¡¡¡Tres hurras por el capitán Spaulding, el gran explorador!!! En El conflicto de los Marx (Animal crackers) el capitán Spaulding (Groucho Marx) acude a la mansión de la Señora Rittenhouse (la inefable Margaret Dumont) para un largo descanso tras su último periplo africano («una mañana disparé a un elefante en pijama… ¿cómo consiguió meterse en el pijama? No lo sé…»). Sin embargo, el robo de un famoso cuadro motivará la presencia de la policía y que Groucho, Chico y Harpo, acompañados esta vez por Zeppo, hagan de las suyas.
Incluimos dos vídeos. El primero contiene la famosa partida de cartas. El segundo, la escena de «¡Jamison, una carta a mis abogados!», memorable parodia de los absurdos burocráticos, tan conocidos y cotidianos para quienes tenemos la oportunidad de codearnos con la burocracia administrativa cada día.
Hala, me estoy riendo a mandíbula batiente aquí solica desayunando, jajajaja. La pobre Señora Rittenhouse merece un monumento a la paciencia, que genial.
Maravillosos. Irrepetibles.
Creo que he leído escritos administrativos todavía más absurdos.
Para eso es, Mima. Llevo un mes un poco difícil y me apetece compartir risas con el personal.
Besos
Noe, sin ir más lejos los que escribo yo. En mi oficina tengo colgado el famoso fotograma del camarote de los hermanos Marx. Un pequeño homenaje al mayor filósofo del siglo XX.
ánimo, Alfredo, codearse con la burocracia es un suplicio moderno… Los Hermanos Marx y su «la parte contratante de la primera parte» ya es mítica también. Sin genios como los Hermanos Marx, ¿sería la vida maravillosa? No tanto, y faltaría algo. Un abrazo muy fuerte.
Ponga un Marx en su vida, y si es un brother se reirá un montón.
Voy a sacar del baúl de los recuerdos la pegatina de los mMrx que tengo.
Más madera que es la guerra!!!
Geniales!!!
Besos,
Marta
Más que kafkiano, Samuel, ha terminado siendo marxiano…
Saludos
Marta, a mí Groucho me parece una de las mentes más preclaras de la historia. Lo digo en serio. Es inevitable que los Marx sigan apareciendo de vez en cuando por aquí.
Besos
Hoy debería de enfadarme contigo.
Qué voy a decir de Groucho o de cualquiera de sus películas (ésta, por ejemplo) que no se haya dicho ya, que no suene a topicazo (bien si escoro hacia la calidad de las mismas, bien si me centro en la figura inigualable de este tipo, bien si apelo únicamente a su ingenio y a su inigualable contribución al panorama cultural universal), que aporte algo nuevo y fresco, una lectura distante de todas (las mil) que ya se han podido hacer. Qué?
la película es divertidisima, Alfredo, y las dos escenas elegidas, han conseguido que no hiciera el trabajo pendiente para esta tarde, del descojone.
Enfádate, enfádate, Raúl. Ha sido absolutamente premeditado. Al mal tiempo buena cara.
Saludos
Estos hombres son muy grandes eh, yo veo sus películas una y otra vez cada poquito tiempo y de verdad que son inmensos, su brillantez en lo absurdo roza límites sobrenaturales. Los adoro. Para que luego nos vengan vendiendo la moto con películas actuales de humor imbécil. Nunca fueron más atemporales los hermanos Marx, porque en época de vacas flacas mejor recurrir al pasado.
Grandes escenas, inmensas..
Saludos!
Tu post me ha caido de lo mejor. Qué geniales videos, nada como la risa para empezar o terminar el día.
Y sí, tienes mucha razón: al mal tiempo, buena cara. Todo pasa, querido Alfredo.
Iván, son clásicos imperecederos.
Un abrazo
Magda, unas buenas risas nunca están de más, pero a veces deberían provocarse por prescripción médica.
Un abrazo
¡Jajaja! «Saque dos copias y tire el original y cuando haya terminado tire también las copias» ¡¡Buenísimo!! ¿Y el nombre del que va a recibir la carta? Al principio pensé que se había puesto a hablar en otro idioma… Yo también quiero una copia de esa carta sin cuerpo, pa leerla cuando esté de bajón XD
Pobre mujer, la Señora Rittenhouse jajaja!!
Rosa, irreal como la vida misma…
A mi siempre me ha gustado la secuencia del camarote. Hay un momento en que dice: Ssshhhh no hagan ruido padece de insomio y se lo quiere curar durmiendo. Jejeje es buenísimo. O también la del contrato: la primera parte contratante será considerada la primera parte contratante… y más adelante dice: «¿Por qué su contrato es más grande que el mío?» Y para arreglarlo lo rompe. Jejejejjeje…
Oye que mañana ya es viernes!!!
Besicos!
Siempre es buena idea acudir a los marxistas hermanos para despejar malos momentos provocados por la lectura de escritos que, si no son iguales, son casi tan ininteligibles como esa carta que a buen seguro nunca llegó a destino. Me pregunto cómo Groucho le hubiera dado la vuelta a todos los adelantos de comunicación que hoy son tan cotidianos.
Saludos.
Missing, la pusimos aquí en su día. Es un clásico. «Una noche en la ópera» es una de sus mejores películas.
Besos
Josep, no sé qué diría Groucho hoy en día, pero los móviles, por ejemplo, le darían un juego inmenso.
Saludos
«¿Cómo quieren jugar? ¿A lo honrado?», jajaja.
«¡He perdido el caballo!», pero qué sinsentido más maravilloso le da a todo. Este hombre no era humano.
Abrazos.
Geniales, AdR. Curioso que con Margaret Dumont los chistes de caballos sean tan recurrentes.
Un abrazo
Esta és una de mis cintas favoritas de los Marx, situada en un entorno con ricos, vividores y parásitos varios, y con un final nada feliz para los invitados a esta fiesta. Maravillosamente escrita e interpretada.