Diálogos de celuloide – Mi vida sin mí

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ANN (OFF): Y te das cuenta de que todos los escaparates brillantes, todas las modelos de los catálogos, todos los colores, las ofertas, las recetas, Martha Stewart, el Día de Acción de Gracias, las películas de Julia Roberts, las montañas de comida grasienta, intentan alejarnos de la muerte. Sin conseguirlo (…). Nadie piensa en la muerte en un supermercado.

(…)

ANN: ¿No te estarás pasando? Suena como el clásico enamoramiento.

LEE: Sí, el clásico, con el clásico marido que va a llegar de un momento a otro y con el clásico bajón, cuando te vayas con él en el coche, y las clásicas lágrimas, en fin…

Mi vida sin mí. Isabel Coixet (2002).

22 comentarios sobre “Diálogos de celuloide – Mi vida sin mí

  1. Ésta sí que me emocionó de la Coixet, eso de salir del cine y notar la catarsis hasta en la rabadilla. Tiene que pasarnos algo gordo que tambalea nuestras vidas para saborear de nuevo el placer de vivir. Hombre y “A los que aman” por ver a la Bellucci, y “La vida secreta…” por Sarah Polley y Tim Robbins.Pero “Mi vida sin mí” es más contenida y sencilla sin exhibicionismos de guión y de ahí su misterio quizás.Paso poco por tu cabina Alfredo porque estoy más liao que pa qué preparando el disco pero te traigo palomitas y luciérnagas. Un abrazo fuerte

  2. “Nadie piena en la muerte en un supermercado”..que simple y que cierto.
    Lo cotidiano, los planes que hacemos son a veces formas de acernos creer que nos alejamos de ella. De la muerte y de algún dolor.
    Es muy interesante la visión de Isabel Coixet sobre todo esto y su forma directa de contarlo. Al principio sorprende ¿verdad?…
    Magnífica peli.
    Besicos.

  3. Hola, Escalones. Acabo de darme cuenta de que mis comentarios no se publican desde hace un tiempo. A ver si con este hay más suerte.
    Muy buena selección de diálogos.

  4. Ángel, cuánto tiempo. Entre palomitas y luciérnagas, esperamos ese disco con avidez.
    Coixet nos recuerda constantemente que para vivir hay que sentir, pero sentir sin límites para sentirnos vivos, y que si no nos entregamos a los sentimientos hasta el final, mejor no hacerlo. A mí la que me resulta más encantadora sigue siendo “Cosas que nunca te dije”.
    Un fuerte abrazo, y espero que el disco te salga “redondo”.

    Mima, Coixet nos habla de drama intercalando fragmentos de comedia, extrañamente amargos, agridulces, como la vida, un compendio de alegrías, desánimos y tristezas conjuntados anárquicamente. Esta peli es eso, la vida.
    Besos y buen finde.

    Noe, creo que tema resuelto. La película es desgarradora y los monólogos interiores de Ann son brutalmente sinceros y demoledores.

  5. Coixet es una mujer brillante para encontrar sus diálogos, me gustan sus pausas, como la acción se queda quieta porque las grandes palabras manada. Me gustan sus pelis en general, creo que mantienen casi siempre un clima contagioso. Me quedo con la que menos le gusta a todo el mundo. “A los que aman”, y después con “Cosas que nunca te dije”. Me parecieron frescas, desnudas sin pretensiones… Ahora la cosa ha cambiado, aunque sigue siendo buena con los diálogos y escogiendo las bandas sonoras, ahora todo ha cambiado pero sigo esperando a que Coixet se atreva a llamar a Gena Rowlans.

    Un beso súper, Sir.

  6. una película a la que le tengo un cariño especial (a pesar de que no entiendo del todo la decisión que toma ella sobre no contar lo que le ocurre a su pareja, la verdad) y es que es triste también eso de que no hay paraíso hasta que se ha perdido, y que cuando perdemos algo entonces es cuando lo valoramos, así nos suele ocurrir con la vida, vivimos como si siempre tuviéramos tiempo de decir lo que no hemos dicho, de intentar lo que no hemos intentado, de hacer lo que no hemos hecho, de vivir lo que aún no hemos vivido…. carpe diem, vive el instante, que quién sabe si será el último… no creo que haya nada más triste que sentir que la vida se acaba y quedarse con algo en la garganta, sin decirlo, con un beso en los labios sin haberlo dado, sin haber dicho te quiero a quien amamos, sin haber luchado por la luz que nos da alegría y sentido a nuestra vida… Un abrazo muy fuerte.

  7. Adoro a mi amiga Isabel.Desde La vida secreta de las palabras que no la he visto.Ahora mis palabras se quedan en el secreto de una vida.Gran persona ella;sensible,adora los libros y el café.Comprensiva,amiga de sus amigos.Gran escritora.Nunca le perdonaré el día que ella conoció al escritor John Berger y no me lo presentó porque lo quiso todo para ella.Bueno,sí,le perdono.
    Mi vida sin mí es una de esas películas que llevas en el corazón por su,aparente, simpleza.Por sus personajes tan cercanos a nosotros.
    Un abrazo,amigo.

  8. Sonia, ya sabía yo de tus gustos “coixetianos”… A mí su cine siempre me parece un oasis en el que huir de la banalidad general. Siempre merece la pena.
    Un abrazo híper

    Samuel, ya salió el poeta que llevas dentro. Yo siempre he creído que si viviéramos conscientes de que la vida es finita, sin que constantemente los mensajes que nos llegan lo omitan o nos sugieran que viviremos siempre, la forma de conducirnos en la vida sería otra muy distinta, y los órdenes de importancia, igualmente.
    Saludos

    Francisco, a mí su cine siempre me merece la pena. Ésta es especialmente impactante.
    Abrazos

  9. Nunca me ha gustado Isabel Coixet, pero mira por donde, este film es el único que me gusta de su filmografía, a ver que tal está Elegy (y no hablo de su habitual prepotencia personal hacia todo lo que sea el cine americano, que ya cansa un poco en su discurso).
    El diálogo es brillante, y en el film, hay unos cuantos más, una gran elección Alfredo, y además, cercano y real como la vida misma.
    Saludos!!

  10. Parece que nadie queda inmune a la película: es valiente. Qué manera tan sencilla tiene de conmover. Muy buen guión, escrito por alguien que ciertamente se ve que adora a los libros.
    Y ahora me entero que la Polly se inicia, o inició, que no lo tengo claro, de directora.

    abrazos,

  11. ¡Qué razón tiene el primer texto!
    La verdad es que me ha traído a la cabeza la imagen de mí misma ayer por la tarde en el corte inglés, babeando delante de una pantalla de tft de altísima resolución que por supuesto nunca podré comprar.
    El “carpe diem” y el “tempus fugit”, dos conceptos muy barrocos… y muy reales.
    Rosa.

  12. Jo, Iván, qué categórico. “Nunca” es demasiado tiempo, ¿no? A mí me gustan algunas cosas más que otras, pero en general es de los pocos cineastas de los que al menos espero sus nuevos proyectos con interés.
    Saludos

    Malvisto, es un toque de atención. Un recuerdo: “chicos, que la palmamos en cuatro días, vivamos, coño”. Efectivamente, también es directora, presentó su película en el pasado festival de Berlín, si no recuerdo mal.
    Abrazos

    Rosa, ay, esas pantallas… Aprovecha el momento, sobre todo la Feria de Abril…
    Besos

  13. Me gustan las películas de Coixet y esta es mi preferida. Lloré muchísimo, aunque eso no es nada extraordinario en mí (rara es la película en la que ni siquiera se me humedezcan los ojos…), pero en este caso fue un llanto que casi más que de los ojos me brotaba del alma. ¡Qué personaje el de Ann!, una mujer, muy, muy fuerte.

  14. Jo, Minerva, qué sensibilidad… Hombre, oon esta película lo entiendo, pero si te sucede con generalidad, no sé. No te me imagino compungida al final de “Dos tontos muy tontos”. Aunque en ese caso las lágrimas son por otra cosa.
    En serio, tienes razón, el personaje de Ann es fabuloso.

  15. Cuando tengo que superar muertes hago ese tipo de cosas ligeras pero que te distraen aunque a mí me puedes encontrar en un supermercado o en una tienda pensando en la muerte, hay demasiadas cosas que te hacen recordar. Pienso que si eres consciente de la muerte eres consciente de la vida.
    Cuando hay etapas largas en las que no hay muerte entonces puedo ir al super y no pensar aunque cuando menos lo espero surge algo.
    En fin, no quería ponerme pesada pero nunca deberíamos de ser tan categóricos. En realidad cuando lo leí por primera vez estuve de acuerdo pero me quedé pensando y me dí cuenta estaba errada.
    Un abrazo

  16. Alberto Q., es posible que tengas razón. Su cine influye mucho o se deja influir por los estados de ánimo, en efecto.
    Esperamos ese estreno.
    Saludos

    Alba, en realidad el sentido de la frase yo creo que es genérico. El supermercado es una metáfora de la sociedad actual, del vivir el momento, de la prisa, la inmediatez, la sucesión continua de cosas (y de compras), y precisamente tu actitud es la que quiere oponer como más conveniente. Por desgracia, la mayoría de la gente no es consciente de que va a morir. Siempre he pensado que aquellos que se han empeñado en dominar, en conquistar, en acumular (reyes, emperadores, presidentes, militares, …) siempre han existido gracias a ese “olvido” momentáneo de que un día moriremos y que nada que hayamos hecho aquí nos ha aportado nada en ese sentido. Si todos fuéramos conscientes como tú, valoraríamos más, no sólo nuestra vida, sino también la de los demás, y eso cerraría las puertas a muchas cosas.
    Un abrazo

    Iván, como dice alguien por ahí es cosa de estados de ánimo… En fin, yo en todo momento hablaba del cine de Coixet. Lo demás es otra historia más peliaguda…, je, je.
    Un abrazo
    Un abrazo

  17. Ay, la Coixet aquí y yo sin saberlo.
    A ver, mi preferida es “Cosas que nunca te dije”, Bueno es que es tremenda, real, magnífica y estupenda. Y no sigo porque estoy de pie escribiendo y es muy incomodo.

    Mi vida sin mí es grande, mucho. Pero “Cosas que nunca”, joer, qué buena la Coixet.

    Besos, y mira el correito,.

    Kisses,

    M

    PD: Me fallan algunas teclas, acentos y ssss.

  18. La Coixet me maravilla. Huye de lo manido hasta para los títulos de sus películas y parece que siempre nos deja con el suspiro contenido. Me encanta Mi vida sin mí. Recuerdo cuando están (Lee y ella) en el coche y llueve, y Ann dice: “Si no me besas, voy a gritar”, y grita, y él le tapa la boca con un beso. O cuando está con Lee en la casa blanca y vacía de él, después de hacer el amor, ambos sentados en el suelo y semidesnudos y ella le manda que le lea algo. Me gusta cómo se muestra a una familia de esas que el cine siempre pinta iguales (excesivamente jóvenes para tener niños, viviendo en una caravana, poco dinero, malos trabajos…) y Coixet los pinta distintos, felices. Y a pesar de todo, ante la muerte, ella quiere hacer cosas que nunca ha hecho, el amor con otro hombre, que alguien se enamore locamente de ella, pero también tonterías como cambiarse el pelo o las uñas. Ay, es que me emociono, porque vi esta película en un momento muy especial y emotivo de mi vida.

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