La tienda de los horrores – La isla

la_isla

Pues no, a este dúo de guaperas no se les ha quedado este careto facial viendo su propia película (si lo hubieran hecho, ya no tendrían cara porque se les hubiera caído de vergüenza…). Es un fotograma de uno de los abundantes, excesivos, atosigantes, circenses, momentos de acción de este truño de Michael Bay, experto especializado en castañas pilongas que pretenden pasar por cine (Armaggedon, Pearl Harbor, Transformers 1 y 2, Dos policías rebeldes 1 y 2) que una vez más toma una idea a priori no ya buena, sino magnífica, que desarrolla durante un rato de sus 127 minutos, para luego tirarla por el W.C. y dedicarse a hacer durante la hora y media restante una mamarrachada de pirotecnia y chapa destrozada de esas que le gustan tanto a él y a su padre.

Hay que reconocer que la idea de origen, siendo buena, original, lo que se dice original, no es. El trío maravillas de guionistas de este peñazo (Caspian Tredwell-Owen, Alex Kurtzman-Counter y Roberto Orci) se compraron una batidora último modelo (o más bien les tocó en la tómbola; dada su calidad como guionistas uno se los imagina mejor sacando boletos en las ferias que con la cartera rebosante de dólares para comprar electrodomésticos superfluos), vertieron en su interior Matrix y Blade Runner y, hala, ya tenemos veinte o treinta minutos de película. La cosa, cómo no, va del futuro (sabido es que los territorios que han de cubrirse con la imaginación ofrecen más coartadas a la falta de coherencia, lógica o inteligencia en las historias que se cuentan): Lincoln Eco-Seis (Ewan McGregor) y Jordan Delta-Dos (neumatizada Scarlett Johansson, en lo que fue el primer pasito para echar por la borda una prometedora carrera, no tanto por los trabajos escogidos sino por los rechazados, y el inicio de una loca carrera para convertirse en un florero vulgar) se encuentran entre los cientos de residentes de una enorme y compleja estructura cerrada a mediados del siglo XXI en la que todos sus habitantes son controlados hasta en la más mínima de sus facetas cotidianas para salvación de la humanidad, ya que el planeta Tierra ha sido barrido por una catástrofe ecológica que haría imposible la vida fuera del complejo; eso sí, ya que hay que vivir encerrados, que sea en un Marina d’Or subterráneo, una especie de estado de bienestar perfecto: la felicidad envasada, etiquetada y ofrecida las 24 horas del día (y encima con la Scarlett en mono blanco y ceñido para que se le noten las lorzas y poner verraco al personal masculino y parte del femenino…). Eso sí, periódicamente, algunos de los habitantes de este enorme subterráneo de la felicidad son elegidos mediante sorteo (ante Notario del ilustre colegio de Alfa-Centauro, suponemos) para su envío a La Isla, el último lugar natural sin contaminación en el que la vida puede sostenerse a ras de suelo sin medios artificiales y la gente puede retozar a gusto, tocarse las zonas blandas unos a otros y compartir chupa-chups, cosa que el complejo hostelero no puede hacerse, ya que todo el mundo está advertido de que si se tocan se quedarán ciegos o calvos… Lincoln, que es un chico listo, empieza a hacerse preguntas: de dónde vienen los niños, de dónde sale el latex, quién le hace los trajes a Falete… Y también, cuando la rolliza Scarlett sale elegida y el mozo se va a quedar sin su chorba, casualmente justo después de haber compartido sus sospechas e inquietudes con ella, empieza a cuestionar dónde está La Isla, cuál es el sistema del sorteo, etc. (si es que tiran más dos tetas de látex que dos carretas). Lo cual cabrea a los jefes que, en realidad, lo que mantienen es una especie de granja humana, y deciden despachar al muchacho por la vía rápida.

O sea, que en la mejor línea de Orwell, Bradbury o Huxley, tenemos una historia futurista que pretende, hablándonos de mundos imaginarios o futuros, buscarnos las cosquillas en éste, hacernos preguntas, reflexionar acerca de cuestiones filosóficas, políticas, económicas, sociales o culturales (el control de la población por la clase dirigente, la restricción de libertades sobre la base de un bienestar ofrecido como chantaje intelectual, la conversión del sexo y de los temas reproductivos en parte del sistema financiero y empresarial y un largo etcétera). Lo cual no es ni mucho menos un mal principio. Eso, al menos en lo que escribiera el primer guionista de la historia, porque luego el otro, o los otros dos, o quizá los tres, lo que se dedicaron a hacer fue cargarse una por una todas las buenas ideas que la película planteaba para terminar derivando un thriller futurista en un cagarro repleto de golpes, tiros a mansalva, persecuciones, cristales rotos, chapas agujereadas y coches y motos para el desguace. El espectador masoquista disfrutará sin duda comprobando cuánto se habla en la primera media hora de la película y cuánto en el resto. Se dan muy pocos ejemplos en el cine de películas que traicionen tanto su idea inicial; hasta el punto es así que cabe preguntarse si los estudios Dreamworks, en colaboración con Warner, no habrán utilizado la mitad de un guión que tuvieran por ahí y contrataran a tres maulas para terminar una historia que ellos jamás hubieran podido escribir, eso sí, a sugerencia de Michael Bay (me gustaría ver cómo conduce), llena de golpes, tiros, pirotecnia, fogonazos, velocidad y demás escaparatismo.

El caso es que la película, o lo que sea, transita desde lo interesante a lo banal, derivando en lo ridículo cuando Lincoln y Jordan llegan al mundo real, y finalizando en lo más friki. Las interpretaciones de Ewan McGregor van del busto parlante habitual en cualquier película de Bay (es que no dan para más) a lo simplemente imbécil, la gesticulación más abominable, como si fuera producto de un espasmo intestinal severo. Y Scarlett, a lo suyo, a lucir el body tal como concibió Bay su personaje. Florero power, tetas arriba y abajo a cada carrera y pandero ceñido retocado digitalmente (efectos que engulleron buena parte del presupuesto de retoques digitales). Y sin embargo, el idiota de Bay, de repente con infulas de gran cineasta, rechazó la idea de la propia Scarlett de que en la escena en la cual se supone que Jordan descubre el sexo, debía mostrar su busto a la cámara. Con lo cual Michael Bay, además de ganarse el odio exacerbado de los fans que estaban esperando echarse a la cara los melones de la Johansson en primer plano, demuestra que es un pésimo director con la ocurrencia de ponerse a dar instrucciones creativas justo en lo único en lo que debía haber hecho caso a su primera actriz. Gilipollas total, vamos.

En resumen, un buen principio de guión que fue a parar a malas manos, una parábola futurista que deriva en la acción más vulgar y vacía, con unas interpretaciones que van de lo intrascendente a lo penoso, casi desprovista de humor, que supedita la inteligencia de la idea originaria al efectismo chorras habitual en Michael Bay, giros previsibles y ese ritmo machacón, vertiginoso, agobiante y lleno de explosiones, y venga explosiones, y más explosiones, que deja agotado y que incluso despista al espectador en el seguimiento adecuado de las escenas de acción.

Acusados: todos
Atenuantes: la música de Mauro Fiore
Agravantes: la ejemplificación de lo que es Hollywood; excesivo envoltorio formal y desprecio por la inteligencia del proyecto y, por tanto, por la del espectador
Sentencia: culpables
Condena: ganar el sorteo para ir a la isla, concretamente al archipiélago ártico canadiense, en ropa interior, a cepillarles los dientes a las morsas con un pincel; quien sea demasiado sensible al frío, ser enterrado boca abajo y con el culo fuera para aparcamiento de bicicletas

31 comentarios sobre “La tienda de los horrores – La isla

  1. 😉 Esa condena, muy buena, sí señor… 😉

    Esta sí que la sufrí, por seguir un consejo “amigo” 🙂 y porque, he de reconocerlo, soy tonto, como públicamente reconocí en su momento en mi casa.

    Pero si llego a saber lo de las tetas de la Johansson que no vimos por culpa del gilipollas, es que me da un patatús del cabreo… ;->

    El tal Bay está desde entonces en la lista negra y me temo, después de leer tu comentario, que no va a salir de ella nunca.

    Saludos sabatinos.

  2. Completamente de acuerdo, una lástima porque tenía ciertos apuntes que podrían haber dado mucho más juego, pero claro…es Michael Bay, el director más malo que he visto en mi vida en cuanto a relación medios/capacidad como cineasta. Y eso que las dos de los policías rebeldes me hicieron reir un rato de lo payasas que eran, pero luego en todo lo demás, ya ni eso…patético vamos.
    Saludos Alfredo

  3. Pongamos que me da por compararla con la “La fuga de Logan” de M. Anderson (de la que creo que se está preparando un remake… miedo me da); pongamos que comparo al personaje de Linconl-Eco-6 de Ewan McGregor, con el de Logan-5 protagonizado por Michael York; pongamos que me enfado,…

  4. Hay un libro llamado “Nunca me abandones” de Kazuo Ishiguro que aborda el mismo tema. El libro es de 2005, creo , y la peli es de esos años. No se si tendrá alguna relación.
    En cualquier caso el libro es mil veces mejor que la película. El primero lo estoy disfrutando; la segunda, la sufrí

  5. Yo, Iván, me reí un poco con la primera. Hay que reconocerle a Bay que en cuestión de golpes, persecuciones y demás, pues da el pego. Pero todo lo que hay alrededor de eso por lo general no es más que una acumulación de ridículos.
    Un abrazo.

    Pongamos, Raúl, que tienes razón. Pongamos que hay por ahí un tal Michael Bay que lleva años copiando argumentos o partes de argumentos para su pseudocine, o haciando espantosos remakes… Blanco y en botella.

    Es una labor de servicio público, Irene. Si podemos evitar que un espectador desprevenido vea esta birria, nos hace sentirnos satisfechos.
    Besos

  6. Has expresado perfectamente lo que pienso de la película. Cuando fui a verla esperaba algo mejor como gattaca ( que me gusto por el enfoque ). La idea es buena pero como bien dices se pierde en banalidades, efectismos y “melones” . Sí señor. Un placer leerte.

  7. Si quitamos la fastuosa banda sonora.Las persecuciones automovilísticas y rótulos volando,que por otro lado,solo sirven para impresionar al espectador,porque no tiene el filme otra cosa mejor que ofrecer,y,quitamos los labios carnosos de la Johansson.¿Qué queda? Mi querido amigo,como gran aficionado que soy del género de la ciencia ficción (literaria),cualquier relato de los años treinta publicado en las revistas baratas pulp le dan mil vueltas a este bodrio tan caducado,tan desfasado,tan repetitivo.Incluso THX de Lucas,que ya es decir,es superior.

    Tus condenas las corto,engancho y luego imprimo,si,mi querido amigo,las colecciono.Cuando voy de cena con los amigos y llevamos unas cuantas copas,extraigo una pequeña carpetita repleta de tus condenas y las leo en voz alta.No hace falta que te cuente más.

    Un fuerte abrazo,amigo.

  8. Jajaja, cómo me gusta cuando te pones así, lo del aparcabicicletas es una broma que tengo con uno amigos. Michael Bay bien podría ponerse un puesto de castañitas para estas navidades… que queme todas las suyas, lo malo es que tampoco tendrían buen sabor… Ais.

    Abrazos

  9. Se puede usted creer mi estimado 39 escalones que me emperré en ver esta película sólo por el trailer, y encima cunado la vi me quedé de piedra al ver el bodrio que era. No sabe usted cuanto me gusta la ssección ¡la tienda de los horrores! creo que el día que me quiera sucidar me comparé diez títulos de esta sección para ver si me animo.

  10. Alfredo, no tienes compasión. Menudo repaso les has pegado a todos.

    El argumento me recuerda a la serie “La fuga de Logan”, como ha comentado un lector de tu blog; con el mando de un grupo de ancianos y el “carrusel” en el que se cepillaban a todos los de treinta años… (ya no estaríamos aquí).

    Pues te haré caso y o la veré.

    Por cierto, me ha contado un pajarito con poco pelo que te traes entre manos una pequeña obra literaria, y también me ha dicho que no llevas idea de que vea la luz. Yo te animo a que no sea así, las obras de arte son para que las disfrute el personal, o para dejarlas olvidadas en un cajón.

    Un saludo.

  11. Mmmmmm, Josep, pues yo diría que no está. La cosa es que se me ha roto el ordenador, estoy escribiendo desde uno antediluviano, y no puedo mirar ahora gran cosa. Ya te diré.
    Saludos.

    Gracias, Marisa, un placer que nos leas. En realidad estos textos son expresión de mi frustración al comprobar semejante estafa cinematográfico-mediática.

    Lo has dicho muy bien, Francisco. Estos inventores de mundos futuros del cine actual no se han dado cuenta de que también en esto está dicho todo lo que había que decir y que por mucho que lo intenten recubrir todo de barniz pseudotecnológico, si no hay algo detrás, no es más que parafernalia (y labios carnosos).
    Por cierto, cuidado con esas copas y con lo que se lee mientras se digieren… Al final señalar una condena para toda esta gente va a ser una responsabilidad. Empezó como una broma y ahora casi va a convertirse en un reto. Me alegro, pero empiezo a temer no cumplir las expectativas…
    Abrazos

    AdR, me temo que ni para quemarlas valen. Seguro que sólo contaminan…

    Alfie, por dios, no hace falta llegar a eso. Pensar que esta sección puede tener utilidades homicidas me inquieta. La idea es salvar vidas de espectadores poniéndoles sobre aviso, no facilitarles un arma gratuita… ¿O no? Bueno, no lo sé.

    Quevedillo, voy a coger al pájaro ese y le voy a poner las alas en remojo para que no vuele tanto… En fin, ya se sabe, las cosas de palacio… Tengo varias cosas entre manos y no sé si podré con ello. Que se vea o no ya no depende sólo de mí. De todos modos, gracias por la recomendación. La tendré en cuenta.
    Saludos.

  12. Para mi desgracia, esta la vi, o al menos la vi mientras mantuvo un mínimo de interés, luego dejé de verla antes de que el exceso de explosiones (o un tetazo de la “mujer-florero” de moda) me cortara la digestión… y luego nos acusan de piratear el Plus; más delito tiene cobrarle a la gente por “esto”.
    Besos.
    Rosa.

  13. Muy bien visto, Rosa. Hay quien, en vez de cobrar, debería pagarnos para que viéramos las porquerías que hacen o las chorradas que cantan. De la piratería económica todo el mundo habla, de la miseria moral que es ofrecer basura enlatada a nadie le interesa hablar.
    Besos.

  14. Esto es de locos, porque ahora cuento los comentarios y suman quince con el mío, que es el primero, pero en realidad, en el apartado de la página , constan sólo catorce.
    Supongo que será un fallo de wordpress, porque el primer carácter es un emoticón.
    Mi comentario, que sigo viendo en mi firefox, con el añadido:
    { Josep dijo esto en Tu comentario está esperando a ser moderado. Diciembre 13, 2008 a 10:35 am }
    dice así:

    ” 😉 Esa condena, muy buena, sí señor… 😉

    Esta sí que la sufrí, por seguir un consejo “amigo” 🙂 y porque, he de reconocerlo, soy tonto, como públicamente reconocí en su momento en mi casa.

    Pero si llego a saber lo de las tetas de la Johansson que no vimos por culpa del gilipollas, es que me da un patatús del cabreo… ;->

    El tal Bay está desde entonces en la lista negra y me temo, después de leer tu comentario, que no va a salir de ella nunca.

    Saludos sabatinos.”

  15. Yo no la he visto, pero tengo una amiga que dice que es estupenda para roncar. Con eso ya lo digo tutto.

    La condena parece adecuadad. Muuuuuuuuucho.
    Catadores de cierzo le añadiría yo.

    Besos, y recuerdos a Montalbano

  16. Cuando puedas, 39escalones, comprueba como funciona eso de la moderación de los comentarios, porque ya he plantado aquí dos que están en el limbo… y no sé porqué.
    Saludos.

  17. Por fin, Josep: resulta que tus comentarios han ido a parar junto con el spam… En fin, ya disculparás, pero tengo el ordenador de casa estropeado ya hasta que no he llegado al trabajo no he podido mirar el problema…
    En cuanto a lo que comentas, efectivamente, Michael Bay fue a ponerse creativo en el único momento en que no debía. Si es que los tontos lo son las 24 horas.
    Saludos

    Tomo nota, Gabriel, gracias por la sugerencia. Generalmente y salvo contadísimas excepciones, la literatura de ciencia ficción es muy superior, en cuanto a enfoque y profundidad, al cine. Las adaptaciones, Tarkovski aparte, suelen ser más bien superficiales y orientadas al tema de la acción y del terror.
    Un abrazo.

  18. No hace falta extenderse mucho para decirlo… DECEPCIONANTE. Un filme con una pareja guapa y que no actúa nada mal pero está desaprovechada por una historia absurda sobre clonaciones.
    ¡No se salva ni Steve Buscemi! y eso que es un grande…

    Saludos

  19. Pues a mí la pelí sí que me gustó, quitando las escenas esas de acción del final que comentas. Recuerdo que un día en clase de Sociología la vimos y la profesora estuvo comentándola, porque es cierto que la idea de la que parte es buena. Saludos!

  20. Pero Pablo, convendrás conmigo en que si eliminas las escenas de acción del final, la película queda reducida a la mitad y que, por desgracia, Bay ha decidido darle más importancia a éstas que a las consecuencias de un planteamiento que daba para mucho más.
    Saludos.

  21. no acepto los comentarios!! ya que la pelicula estuvoo mas que buena!!y tiene una idea muy buena de la patagonia!!humana!! ya q a vecess!!l cienia ficcion nos hace imaginarlo que esta pronto a
    suceder

    1. A mi me encanto desde un punto de vista literario cumplió con la función de entretenerme, me gusto mucho y no tengo ni 10 ni 14, eso los pase hace anos. Y me gusto los subtemas (identidad, cuestionamiento critico, productosde las relaciones humanas y su comunicacion, curiosidad humana, naturaleza humana, el poder de la mente, el subconsciente y el inconsciente, etc) que abarcaba la clonacion solo es un bache suelto yo me enfoco en la falta de HUMANIDAD que muestra la peli y la cual hay en el mundo, solo hay gente, NO PERSONAS, ya nadie respeta el valor de que tiene una vida por insignificante que muchos creen que sean, por eso hay tantos abortos.

Responder a Ivan Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.