Mis escenas favoritas – El nombre de la rosa

La risa es peligrosa porque con ella no existe el miedo, y sin el miedo, no hay autoridad. Eso siempre lo ha sabido la Iglesia y por tanto no ha escatimado medios en dos largos milenios y pico para que se nos hiele la sonrisa permanentemente. El nombre de la rosa, de Umberto Eco, no es sólo una novela de crímenes ambientada en una oscura abadía del norte de la Italia del siglo XIV. Habla, mucho y bien, de la religión en general como instrumento de poder, y de la Iglesia católica en particular como ente que ha llevado a la perfección hábiles sistemas de dominación sobre sus semejantes, hasta llegar a la esclavitud intelectual, tan perjudicial, si no más, que la común. Para muestra, esta conversación entre Guillermo de Baskerville, personaje trasunto del Sherlock Holmes de Conan Doyle, y Jorge de Burgos (anagrama de Jorge Luis Borges, viejo, inclinado y ciego para dar más pistas, cuyo Aleph sirve de inspiración además para la laberíntica biblioteca de la historia) en este clásico del cine europeo de Jean-Jacques Annaud, que logra captar el espíritu original de la obra aunque lo pervierte en algunos aspectos, como la hollywoodiense muerte del inquisidor Bernardo Gui (inspirado en el inquisidor perseguidor de los cátaros Bernardo Guidoni) en la parte final de la película. Hablaremos más largo y tendido de ella.

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42 thoughts on “Mis escenas favoritas – El nombre de la rosa

  1. El video es excelente. Lo tengo en mi blog y cada vez que lo veo, lo disfruto.

    La película no la he visto 😦 para variar. Pero sí lei el libro, y aunque Eco me gusta más como crítico, semiólogo y profesor, la novela me gustó 😀

  2. Pues la película, Magda, adapta excelentemente el libro, aunque con concesiones fáciles al público, como ese final tan “made in Hollywood”. Y es la película con más feos por metro cuadrado, echa cuentas o compruébalo si no te has fijado y verás lo que es una galería de los horrores.

  3. Una de las mejores adaptaciones literarias.Cuando leí la novela me dije;”Veo una gran película,pero difícil lo tienen.”
    Lo mismo le ocurrió a la gran novela de Malcolm Lowry,Bajo el volcán.Muchos directores se sintieron atraídos por la novela,incluso Buñuel,y no había manera.Al final Huston se arriesgó,pero con menor fortuna que Jean-Jacques Annaud.

    Un fuerte abrazo amigo y feliz día.

  4. ¡¡Me encanta esta película!!
    La tengo en DVD y no conozco a nadie que la haya visto que no le guste o, al menos, que no reconozca que es un pedazo de película, aunque no le haga mucha gracia el “mensaje”.
    También he leído el libro, pero fue hace mucho tiempo (en 4ºde ESO) y hay muchas cosas que no entendí bien, (no está de mal saber algunas cosillas sobre los conflictos entre distintas partes de la Iglesia en esa época, antes de leer el libro), así que por primera vez me gustó más la película (supongo que porque, aparte de ser una gran adaptación, es más fácil de entender, como dices), tengo pendiente releer el libro.
    Y estoy totalmente de acuerdo con lo de los feos, algunos esa es otra cosa que todo el que ve la película comenta tarde o temprano, jajaja!!
    Besos.
    Rosa.

  5. Así es Francisco. Aunque a mi me chirrían esos modos hollywoodienses de Annaud, no sólo en esta cinta, sino en las demás suyas.
    Buen día del trabajo-descanso, y un abrazo

    Rosa, tienes razón. Yo es el libro que más veces he leído, y en la primera de ellas, a los trece años o así, no entendí nada de los intríngulis eclesiásticos. Ahora, sin embargo, me parece una cuestión fascinante en la que he seguido profundizando a partir de aquí, y desde la distancia del que no comparte la fe.
    Los feos, son muy feos. Gracias a ellos mi autoestima subió algo…
    Besos

  6. Me presento como la voz discordante: esa traslación al cine nunca me ha gustado, quizás porque, leído el libro en varias ocasiones (me lo regalaron traducido al castellano y también al catalán), la riqueza de las imágenes literarias queda empobrecida -para mi gusto- en la exhibición feísta que considero exagerada y reduccionista en extremo. Aunque reconozco que la labor de Connery me encanta, el resto, aparte de algún apunte, como esa siniestra biblioteca, me parece mal expuesto y demasiado simplón, olvidando las diversas líneas a seguir que contiene la obra escrita, aunque es cierto que su enjundia la hace muy difícil de reconvertir en meras imágenes.
    Saludos.

  7. Josep, discrepo mucho en cuanto a la “exhibición feísta”. La Edad Media dista muchísimo de los leotardos de Burt Lancaster, las perillas de tocador de Robert Taylor, el plumón del casco de Mel Ferrer o los vestiditos rosas de Elizabeth Taylor con que nos han dado la chapa durante décadas en un retrato edulcorado del medievo tal cual ha sucedido, por ejemplo, con el western. Por el contrario, gente sucia, desdentada, malnutrida, ambientes pútridos, repulsivos, malolientes, infectos y personajes oscilando entre la santidad y el temor de Dios y la bajeza moral más ruin (una cosa suele llevar a la otra) son lo más propio para un retrato creíble, verosímil y adecuado para recrear la forma de pensar de un personaje de aquella época. En cuanto al argumento de la película, más o menos dices lo mismo que yo: la concesión hollywoodiense hace reducirlo todo a la trama principal (que sin embargo, en el libro es secundaria en importancia) y el final con el malo castigado y la inocente salvada en una falta tremenda de originalidad (como le sucede a la novela en algunos, no pocos, aspectos fundamentales). Difícil adaptación, pero en cualquier caso airosa frente a lo que suele ser la tónica habitual.
    Saludos.

  8. Qué excelente debate. Después de ver la película me leí el libro, y años más tarde escribí una novela corta (o un relato largo) inspirándome en esa abadía. Aunque no estoy a la altura de Eco, claro. Se juega, se juega. Un abrazo y sigue deleitándonos con estos regalos.

  9. Me gusta la película, sobre todo por Connery y por la ambientación, como decías, creo que está muy bien reflejado el mundo de la época. El libro es fantástico. De todas las maneras, creo que por muy buena que nos pueda parecer una adaptación al cine de una obra literaria, nunca puede ser lo mismo, algo va a cambiar, a perder, y a ganar, porque son lenguajes distintos, es inevitable.

  10. AdR, bueno, me temo que es un debate eztéril, supongo. Muy pocos están a la altura de Eco, aunque haya libros en que aburre a las ovejas.
    Un abrazo

    Lucía, pues tienes razón en cuanto a la adaptación, al menos hasta el final.
    Un abrazo

    Minerva, es un tema que produce ríos de tinta. Creo que la clave es la que apuntas, son dos lenguajes distintos, y como tales no pueden ser nunca comparables.

  11. La risa como elemento de alegría soberana, al igual que el propio placer, siempre intentarán ser reprimidos por las fuerzas dominantes (no sólo la iglesia) o encauzados hacia sus intereses. Bien mirado, la risa es humana porque humana es la mayor de las alegrías y humana la mayor de las tragedias, y paradójicamente William Blake dijo que el exceso de pena ríe, y qué grande es llorar de alegría. La risa, el humor (o el chiste y su manifestación de lo inconsciente como Freud) es un tema muy serio, y la vida, sin risas, ¿es vida? Yo creo que no. Es una película que me llegó muy hondo cuando la vi, no sé hasta qué punto se ajusta a la novela (no la leí) pero es muy especial para mí. Es fantástica la escena en la que el joven confiesa que está enamorado… Un saludo.

  12. Permíteme seguir discrepando: cuando digo exhibición feísta, ya doy por entendido que la Edad media no era como se presenta en Ivanhoe y en Robin Hood; pero creo que el realismo presentado por los Monty Python es más efectivo por incidir en su vertiente cómica; en ésta, ese feísmo, por real que pretenda ser, está, creo, un tanto exagerado, buscando un protagonismo inadecuado a la historia; no olvidemos que es una obra de ficción, no un documental, aunque tenga, en la novela, miles de referencias históricas. Claro que no soy ni mucho menos experto en historia, pero, déjame insistir, en este caso, la apariencia y el ambiente creados por Annaud oscurecen y disimulan la brillantez de la propuesta de Umberto Eco.
    Ya me callo, ya.
    Saludos.

  13. Creo que es una de las más afortunadas adaptaciones cinematográficas de una novela que se ha hecho nunca. La película me cautiva cada vez que la vuelvo a ver (hace poco en Aragón TV). No tenía ni idea de la influencia del Aleph en la construcción de la historia. Y para mi ese “feismo” del que habláis es uno de los elementos capitales para dibujar la noche de la Edad Media y provocar ese efecto entre grotesco y lúgubre que está presente durante toda la película. La caracterización de los personakes es excelente y Sean Connery… pues eso, es Sean Connery. El final inventado de la muerte de Gui no creo que merezca tantos descalificativos. Un poco de justicia social y alegría no le va mal a la película ¿no creeis?

  14. Uf, Josep, ahí no estamos de acuerdo, en nada. Yo no veo exageración ni intención documental. Por el contrario, la verosimilitud de ambientación o de lógica de pensamiento y comportamiento de los personajes es el mínimo que debe cumplir cualquier película. La acumulación de feos es mucho más acorde a la realidad de cualquier época que la típica acumulación de guapos de Hollywood. Y si no te lo crees, te invito a pasarte por mi trabajo… No me parece exagerado, insisto; al contrario, creo que Annaud, y es uno de sus mayores aciertos, recrea casi perfectamente el ambiente opresivo, oscuro, lúgubre, denso, irrespirable, como metáfora del interior de unos personajes corrompidos en su pretendida santidad, de la abadía. Pero para gustos, ya se sabe.
    Un abrazo

    Juan, seguimos tras la canción. Creo que la tengo, pero necesito confirmarlo antes de decirte nada.
    En cuanto al final, el tipo se hace tan antipático que creo que todo espectador desea que se lo cepillen. Pero el personaje, a mi juicio, está mal dibujado. En la película no hay buenos ni malos, es gente débil, sometida a sus pasiones, o fuerte, capaz de reprimirse. Pero no hay arquetipos perfectos ni personajes sin dobleces. En cambio, Gui es plano; es malo malísimo y punto. Y como a tal, el final en el que el carro es volcado y el tío queda ensartado en ese cilindro punzante huele demasiado a facilón y populachero. Es mucho más interesante, en mi opinión, pensar en que, como en la vida real, ese tipo siguió vivo, con poder y mando para seguir quemando al personal por ahí. Mucho más terrible, y mucho más acorde con el mensaje último de la película en lo que a la imagen de la Iglesia se refiere. Eso sí, y en lo que a la justicia social se refiere, trinchado tendría que haber acabado más de uno…

  15. Tienes razón en muchas cosas de las que dices. La reflexión sobre el final y Gui es muy interesante, me ha hecho replantearme agunas cosas que consideraba inamovibles en mi juicio sobre la película. Aunque sigue intacta mi admiración por esta película y, sobre todo, por la magistral descripción de las tinieblas de la Edad Media y las oscuras simas del alma. Gracias de nuevo por tus desvelos en la búsqueda de la cancion de “Crash”. Un abrazo.

  16. Cuantísimo me gustó el libro de Eco, encima tuve la suerte de leerlo teniendo cerca a Inde que me iba ambientando y explicando convenientemente algunas situaciones (amén de intentar traducir los párrafos en latín).
    La película me gustó también pero creo que no tanto como el libro. Supongo que uno, en su imaginación, compone su propia película de lo que lee y evidentemente esta no era la mía (al menos del todo).
    Lo que siempre me he preguntado es si de verdad en aquella época los monjes eran tan “horrorosicos” o esto es una concesión cinematográfica.
    Hay varias discusiones a lo largo de esta historia que merecen detenerse en ellas y esta sobre la risa en especial. ¡Que pena de religión demonios!..¿o son sus adeptos?…bah, solo merece la pena observar sus argumentos para huir como una liebre de ellos.
    Besos mil.

  17. Mima, la pregunta también podría ser si los curas jóvenes del Opus hoy en día los eligen por el físico… Como decía más arriba, el físico de estos frailes es otro elemento de Annaud para reflejar la oscuridad y fealdad de la propia época.
    En cuanto a la religión, todas se llevan poco. En realidad los que creen en ellas de verdad son muy pocos; quiene se dejan llevar, quienes lo hacen por la continuidad irreflexiva de una tradición, o quienes pretenden vivir a costa de los demás gracias a ella, son mayoría. Siempre lo han sido. Todos mis respetos para los primeros; toda mi oposición a los segundos.
    Besos mil y uno.

  18. la concesión hollywoodiense hace reducirlo todo a la trama principal (que sin embargo, en el libro es secundaria en importancia) … era lo que iba a comentar pero ya lo hiciste muy bien. Ví primero la película y me gustó, después leí el libro y a partir de ahí he leído la obra de Eco. La película a pesar de sus defectos me parece bastante bien adaptada tomando en cuenta que se habla de una de las historias.
    Abrazos

  19. Bueno, Anónimo, son varias. En general las que transcurren en el interior de la biblioteca. Pero ésta, por la carga de lo que significa, no está nada mal. Más que escenas impactantes, tiene diálogos jugosos. La mayor virtud es que consigue trasladar a la pantalla un libro sin traicionarlo.
    Gracias a ti.

  20. Qué gran película, me encanta. Ahora estoy empezando a leer el libro y de momento no me está defraudando, sino todo lo contrario.

    Un saludo.

    1. El monasterio es benedictino, Clemencia, pero algunos de los frailes que lo visitan (Baskerville, Adso, Ubertino, etc.) son franciscanos. Luego, entre los curas que van a la conferencia, hay de todo.
      Gracias a ti.

  21. Pues hace tiempo que terminé el libro y volví a ver la película. Y en fin, no creo que se trate de defectos (lo de la cinta) sino más bien “licencias de autor”, como se suele decir. La peli se centra más en la investigación de los crímenes y deja a un lado la parte histórica que sí se trata en el libro. Aún con todo está muy bien ambientada y adaptada, por lo menos mejor que otras muchas.

    Próximo objetivo: Ensayo de un crimen. (por recomendación tuya, que conste).

    Un saludo.

  22. ¿No te parece, Quevedillo, que cargarse a Bernardo Gui trinchado en un rastrillo es algo más que una licencia? ¿Que subvertir la importancia de las tramas del libro también lo es? ¿Que abandonar casi por completo la carga de profundidad en el mensaje de la película en aras del espectáculo le hace perder enteros? A mí la película me gusta, pero no dejo de pensar siempre que la veo en la cantidad de decisiones equivocadas que toma Annaud, más bien en la segunda mitad de la película, desde que empieza el cónclave: parece que eluda acertar.
    Me gusta que sigas nuestras recomendaciones, pero al mismo tiempo nos llena de responsabilidad. No olvides contarme qué tal.
    Saludos.

  23. Hola Alfredo. Bien, si estoy de acuerdo contigo en eso, pero “eso” yo no lo considero fallos respecto del libro, sino que el director lo cuenta de otra manera, omite cosas y se inventa otras. Quiero decir que al ser todo ello intencionado no lo considero fallos; y por supuesto que no me gustan muchas de las cosas que se inventa sobre todo como muy bien dices, al final de la película. Que lo del inquisidor es un final a la americana, que omite la muerte del abad, que si mal no recuerdo la chica muere en el libro (esto último probablemente me equivoque, corrígeme si así es), la reunión de religiosos se limita al juicio inquisitorial y no a los debates cismáticos tan duros que mantienen unos y otros…

    Pero en fin, que el libro es muy bueno, que la peli es buena y ya está.

    Un saludo.

  24. A ver Quevedillo, que diferenciamos. No hablo de fallos con respecto al libro; hablo de fallos como película, como defectos que juegan en contra de la propia inserción de la película en un contexto histórico, político, social y moral determinado, que, a diferencia del libro, hacen tambalearse la credibilidad de la historia, que la impiden ser redonda, no sólo ya como adaptación fiel, sino como película en sí, que la empobrecen, reducen. La decisión de eliminar o cambiar material debe limitarse a lo meramente superfluo, a lo poco importante, a la paja (con perdón). En la película no es así; el capítulo del cónclave en la película carece así de sentido, no enriquece nada, no aporta nada más que ser un mero inconveniente o retraso en las investigaciones; por otro lado, cuando a Annaud le da por ponerse creativo y modificar o inventar pasajes no mejora en ningún caso las soluciones aportadas por el libro, que bien podrían haberse rodado tal cual. Piensa en lo que sería una película fiel y dime si no te motiva más que la que rodó finalmente Annaud, llena de concesiones comerciales, subestimando al público. Pero insisto, hablamos siempre como película. El libro sólo es un punto de referencia, pero cuando una trama encaja como piezas de un puzzle con la precisión que las creó Eco, es difícil que otro no tan diestro sea capaz de mutar unas piezas por otras, que todo encaje, y que mantenga el equilibrio. A Annaud le pierde eso; no sólo en esta película, sino en general.
    Saludos.

  25. Pues me alegro. Pero fíjate, si has visto alguna otra película de Annaud (exceptuando la que hoy sigue siendo quizá la mejor, “En busca del fuego”), que son defectos recurrentes. Por ejemplo: “Enemigo a las puertas”.
    Saludos.

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