demasiado alto. Luego la gente vota lo que vota.
    Efectivamente, es la moral y los prejuicios de mucha gente los que están atrasados.

    Abrazos

  5. Por supuesto mi hermano: encarnizado estoy con ese TIPO de enseñanza. Par mi sigue habiendo un problema de enseñanza que epieza desde esta pregunta sencilla: ¿qué es educar? Pues cuando se educa parece obviarse que ir a clase, a la universidad, o a naciones unidas, es ya educarse. Siempre he pensando que la verdadera educacion empiezauna vez uno ha dejado las clases: la educaciòn empieza después de clases…. mi educación no es de conformes: es de inquietos.

    Una preguntica: ¿se te puede envar un correo? Eso como para hablar entre compas… tal vez una chateada ocasional… 🙂

  6. Por supuesto, Malvisto, puedes mandarme lo que quieras: un correo, o una rubia. Si no puede ser la rubia, entonces un correo…
    Efectivamente, la educación no debe reducirse a la institucionalizada; un tío mío, pastor de ovejas, sabe un montón de cosas de las que los catedráticos con los que trabajo no tienen ni idea ni siquiera de que existen. No son formas excluyentes, sino complementarias. Y también la sociedad debe educar, la prensa, los medios de comunicación, las familias…
    Abrazos

  7. Brillante entrada y además necesaria Alfredo.Debo admitir que Atalante en una de mis películas favoritas.También soy sensible a todas las películas que tratan éste tema sobre la educación y las rebeliones.El final de El club de los poetas muertos me sigue emocionando.Los últimos diez minutos de Los 400 golpes.La escena de la niña ausente pero presente de El fantasma de la libertad de Buñuel,bueno,los ejemplos son múltiples.
    Como siempre,es un gozo leerte.
    Un fuerte abrazo,amigo.

  8. Iremos hablando de algunas de ellas porque es imposible recogerlas todas, seguro que hay alguna omisión llamativa. Intentaremos que se trate de películas muy ligadas al tema de la educación, otras como la de Truffaut son mucho más que eso. Gracias, abrazos.

  9. Entrenómadas, es una frase que, por desgracia, no llega a quedar anticuada nunca.
    Besotes

    Cacho de Pan, tienes mucha razón. Puedo asegurarte que “If…” no aguanta. La última vez que la vi casi me da algo…

  10. Muchísimas gracias por la referencia a la película. No la conocía. Si no tienes inconveniente,utilizaré algunas de las frases del post tuyo, que no tienen desperdicio, por supuesto citándote y enlazándolo, para incluirla en mi blog en unos días. Para nosotros, los docentes, este tipo de cine es especialmente sugerente.

    Saludos

  11. Muchísimas gracias a ti, Juanjo, gracias a comentarios como el tuyo resulta tan reconfortante la labor “bloguera”. En realidad en el apartado “Cine en serie” del menú podrás consultar las distintas películas a las que, dentro del tema de la enseñanza y la educación, me he referido y me referiré en próximas fechas. Y por supuesto, puedes utilizar los contenidos que quieras, de esta o cualquier otra entrada de la sección que te interese.
    Gracias, y saludos.

  12. estoy llevando un taller de analisis de cine, esta pelicula es muy interesante y buena para la epoca en la que se rodo, sin embargo otros formatos parecidos como, los coristas que tambien es francesa y trata la misma problematica y otra mas de una escuela de señoritas, lo que le da valor a esta pelicula como bien lo mencionaste son las tomas, los espacios y sobre todo las tramas, problematicas que en esta epoca seria dificil asimilar. buena critica me encanto… el comentario de buñuel excelente director y me enseñaste algo para comentar en mi clase de cine gracias…

  13. Pingback: SI…
  14. Pingback: SI… (If…).
  15. ola sot skater y rockero yo me referia a cero en conducta destry city no ha esto XD ke ni sikiera me lo he leido porke es un pateo skate or die and rock and roll

  16. La película es sencillamente “espectacular”, especialmente para quienes disfrutamos siendo jóvenes de esa preciosa época (finales de los 70’s). Es una de mis favoritas… Quizá los actores no son de primera línea, pero es una peli muy bien hecha. Nadie que guste de lo que los 70’s le heredaron a la música, debe perdérsela.

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