Diálogos de celuloide – Ninette

Yo le cuento de Murcia otra vez todo lo que quiera usted saber, monsieur Pierre, pero antes dígame algo de París, cómo es Montmartre, la Torre Eiffel…

Mire, Andrés. A mí París me tiene sin cuidado. Yo vine aquí a trabajar y a vivir por las circunstancias que usted conoce. París. ¿Y a mí que me importa París? En cuanto a la Torre Eiffel, siempre que paso cerca de ella me tapo los ojos.

No me diga.

Como lo oye. Porque si ellos están orgullosos de su torre, yo lo estoy de mi gaita y, ¿vienen los franceses a oírme tocar la gaita? No. Pues yo tampoco miro su torre y así les chincho. ¿Qué le parece?

Yo lo que usted diga, monsieur Pierre.

Ninette. José Luis Garci (2005).

22 comentarios sobre “Diálogos de celuloide – Ninette

  1. Pues, Albert, en contra de lo que dicen las malas lenguas mayoritarias y los amantes del chiste facilón, el cine de Garci siempre merece la pena ser visto (al menos una vez). En esta ocasión, he de decir que he visto versiones mejores, en teatro y en cine (por cierto, creo que te refieres a Victoria Vera). Sin embargo, la primera mitad de la cinta de Garci está bastante bien. Para mí pierde algo en la segunda mitad y se hace un poquitín larga, pero como te digo, todo Garci merece un primer (y quizás único, va para gustos) visionado.
    Saludos.

  2. No es la mejor versión, es cierto, pero la peli se sujeta bastante bien.
    En cuanto a Garci, y no sé yo si es políticamente correcto decir esto, a mí me encanta su cine; con los mismos peros, matices y desilusiones que me ofrece cualquier otro director, eso sí, pero a mí me encanta su cine, tan literario, tan fálsamente «académico»…

    Pd.- De todas formas, sea sólo por la de la foto, por lo que habría que ver esta peli, joder.

  3. Yo me lo pasé bien. Y creo que aunque no es la mejor versión resulta bastante correcta.
    Bueno, ya sé que «la belleza de Ninett» no es lo que ha hecho que la eligieras.jejejejejejej

    Kisses,

    PD:Hoy la Luisa y yo nos hemos hecho comerciantes.

  4. Pues sí, Raúl, se deja ver, incluso con agrado, y es menos casposa de lo que muchos pudieran prever. Coincido contigo en cuanto a Garci.

    Entrenómadas, voy a decir un sacrilegio: no me gusta Elsa Pataki. Nunca he sido muy receptivo con los excesos de exuberancia. No me gusta lo evidente; prefiero las bellezas secretas.
    Besos
    PD: claro, es día de rastro…

  5. ¡Trampa! ¡Trampa!

    El enunciado esta vez engaña un poco, porque reconocerás conmigo (aficionado al teatro desde niño y lector voraz de obras de teatro), 39escalones, que la gracia del humor absurdo de ese diálogo reside en la pluma del injustamente olvidado Miguel Mihura.

    He visto -creo- todas las versiones de esas dos comedias con Ninette de protagonista, y, todavía, me sigue gustando más la interpretación que del pobre murciano hizo en varias ocasiones Juanjo Menéndez, porque el verdadero protagonista es Juan y no Ninette.

    Esta de Garci no me desagrada, aunque, contra tu opinión, prefiero de Elsa su físico a sus dotes de comediante.

    ¿Y si algún día, a algún productor o director español se le ocurriera que, por ejemplo, Tres Sombreros de Copa, es una buena historia para rodar una película? Por pedir que no quede… 🙂

    Saludos.

  6. Un estudio apasionante y a veces poco conocido es la relación de la otra generación del 27 y el cine. Casi todos sus miembros sentían una gran atracción por el cine y de alguna manera estuvieron muy relacionados con él. Muchos de ellos viajaron a Hollywood cuando empezó el cine hablado como guionistas para hacer las versiones en castellano (no existía todavía el doblaje), otros contribuyeron al mundo de los guiones (Mihura, por ejemplo, que además tenía un hermano que era director de cine), otros se hicieron directores como Neville…, y por supuesto otros vieron como sus obras eran adaptadas al cine.
    Con la Ninette de Garci me pasó lo mismo que a ti disfruté la primera parte y no tanto de la segunda. Y sobre todo me gustaron los personajes secundarios.
    Besos
    Hildy

  7. Una buena gaita es una buena gaita, AdR.
    Abrazos

    El enunciado engaña totalmente, Josep. Pero si no fuera por la película, nunca lo hubiéramos puesto aquí. Completamente de acuerdo contigo (aunque yo no he dicho nada de las cualidades de Pataky como actriz, en caso de que las tenga…).
    Tres sombreros de copa es una historia sensacional, magnífica. Y por tanto, creo que jamás se hará.
    Saludos.

    Hildy, excelente apunte. De la película, a mí no me encaja Beatriz Carvajal; nunca he podido con ella.
    Besos.

  8. Buen diálogo, y conste que la torre Eiffel mola, pero una buena gaita también XD
    Por cierto, hablando de París y de Montmartre, acabo de ver Moulin Rouge, pero la del 52, y me ha gustado.
    Besos.
    Rosa.

  9. He visto varias veces tus comentarios en «El alma difusa» de Raúl y he venido a comprobar como es éste tu blog de cine. Me gusta y pienso echarle un vistazo a poquitos.
    En cuanto a lo de Ninette, dejando aparte el hecho de si me gusta o no Garci al que no le falta por supuesto oficio, tema que me produce una ambivalencia casi insana, es cierto que la película se ve con agrado (a mi me lo parece) por el texto mihurano. Coincido con alguno de los comentaristas en que me encantó la versión que hizo Juanjo Menendez (vi, creo que un Estudio 1 o Novela en televisión española y me encantó).

    Y perdona, por ser la primera vez que vengo he soltado un rollo de mucho cuidado.

  10. En fin, dejémoslo ahí Rosa. Suponía tu afición por las gaitas, pero no pensaba que fuera tanta…
    Por otro lado, dichosa tú que has visto la luz y el Moulin Rouge del 52 y no ese engendro con Nicole Kidman…
    Besos

    Alma, bienvenida y gracias por comentar y por tu regalo. Una maraviilla.
    Juanjo Menéndez le iba más al personaje que Carlos Hipólito (siendo éste un excelente actor).
    Y no te preocupes por la extensión, si vieras cómo me enrollo yo…
    Gracias de nuevo.

  11. Es una peli dividida claramente en dos partes. La primera me gustó bastante más que la segunda (cuando están en Murcia).

    Muy guapa la Pataki, por cierto.
    Garci impresiona cuando le ves de cerca. Estuve en la presentación del libro de Landa y escuchar a Garci es una delicia (y alguna de sus pelis están injustamente tratadas).

    Saludos!

  12. Bueno, Raúl, mo me gusta dejarme ver mucho, lo cual no quiere decir que no esté…

    Alberto Q., Garci es eso que se llama «un enfermo de cine». En algunas de sus películas está más acertado que otras; yo creo que es víctima del desconocimiento, del desinterés y del chiste y la broma fácil. Su programa ha sido el mejor espacio de cine en televisión en la historia de la tele española (y me temo que lo será por muchos años), sus publicaciones son magníficas y algunas de sus películas son de lo mejor del cine español. Porque además de profesional, es aficionado entusiasta y mantiene la ilusión por el cine, sin divismos ni otros pecados que sí cometen otros cineastas más comerciales o con más aceptación.
    Saludos.

  13. ¡Jajaja! Me refería al instrumento, claro… al instrumento musical, quiero decir (sin menospreciar, por supuesto, otras acepciones de la palabra XD). La peli la vi por recomendación de mi profe de arte contemporáneo, también nos ha recomendado «El loco del pelo rojo» y «Desayuno con diamantes». Un buen tipo.
    Bss.
    Rosa.

  14. Antes de iniciarse la película,vemos a Miguel Mihura haciendo un guiño que no es otro que el de José Luis Garci.Creo que es difícil apreciar su cine en una sola película,definirlo en un filme.Si conocemos toda su trayectoria,su cinefilia,su pasión,porque Garci es sobre todo un hombre apasionado de muchas cosas.Es contagioso.Sus magníficos libros publicados por Nikel Odeon,su programa televisivo impagable Que grande es el cine.Garci es amigo de sus amigos y todo lo que hace tiene ese atractivo que diría Robert Louis Stevenson,porque se nace con esa condición.
    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices,Alfredo. Ninette se resiente mucho en la segunda parte.

    Un fuerte abrazo.

  15. Garci tiene la buena costumbre, aunque quizá lo haga de manera excesivamente explícita, de homenajear constantemente su propia memoria sentimiental, personal y cinematográfica. Es una de las razones por las que suelen machacarlo quienes no son capaces de entender eso. Pero es un profesional, un apasionado, un enfermo de aquello que le gusta, y, más allá del acierto final (o desacierto, como en la última), es uno de los pocos cineastas con mayúsculas que nos quedan, que no han sido devorados por lo comercial y por las (malas) influencias que vienen del exterior. Y por ello tenemos que dar gracias a que él mismo pueda sacar adelante sus proyectos (excepto el último, subvencionado con dinero público),porque si no no se los produciría nadie. A ese estado hemos llegado.
    Abrazos.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.