La tienda de los horrores – Christopher Lambert, todo un horror en sí mismo

Qué duro es a veces buscar contenidos para esta sección, qué duro. Y no por falta de materia prima: para suerte o por desgracia, no falta. Pero a veces es muy duro ver películas con el único pretexto de su previsible inclusión en este vergonzante escaparate o bucear en la memoria personal en busca de las arcadas más agudas provocadas por un esperpento cinematográfico. Y si hablamos de esperpentos no puede tardar a surgir la figura de Christopher Lambert. Y si intentamos seleccionar una, una sola película de Lambert que incluir en esta sección, a la vista de su filmografía y de la calidad de sus trabajos en cada una de sus películas, no podemos más que rendirnos a la evidencia y pensar que Lambert es precisamente una de las causas del desastre en el 100% de los casos. ¿Cómo poder quedarse con una? Merecería una sección personal, un panegírico, una semblanza en capítulos…

Pero como no tenemos tanto tiempo (ni tanto estómago) preferimos glosar la insigne carrera cinematográfica de Christopher Lambert, cincuentón ya ex-galán de cartón piedra del thriller y el cine de acción de los 80 y 90 si de serie B y de cine-telefilm hablamos. Nacido en 1957, este estadounidense de origen francés (lo cual ha permitido que Lambert regale sus interpretaciones o lo que sean tanto en las productoras de poca chicha de California como en el cine francés comercial con más ínfulas de copiar a Hollywood en lo peor de Hollywood), fue descubierto (en mala hora) en 1984 por el irregular Hugh Hudson para Greystoke, la leyenda de Tarzán, el rey de los monos, título interminable que suma más palabras que las que Lambert pronunciaba en toda la cinta, si no tenemos en cuenta sus gruñidos como palabras. En ella compartía protagonismo con Andie McDowell (otra que tal baila), y lo convirtió en uno de los bollitos incipientes del cine americano de los 80.

Tras el discreto (como todos los que ha hecho, y decimos discreto siendo generosos) thriller titulado Subway, se hizo con un lugar entre la flor y nata del videoclub con Los inmortales (1986), la célebre cinta de aventuras, acción y viajes en el tiempo de Russell Mulcahy, un hito en el cine de adolescentes de los ochenta ambientado en la Escocia del siglo XVI y el Nueva York del siglo XX, a ritmo de Queen y con la compañía de Sean Connery como espadero real del emperador Carlos I de España y V de Alemania. No fue mal principio, aunque la película no haya resistido el paso del tiempo sin que uno sienta vergüenza ajena si la ve hoy.

Intentó dar un salto de calidad con El siciliano, a las órdenes de Michael Cimino y con todo un Mario Puzo como ideólogo de una historia que fracasó a lo grande, como siempre ha hecho Cimino desde El cazador. El fiasco fue mayúsculo y de él todos resultaron damnificados, entre ellos un Lambert que vio cortado así su único intento por trabajar en el cine de verdad. A partir de entonces, además de intentar recuperar algo de popularidad repitiendo hasta tres veces más en la saga inmortal, sólo paridas de acción o ciencia ficción de presupuesto medio-bajo y thrillers de esos que a los cinco minutos ya deduces, no sólo quién es el asesino, sino su historial psicótico completo. El catálogo es impagable: Jaque al asesino, otro thriller ambientado en este caso en el mundo del ajedrez (1992), Fortaleza infernal (1993), Mortal Kombat o Presa de la secta (1995), Adrenalina (1996), Resurrección (1999), patético film en la línea de Seven (o sea, a oscuras y lloviendo todo el rato) en la que un asesino mata y descuartiza tipos para reconstruir el cuerpo de Cristo crucificado, en un alarde más de la costumbre hollywoodiense de utilizar versículos de La Biblia como guión, la secuela de Fortaleza infernal (que la hubo), Druidas (2001), intento del cine francés por acercarse en algo a la épica de batallas y combates a espada en la Galia ocupada por los romanos, para culminar con el protagonismo en El inquisidor, drama de 2006 producido por el Reino Unido y Hungría sobre la España de los siglos XV-XVI en la que comparte protagonismo con Blanca Marsillach. Un puntazo de carrera culminada por el éxito, vamos. Aunque viendo la pobreza gestual y expresiva del actor, su acartonamiento constante, su voz gangosa y el careto de asomado que tiene siempre, no era muy difícil vaticinar su futuro.

Acusado: Christopher Lambert
Atenuantes: …
Agravantes: todos y cada uno de sus personajes, sin excepción
Sentencia: culpable de atentado contra el arte de lesa humanidad
Condena: quedar reducido a una mera caricatura de su personaje en Los inmortales, perdiendo lo poco que le queda de dignidad profesional rodando anuncios de televisión, pongamos de coches, podando setos con su espada japonesa. Ah…, ¿que ya lo ha hecho? Libertad bajo palabra de estar siempre callado, entonces.

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30 comentarios sobre “La tienda de los horrores – Christopher Lambert, todo un horror en sí mismo

  1. Que crack el sr.Lambert XXXDDD, he visto pocos actores peores que este hombre, y además, en peores películas, el “homenaje” es más que justo. Sobretodo, porque vivir toda su vida de una película como “Los inmortales”, juguete roto que ha envejecido como lo que era, una peliculilla con estética de videoclip que buscaba en los adolescentes su caldo de cultivo (reconozco que de muy joven me entretenía bastante, aunque nunca fui muy fan la verdad). De todas las demás, solo soporté a duras penas la de “Presa de la secta”, y es sobretodo debido a mi pasión por la cultura asiática en general, japonesa en este caso.
    “Druidas” ya lo dije en su día, he visto muchísimas películas malas dada mi tendencia a la cinefilia sin complejos, pero es una de las 5 peores películas que he visto en mi vida, en términos de sopor y aburrimiento, la primera vez que la vi aguanté media hora, la segunda una hora…y ya no me he atrevido más.
    Saludos!

  2. Pobrete, no es que sea mal actor, es que le han dado muy malos papeles,jejejejje

    La verdad es que buen actor no es, pero es que se parece mucho a un amigo mío y me da pena ser despiadada con él. Pero es que se parece mucho, mucho.
    Mi amigo es más joven y se conserva mejor, pero tiene esa mirada extraña del Lambert.

    Castigo: Comerse la sopa de hierbas marinas que hice ayer. O ver la televisión los viernes por la noche. Traducir al swahili las películas de Ozores…
    Con esto se le arregla la mirada y se volvería jardinero.

    Por favor, compasión para Lambert!

    Kisses,

    Marta

  3. Tampoco creo que haya sido tan duro; un buen termo de café ayuda a vencer la connatural somnolencia que produce el Sr. Lambert. claro que tomarse un termo entero en hora y media puede tener efectos colaterales.

    Bien mirado, sí que es ardua y sacrificada tarea.

    Después de ver Greystoke-Trazánnn (conste que lo he escrito bien, con toda la intención) en el cine, decidí que no me pillaba en otro renuncio; he aprovechado los pases televisivos para unas siestecitas memorables.

    La modorra que produce podría considerarse atenuante (voy de Abogado del Diablo) pero acepto para mi cliente la condena de permanecer como estrella de uno de los peores anuncios televisivos de coches que jamás se han rodado, y eso queda para los anales (que ajustada palabra para el caso) de la publicidad.

    Me gustaría que un día reflexionaras acerca de dos interrogantes que te dejo:

    ¿Porqué los franceses lo han adoptado con tanto orgullo?
    ¿Cómo es posible que haya rodado tantas películas?

    (Prueba a no poner azúcar en el café: dicen que resulta más efectiva la cafeína amarga)

    Saludos.

  4. A mí no me lo parece que te sea tan duro,porque siempre aciertas en la diana,mi querido Alfredo.Lambert y Hugh Grant son de esos que tienen un careto que da grima;bobalicones sin carácter.Bogart encendiendo un cigarrillo es todo un icono de la historia del cine,junto a Robert Mitchum.

    Un fuerte abrazo.

  5. Iván, este fulano no tiene precio. No hay amor por lo oriental que compense el visionado de ciertas cosas.
    Este tipo es uno de los más grandes enigmas del cine. No logro explicarme cómo ha podido dedicarse al cine este elemento, cómo pudo pasar un casting, cómo alguien pudo fijarse en él. En fin.
    Un abrazo

    Marta, qué pérfida eres diseñando torturas para estos elementos. Me das cien vueltas. Tendré que pedirte consejo para la próxima…
    Oye, qué mala suerte tu amigo. Puestos a parecerse a un actor, lástima que sea a uno tan cutre. En fin, menos mal que el parecido se limita a eso. Porque, a tu amigo no le dará por podar setos con una espada japonesa y la gabardina puesta, ¿no?
    Besos

    Josep, siempre encuentras usos alternativos al cine más lamentable: somníferos infalibles en este caso.
    En cuanto a tus preguntas, yo creo que su “adopción” tuvo mucho que ver con una época en la que el cine francés había perdido, como el italiano, la gran proyección internacional que le daban sus mejores creadores y artistas. Se encontró con un lustro en el que su cine apenas tenía repercusión en Estados Unidos, e intentaron utilizarlo como vehículo. Triste, por cierto. En cuanto al número de películas que ha hecho, creo que forma parte de un sector de la industria que produce muchas: presupuestos cutres, bajos cachés, público limitado, intenciones modestas. Creo que en España, de no ser por Telecinco, nadie habría visto películas de este señor.
    Saludos.

    Francisco, los efectos secundarios son terribles: convulsiones, tics nerviosos… Incluso el otro día me puse a ver una película en que salía el pandero de Jennifer López y, comparada con todas las cosas de las que hablo aquí, me pareció hasta pasable.
    Tienes toda la razón: los rostros de antes tenían fuerza, poder, decían algo y escondían aún más. Ahora hay caritas de estilismo y musculitos de gimnasio, y no sólo Hugh Grant o Lambert. Ahí tienes a Val Kilmer, Nicolas Cage, Hugh Jackman, Chris O’Donnell, Matt Damon… Caritas que no dicen nada. Antes eran excepciones para serie B; ahora son mayoría y encima los catalogan de estrellas. En fin.
    Abrazos

  6. Alfredo, acabo de llamar al amiguete para decirle “tío, eres muy buen amigo pero muy mal, malisimo actor”, te dan un palo en el blog de Escalones que no veas”

    Francisco, Josep, os aseguro que comerse una sopa mía es uno de los castigos más crueles que existen. Así que poco caritativa he sido con él.

    Besazos, tíos duros a los Bogart

    Marta

  7. Yo le estoy muy agradecido a Lambert. Me explico.

    Con la cantidad de oferta cinematográfica a la que uno se enfrenta, es necesario tener a mano algún que otro filtro a la hora de elegir qué ver y qué no ver. No siempre se puede atender a la crítica, aceptar el consejo de un amigo, ni tampoco sopesar -acertando siempre- el peso del conjunto de la ficha técnica en la cinta. Por ello, gente como Lambert es de muchisima ayuda. Si sale en la peli, ésta no puede verse. Es una máxima, una fórmula matemática incontestable, un mantra que si se sigue favorece las defensas y aumenta la capacidad de lucha anti estrés. Repetir conmigo: “si Lambert sale en la peli, no hay que ir a verla”. Y punto.

    Su mujer trabajo, el anuncio de coches que viene haciendo últimamente. Con eso lo digo todo.

  8. Joé Marta, gracias por la difusión. Espero que no tengas amigos que se parezcan a Bruce Willis o a Schwarzennegger, porque no podré salir de casa…
    Besos

    Raúl, dí que sí, hay que sacar provecho de toda situación. Creo que podríamos montar un grupo de terapia.

  9. Jajaja. Ya echaba en falta que hablaras de este hombre. Yo salvo Los Inmortales de su filmografía. Sólo por la historia que cuenta, y porque las canciones de Queen van que ni pintadas en la película.

    Abrazos

  10. Ya no me acordaba de este hombre. Buen rescate. Me parece pobre, pobre, pobre (como actor claro). En cuanto a las películas en las que ha intervenido, no me gusta ninguna, ni siquiera Los inmortales, tan famosa en mi época de adolescente. No me gustó ni cuando la vi en el cine. Falsa épica-aventura-fantasía de la que no se salva nada.
    Saludos.

  11. Me encanta esta sección, 39, hoy estás sembrado. Pues que voy a decir si lo has dicho todo. Yo creo que este es todavía menos inexpresivo que Val Kilmer. Lo que no entra en mi cabeza es que haya secuelas de Fortaleza Mortal, no me lo explico, no me lo explico…

    Besos.
    P.D.: Encantada que traigas a Enrique a la caña.

  12. si son envidiosos que ni para crear una pagina de calidad tienen, sino dependiendo de un bloc, así pretenden criticar a alguien que se ha mantenido luchando para cumplir sus sueños. Nadie dijo que fuera fácil y nadie tiene la surte de otro. Si fuese así, ninguno de los que han dejado mensajes o el mismo que creó este pequeñito bloc, estaría aquí, sino viajando a todas partes y conociendo lugares distintos. Cuando se va a dar una critica no se hace desde el punto personal, exponiendo sus propios gustos, ya que esto no sería una crítica, sino algo ya personal. Aprendan, tomen cátedra, den paginas a la izquierda, y por lo menos dense cuenta que el a perseverado, tal vez con fracasos, pero no se a quedado en el suelo a criticar a otros, sino que se a levantado a intentarlo las veces que sea necesario.

    1. Te recomiendo que perseveres en tu ortografía, en primer lugar. Y en segundo, en madurez personal, que falta te hace. Difícilmente cabe entender, en otro caso, tamaña cursilería e ingenuidad de tu comentario. Supongo que no tendrás ni veinte años…

  13. Rangel, por favor: limitemos la cantidad de estupideces en los comentarios. Si te gusta Christopher Lambert, pues, hala, que te aproveche. Yo que tú iría buscando un psiquiatra.

  14. Se puede no estar totalmente de acuerdo un ejemplo actual keanu reeves…..cantidad de films etc ..y no dista de lo de lambert he aqui lo que creo que muchos directores buscaban no un al pacino sino algo mas artistico ..me gusto subway nirvana creo que

  15. Tal vez deberías callarte, tú sí que eres todo un horror en tí mismo. Has oído alguna vez que un crítico de cine es un actor fracasado?.
    Pués aplicatelo.
    Vergüenza ajena no es lo que se siente al ver los inmortales, sino al leer tus palabras.

    1. Bueno, Ana. esa frase es una auténtica estupidez. En cualquier caso, no es obligatorio leerme, así que no sé qué haces perdiendo el tiempo. Tal vez cuando crezcas y madures, entiendas algo.

  16. Pues en lo que compete a Christopher Lambert creo que tuvo su oportunidad de dar un gran paso y ser aceptado por Hollywood cuando rodó casi simultáneamente “Greystoke” y más tarde “Los inmortales”, pero no llamó la atención del cine yankee. Sé poco de la vida de este actor, pero creo que la mayoría de sus producciones, tras el 86, el año en que rodó “Highlander” son de bajo presupuesto, tan penosas que no sé como lograron sacar algo de dinero de ellas.
    Sería una obviedad no decir que “Los inmortales” nos guste o no es una película de culto, para muchas personas, yo incluida.
    La vi de pequeña, pero tan deprisa que apenas me enteré de nada. Ahora se ha cumplido el 30 aniversario y la he visto de nuevo junto con las demás secuelas, lo que me hace plantearme algo que nunca he entendido bien. ¿Por qué tras Los Inmortales a Lambert le ofrecieron papeles tan malos?
    Realmente debe de ser porque no le vieron buena calidad interpretativa. Solo lo he visto en “Fortaleza Infernal” y en “Druidas” pero en esta última me quedó más clara la cosa: no se trata de su talento, se trata de los papeles que le han ofrecido. El problema estriba en que sus películas son mamarrachadas propias de premios Razzie, o de sobremesa de televisión. La industria no se ha tomado en serio a Lambert, ni él a ella. La primera película de Highlander puede que sea propia de una estética de videoclip, que lo es. Pero es una película que tiene dentro de su propio freak spirit como se suele decir, su carisma, su originalidad, su punto álgido.
    ¿Christopher Lambert es mal actor? Quizás.
    Pero en “Los inmortales” funcionó, y de qué manera…
    Lambert paseándose con sus playeros de adidas, su gran katana y su chubasquero café con leche y ya tienes una figura cinematográfica (freak o no) que nunca olvidarás, Ya sabes que va a cortar la cabeza a alguien.
    Es Connor MacLeod. Es más de lo que se puede decir de muchos actores de Hollywood actuales. Ruedan tantos blockbuster y películas buenas que no tienen un papel por el que los recuerdes, un papel icónico. Lambert lo tiene.
    Muchas veces el hecho de rodar una película y que te recuerden para siempre no es tan grato como una carrera realmente enclavada en Hollywood, es cierto, pero cuando se trata de caer en el olvido es mejor que nada. Lambert que de gracias a los Inmortales porque a diferencia de muchos otros actores se mantiene rodando películas malas gracias a ese papel.
    Pero eres muy duro en una cosa. Lambert no es el mal actor con mirada de lunático que todo el mundo cree. De hecho él no quería rodar las secuelas de Los Inmortales. Armó la de Dios para rodar la segunda, no quería y Sean Connery tampoco, pero ambos por contrato estaban obligados. O la rodaban o los demandaban por una millonada. La película era mala, pero Christopher Lambert era consciente, y quería tomarse en serio su carrera, sabía que si metía la pata de nuevo se iría por el WC las pocas oportunidades que tenía.
    Esa consciencia lo hacen ser un actor a mi entender que sabía el difícil terreno que era este negocio. Lambert es una figura con originalidad, carisma, que nunca ha tenido en ninguna de sus entrevistas la mente en las nubes, siempre ha hablado y promocionado sus proyectos con cierta humildad y consciente de que no eran gran cosa, ha defendido su carrera como ha podido, nunca se ha avergonzado de lo que ha rodado, y desde esa posición merece respeto.
    Aunque es cierto que determinadas cosas no deberían hacerse.
    “Druidas” fue un punto lamentable, yo personalmente pienso que es lo peorcito de su carrera. Debería de haber dicho “No”, porque no todo vale. Y con lo de su mirada de lunático, para muchos es una característica horrible, para otros misteriosa y hasta sexy. Personalmente no me parece una belleza, pero sí un hombre dotado de cierto magnetismo personal, deslumbra más por su personalidad que por su físico, es de esos actores. Rodó dos películas con la que era su esposa entonces, Diane Lane. “Priceless beauty” y “Jacque al asesino”, una broma la primera, mejor la segunda.
    Ella ha tenido una carrera más sólida que la de él, y su divorcio constituyó el declive de Lambert, pero aún así no pierde su dignidad, y películas que tenga el carisma de los Inmortales hoy en día ni se ruedan, así que esa es mi humilde y sola opinión.

    1. No seré yo quien discuta una opinión tan generosa, comprensiva, entusiasta y argumentada, por más que no esté de acuerdo en tu apreciación de su trabajo, de sus películas “buenas” (no lo son para mí) ni en cuanto a la valoración del peso y reputación de su trabajo (ni en el poder de su mirada, que a mí me parece resultado de una mala visión más que un rasgo de carácter). El “de culto” está muy devaluado… La culminación de su “talla” puede comprobarse en ese engendro hecho a base de “copia-pega” que es “Resurrección”. En cualquier caso, a mí me cae hasta simpático. Su cine es, en general, insufrible (salvo alguna excepción francesa) pero es de esas cosas que generan un rechazo cómplice.
      Saludos.

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