La tienda de los horrores – Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

indiana

Pues sí, uno ha de reconocer que le ponía la mera expectativa de volverse a situar ante una pantalla para ver la silueta del héroe del látigo ajustándose el sombrero y de fondo los incipientes acordes del temazo de John Williams, indudable puerta abierta a una incesante catarata de acción y aventuras arqueológicas repleta de imprecisiones históricas y gran cantidad de absurdos, pero plenamente disfrutable. No en vano, el primer capítulo de esta saga, En busca del arca perdida, es sin lugar a dudas una obra maestra del cine de entretenimiento. A partir de ahí la cosa empezó pronto a decaer, intentando alternar la acción y la aventura con el humor y la autoparodia, pensando quizá más en el negocio que en el propio producto, y el resultado bajó muchos enteros, como ya dejamos claro aquí. La saga empezó a ser algo más cosa de fans que de aficionados al cine, como suele ser habitual en el cine comercialmente sobreexplotado, y lo que había nacido como una seria intención de recuperar los viejos cómics y el clásico cine de aventuras que dio a luz a generaciones enteras de lectores y cinéfilos, derivó finalmente en algo bastante friki. El anuncio de la tantas veces proyectada, aplazada y finalmente siempre descartada cuarta entrega de las peripecias de Indiana Jones resultó, no obstante, un prometedor augurio de que el cine de efectos especiales, monstruitos, superhéroes y demás morralla, pudiera dar paso de nuevo a una película de aventuras con mayúsculas pilotada por Spielberg y George Lucas, de nuevo con el viejo sabor de la emoción y el peligro a flor de piel.

Pues va a ser que no; el gozo en un pozo. Está claro que quienes a edades tempranas disfrutamos con la trilogía original en su momento (En busca del arca perdida es la primera película que quien escribe tiene memoria de haber visto en el cine) nos hemos hecho mayores y que ciertas historias y ciertos modos de contarlas ya no nos hechizan de igual modo; es lo lógico, uno de los resultados del proceso de maduración, por más que el Hollywood más comercial siga tomándonos por niños y defendiendo la inmadurez infinita. Pero es que la película, la cuarta entrega, no hay por dónde cogerla. Supone la degradación, la devaluación y la ridiculización, mucho más allá de una deliberada voluntad de autoparodia, no ya de un personaje y de una trilogía que se había ganado por derecho propio, a pesar de sus fallos – sobre todo de las dos últimas entregas -, un lugar en la Historia del Cine, sino también del recuerdo, de la memoria de millones de seguidores de la saga por todo el mundo. Y es que hay que ser un fanático muy convencido para no echar pestes de esta cuarta entrega.

Un Indiana ya talludito en 1957 consigue huir por los pelos de una base secreta soviética en el desierto de ¡¡¡¡Nuevo México!!!!, pero sus continuas y tan poco ortodoxas correrías han terminado colmando con el tiempo la paciencia de las autoridades de su Universidad, así que se ve amenazado de despido o jubilación anticipada para que no forme más escándalos. Asqueado, se encuentra en su camino con Mutt, un joven bastante capullo, repeinadísimo y pasado de moda incluso para 1957, con cara de alucinado permanente (Shia LaBeouf, mediocridad personificada), una cutre copia de aquella poderosa encarnación de Marlon Brando en Salvaje!, que le plantea una apasionante aventura en la que está involucrada su antiguo amor Marion (Karen Allen, antigua heroína de En busca del arca perdida reconvertida en envejecido pretexto para un triángulo “familiar” pésimamente tratado y absolutamente previsible) y que les pone tras la pista de la Calavera de Cristal de Akator, legendario objeto que otorga un poder sobrenatural y tras el cual van también los soviéticos de la mano de una cruel aventurera llamada Irina Spalko (Cate Blanchett). Así, Jones, Marion y Mutt, mientras echan cuentas con el pasado, huyen de los rusos tras la calavera en un Perú que se parece demasiado a México, o en un México que se parece mucho a Perú.

Receta conocida, brillantemente puesta en escena en otras ocasiones, aquí no es suficiente para sostener un trabajo cuya primera y única finalidad es el autobombo. Desaparecido cualquier atisbo de tensión, emoción, aventura o rigor histórico o artístico y sustituido por una mera acumulación de situaciones sin un hilo conductor, no verosímil, algo no exigible, pero al menos sí creíble, todo está desaprovechado y tratado con superficialidad, como una mera excusa para una autoparodia permanente en la que todo ocurre porque sí y para justificar los aparentes chistes y giros “familiares” de los tres personajes, ausentes de química entre sí al cien por cien: Marion ya no es la que era, Ford, aun canoso, es Ford, pero LaBeouf es un cálculo renal, una piedra en la vesícula. Blanchett está desaprovechadísima; de hecho, ella era la primera oportunidad de crear un malo para la saga que resistiera un mínimo análisis (ninguno de los villanos del cuarteto de films está dotado de una personalidad, un encanto o unos rasgos atractivos que lleguen a equipararlo a su oponente, al viejo estilo de Hitchcock o James Bond). Este insuficiente, por no decir inexistente, tratamiento de personajes se complementa con un abuso de efectos especiales y retoques digitales varios (errores ya existentes en la trilogía original, pero perdonables, al menos en la primera entrega), no al servicio de la recreación de lo imposible, sino de las metidas de pata, la confusión permanente de culturas precolombinas unas con otras, y la elevación a hecho aceptable lo que ya se demostró científicamente que era una estafa con fecha de nacimiento y nombre y apellidos de su creador.

Aventura sin historia, dotada de excesivos toques exóticos (la relación con otro tema preferido en Spielberg: los OVNIS), si no excéntricos (la inmunidad nuclear que Jones consigue encerrándose en una nevera, absurdo monumental candidato a la gilipollez máxima de la Historia del Cine si no fuera porque Keanu Reeves en Reacción en cadena ya consiguió salir airoso de una detonación nuclear escondiéndose detrás de un árbol…), cuenta con un guión pobre de solemnidad con diálogos alargados artificialmente en una interminable verborrea sin sentido (para este viaje no hacía falta descartar tantas versiones, cancelar tantas veces el proyecto y reescribir la historia hasta por diez guionistas diferentes) y con unas interpretaciones que son parodias de sí mismas, todo lo cual hace que no funcione como película de aventuras ni como cinta de humor. Un único instante recuerda al Jones de siempre, el inevitable momento de las arenas movedizas: Jones y Marion discuten; son los únicos tres o cuatro minutos en los que un espectador no entregado puede llegar a pensar que no está asistiendo a una gran estafa cinematográfica y moral.

En suma, una degradación consistente en caer unos tras otro por los peldaños que llevan de la categoría de obra maestra del entretenimiento a entretenimiento a secas. Desde luego, si atendemos a uno de los pretextos de la película, dar la oportunidad al público joven de ver a Indiana Jones en pantalla grande, nos caben muchas dudas de que los jóvenes que no disfrutaran de la trilogía original en su momento hayan apreciado verdaderamente en la película las virtudes de la saga, que las tenía, más que nada por la ausencia de casi todas ellas en este engendro comercialoide y de fines meramente monetarios, sin el sabor y el tono habituales que hicieron de la serie una franquicia cinematográfica imitada hasta la saciedad. Y como, no obstante, en taquilla ha funcionado, ahí está en cartera el proyecto de la quinta película, para la que Spielberg y Lucas mantienen una gran divergencia: último capítulo de Harrison Ford situado nuevamente en la Guerra Fría o precuela de En busca del arca perdida en los primeros tiempos del nazismo con Shia LaBeouf haciendo de joven Jones y sin Ford en el reparto. Dentro de lo malo, si la quinta es inevitable, que sea con Ford, por favor. Pero mucho mejor sería que, por respeto sobre todo a la primera parte, a los espectadores, al buen gusto, y a la memoria y al afecto de millones de espectadores, dejaran las cosas como están. Bastante la han cagado ya.

Acusados: todos
Atenuantes: algún pequeño momento que recuerda lo que nunca debió dejar de ser
Agravantes: la sensación de tomadura de pelo que deja
Sentencia: culpable
Condena: ingestión masiva de cardos borriqueros con mayonesa, electroshock y al pobre guionista, David Koepp, lobotomía cerebral y testicular

32 comentarios sobre “La tienda de los horrores – Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

  1. Jodo macho, te has quedado a gusto de verdad. No has dejado a nadie vivo. Pues pienso verla para comprobar si tan bodrio es. Después de tan agrio pasaje de tu vida (a la redacción de este artículo me refiero), te receto dos capítulos de la Abeja Maja (en V.O., si tú quieres), tres de Heidi y uno de Ruy, el pequeño Cid; todo ello para que purgues toda la bilis que te debió crear el visionado de esta cinta y su comentario.

    Un saludo.

  2. Me temo que Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal es la peor de todas.Ya sabes que le dediqué un post al personaje y saga,pero esta cuarta entrega me dejó muy frío.Le falta el glamour que le caracteriza,y creo que tiene el record de pifias de toda la saga.No creas que cuando veo una película estoy pendiente de sus errores,sino todo lo contrario.No creo ni me gustan los perfeccionismos.La vida tampoco lo es,pero el filme se lleva la palma.Por ejemplo;errores de racord:Indi habla con su hijo en el bar musical.Éste se levanta indignado y tira los botes de mostaza y en el contraplano de Indi están de nuevo derechos.En la película abundan y no me explico cómo un realizador como Spielberg y con un equipo técnico tan profesional…en fin.Y ya no te hablo de los anacronismos históricos,por ejemplo el caso del mapa que aparece en la escena en la cual Indi viaja al Perú.En el mapa se puede reconocer el nombre de Belice,pere éste país no recibió el nombre hasta en 1973,y la historia transcurre en 1957,cuando todavía era conocida como Las Honduras británicas.
    El guionista quería a toda costa que Spielberg aceptara su guión,entre un millar que recibía,cosa que no ocurrió con George Lucas,hasta que éste aceptó misteriosamente a última hora.Yo creo que el guionista incorporó a los extraterrestres,porque sabía que a Spielberg estos seres le pierden.

    Un fuerte abrazo y buen finde,mi querido amigo.

  3. Bueno, Quevedillo, yo siempre he sido más de los dibujos de la Warner y de Tom y Jerry… El texto es producto de mi indignación por la tomadura de pelo tamaño industrial que supone la película. Con la quinta no picaré.
    Saludos

    Un post espléndido, por cierto, Francisco, el que escribiste sobre el fenómeno Jones. Efectivamente, carece de estilo, fuerza, pasión, garra, del instinto de la primera entrega. También del encanto, de unos personajes con carisma. Todas esas notas, que compensan y llegan a anular los defectos de las otras cintas (lo de los mapas es recurrente: recuerda que en plena guerra civil la ruta en Indiana Jones y la Última Cruzada para llegar a Venecia atraviesa espacio aéreo español, por ejemplo) en detrimento de una entrega incondicional al entretenimiento puro y de calidad, aquí emergen al no tener otra cosa digna que ofrecer. La deriva en lo friki es inevitable.
    Visto lo cual, cabe preguntarse qué tenían los demás guiones, los demás guionistas (el escrito por Frank Darabont fue rechazado casi en su totalidad) para que no fueran aceptados. ¿De verdad eran peor que esto? Lo dudo.
    Un abrazo y buen finde para vos también.

  4. ¡¡¡Qué pena dios mío!!! para mí lo peor fue que se cargaron la magia entre Indiana y Marion además de una trama y un guión destartalados.

    Nadie nos creemos ese final edulcorado y menos con Marion. No, no, ya me hubiera gustado verles perdidos, de nuevo, en una taberna lejana y compitiendo por los licores que se toman de un trago… Pero no verlos en la cuarta parte, no, ése no es final para dos vividores y aventureros. No.

    Menos mal que siempre nos quedará el Indi de la trilogía y el recuerdo imborrable de su mejor pareja, Marion, en la primera película de este arqueólogo tan poco ortodoxo.

    Esta cuarta entrega prefiero que caiga en olvido.

    Besos
    Hildy

  5. Ahí va mi humilde opinión. “En buesca del arca perdida” es una obra maestra. La segunda entrega bajó bastantes puntos, pero la gloria de Indiana volvió a reverdecer en la tercera. La cuarta volvió a tirar hacia abajo, pero, por mi, que hagan una quinta incluso una sexta, antes de que Ford ya no pueda moverse.
    Por muy bajo que caiga Spielberg, en aventuras y acción siempre está por encima de cualquiera. A nadie, a nadie, a nadie le salen las escenas de acción como a él.

  6. “En busca del petardo perdido”, le pondría yo. NO me gusta, no lo aguanto, no lo resisto. Pero la foto es tan buena que ya no hace falta que diga más.

    Hala, que me he quedado muy a gusto, arrgggg

    Kisses,

    Marta

  7. Efectivamente, me chirrió muchísimo, Hildy ver el tratamiento de Marion en esta cinta, entre bufón y lobotomizada (no me puedo creer que sea el mismo personaje). Lamentable y, esperemos, olvidable. Da la impresión de que, al igual que sucedió con Richard Donner y compañía con “Arma letal 4”, se ha juntado un grupo de amigos bastante frikis para hacerse una película para ellos mismos.
    Besos.

    Uy, Noe, discrepo ligeramente. La tercera entrega, sí, algo recuperó, pero formalmente contiene una cantidad letal de imperfecciones, pifias y fallos varios. Tampoco coincido en que más películas de Jones sean deseables; a la vista está que lo que puede ocurrir es la devaluación definitiva. Y también discrepo en cuanto a tu elogio de Spielberg. A veces le salen muy bien, y a veces son lamentables, como en esta película. Es un gran cineasta de aventuras, con aciertos geniales y errores de bulto.

    Ya veo, ya. Si tuviste la mala suerte de verla, supongo que habrás notado que esta foto es de lo salvable.
    Besos.

  8. Puedo confirmar y confirmo, Alfredo, que eres un pelín masoquista, porque tú ya sabías que te ibas a enfrentar a un truño y aun así, te la tragas en un acto de valentía suicida, integrándote voluntariamente en el cupo de tontos que hemos visto ese monumental bodrio.
    Hay que aplaudir tu esfuerzo por tener base para una reseña digna de esta famosa Tienda, pero deberías cuidar más tu salud mental, que esos riesgos son peligrosos.

    Como pienso que sin Harrison Ford nos hubiéramos evitado ese truño, que se él quien, con los dedos de los pies, coseche, en ese desierto poblado por maniquíes, todos los cardos que deberán degustar.

    Saludos sabatinos (y acalorados)

  9. Tomo nota, ¿Raúl? ¿Josep? (manifiéstate, materialízate…) Creo que esta va a ser la última tienda de la temporada. Mi neurona ya lo nota…

    Pues eso, Alma. Más que espectadores, damnificados.
    Saludos.

  10. Ah, Alfredo, he andado dispersa por decir lo menos… paso para saludarte, decirte que he extrañado y ya me exigí regresar, ya estuvo bueno.

    Un fuerte abrazo

  11. Me manifiesto, me manifiesto: Josep, conectando en un mini-portátil porque los señores de ya.com me han dejado sin internet en el trabajo y en casa y me he tenido que agenciar un módem de prepago para poder conectarme y hacer una serie de cosas aburridas, con la salvedad de aparecer por aquí y por mi bloc… 😦

    p.d.: me hace gracia que, por la forma, dudes entre Raúl y yo; es un halago inesperado 😉

  12. Me gusta Indi un montón.Gracias a Dios me avisaron con el suficiente tiempo,y ni siquiera por curiosidad la fui a ver,de lo cual no me arrepiento ni un pelín .Sobre todo después de leer tu magnifico post.
    ¡ Pobre Alfredo ! tenerte que tragar este bodrio a pesar de estar firmado por Spielberg que casi siempre parece una garantía.
    Me sumo a tu condena ,me fio de ti ,aunque no la halla visto.Seguro que te quedas corto.Como me encanta añadir siempre algo en esta sección a tus condenas,en vez de mayonesa para los cardos……Guano,puro guano.
    Saludicos

  13. Yo me divertí mucho porque soy fan de Indy, pero el final con los extraterrestres me dejó un poco en blanco, jeje. En mi opinión es una película bastante normalita, tirando a medianía, un ni fu ni fa constante, aunque como fan pues uno la disfruta, que no es lo mismo que no reconocer que tiene una calidad bastante baja.
    Con respecto a lo que comenta Francisco, los errores de raccord los hay en todas las películas, y teniendo en cuenta que si que son muy profesionales, es evidente que más que error de rodaje en cuanto al tema script, es un tema de montaje. Seguramente se rodaron una serie de planos donde había esa acción (con sus respectivas tomas) y otra serie donde no ocurría esa acción (también con sus tomas correspondientes), pero luego en el montaje, por el motivo que sea, Spielberg decidió intercalar uno de una serie con otro de otra, probablemente porque había algo que le convencería del resto de elementos del encuadre, obviando ese ligero desajuste de raccord de objetos. Eso pasa mucho en el cine, y en el 99% de los casos es una decisión de montaje, no de rodaje, no es cuestión de profesionalidad sino de elección como creador.
    Saludos Alfredo!

  14. Bueno, Alba, si la ausencia ha sido por algo bueno, estás perdonadísima. Ya te echábamos de menos.
    Un abrazo.

    Bueno, Josep, a veces al amigo Raúl también le falla la cosa (la de identificarse, digo) y me aparece como anónimo. Pero, ciertamente, por el cariz del comentario, dudaba de quién de los dos sería el autor. Para mí sí que es un halago que ambos tengáis a bien dejaros caer escalones abajo…
    Saludos.

    Carmen, hiciste bien en huir. ¿Guano? Un apropiadísimo toque redondo de sadismo.
    Saludos.

    Hombre, Iván, bienvenido, que te echamos de menos.
    Efectivamente, son fallos muy comunes; quizá en estas pelis cantan más (hay célebres gazapos ya en la primera entrega) y tu explicación ha sido muy concisa y acertada.
    En cuanto a la película, por eso hacía la salvedad de los fans; es evidente que para ellos lo que haga Indy estará bien, incluso si ruedan con él “Manolo la nuit 2″…
    Por cierto, ¿y ese reducto? ¿Qué ha pasado con él?
    Abrazos.

  15. Yo sólo me ilusioné con el comienzo, pero hasta antes del frigorífico “volador”, telita…

    El guión, y todo, es para echarle de comer aparte.
    Abrazos

  16. Somos ovejitas en busca de un pastor, de ahí que cuando nos ofrezcan la integración en un rebaño que discurra a las órdenes de quien una vez supo conducir con buena mano, no lo dudemos ni un instante, a pesar de que todo apunte a que los pastos van a ser una mierda.
    El pastor era Harrison Ford. A mí también me pasa a veces.

  17. Cierto, AdR, es una película en la que uno empieza con las espectativas más altas y poco a poco va hundiéndose en la butaca…
    Abrazos

    Ya lo filmó acertadamente Chaplin en “Tiempos modernos”, ¿recuerdas el rebaño de ovejas sobreimpresionado sobre el gentío saliendo de la boca de metro? Genial.
    Es que, hijo, hay que identificarse, ¿no? Imagínate que contesto algo que no debiera…

  18. A mi no me pareció tan terrible, aunque pudo ser mucho mejor. Eso sí, tal vez sea la peor de las cuatro. En lo que no estoy de acuerdo es en que la trilogía baje enteros: a mi me encanta “El templo maldito” (sobre todo porque es puro cachondeo desprejuiciado) y “La última cruzada”. Precisamente, ahora en mi blog voy a comentar las cuatro entregas. Saludos.

  19. Pues verá, a mí sólo me parece reseñable la primera entrega. Contiene humor, pero nada de cachondeo desprejuiciado, como lo llama usted. ¿Desde cuándo Spielberg trata de imitar a John Landis? Hasta los propios autores han reconocido la pérdida de kilates de la segunda entrega y el intento, un tanto fallido, por volver en la tercera a la exitosa y magnífica línea de la primera, nazis incluidos.
    Seguiré sus reseñas. Saludos.

  20. No he visto esta película, porque me daba pena la idea de ver a Harrison Ford haciendo de Indiana Jones tan entrado en años, pero después de leer este post, aún me apetece menos ir a verla.
    Saludos

  21. Sobre esta ya había oído otras críticas negativas, pero ninguna tan buena como la tuya XD
    Y digo yo: ¿no sería más fácil si, en vez de intentar hacer pasar éxico por Perú, rodaran directamente en Perú? No la he visto, pero algunas cosas, como la relación entre los tres protagonistas, parecen de ese tipo de cosas tan creíbles que se adivinan en el segundo uno. De hecho, yo la he adivinado sólo con leer tu reseña.
    No sé mucho de Cate Blanchet, pero siempre he pensado que, en general, tiene un gusto algo mejor para elegir sus papeles… ¿o escosa mía?
    Besos.
    Rosa.
    Rosa.

  22. Gracias, Rosa, Rosa. Blanchett suele tener mejor gusto cuando puede permitírselo, como viene siendo habitual en Hollywood. Pero sí es verdad que al mantenerse relativamente alejada de eso llamado star-system, quizá ella la pifia menos que otras. Aquí, desde luego, le pudo el amor adolescente por una saga de la que se reconoce fan: imagínate que a cualquiera de nosotros nos piden que participemos; por muy malo que sea el resultado, todos diríamos que sí, supongo. Aunque yo sólo podría hacer de arbusto…
    Besos.

    Pues me alegro, Dana, de haberte quitado las ganas. Si te gustó mucho la primera, por lógica ésta deberías aborrecerla. Digo por lógica, que con los fans no se sabe…

  23. Pues he cerrado el Reducto Alfredo, ya que no voy a escribir más y me daba cosa verlo ahí muerto sin actualizar, perdido por la red. Lo he cerrado básicamente por ese motivo, pero hay otro mucho más ideológico que te tengo que contar, una cuestión de cambio de perspectiva durante los últimos meses. En cualquier caso, se disfrutó en su momento, y me sigo pasando por algunos maravillosos lugares para el encuentro de cinéfilos como los 39escalones.
    Un abrazo

  24. Hola Marinero

    Vaya rapapolvo se ha llevado la ultima del doctor Jones. Supongo que los fans serán los únicos que habrán disfrutado con ella, porque me he hinchado a leer malas críticas de la calavera de cristal.

    En fin, me presento. Me lamo Victor Trujillo y te quería proponer que formes parte de la comunidad de críticos http://www.muchocine.net

    Para mi sería un placer tenerte entre nosotros y si quieres puedes escribirme a victor.trujillo@gmail.com.

    Enhorabuena por el blog!!

    Un saludo

  25. Tomo nota, Víctor, gracias.
    En realidad el rapapolvo a Jones forma parte del tono habitual que domina esta sección (puedes comprobarlo en todas y cada una de las películas incluidas en ella), y la finalidad es más bien reírse y relativizar que el rigor crítico o el desprecio a un producto mediocre. Y, eso sí tengo que confesarlo, es precisamente lo que me produce el 90% del cine “comercial” que se hace hoy. Poca cancha hay para mí en las carteleras actuales. Pero me daré una vuelta por muchocine, por supuesto.
    Saludos.

  26. Mi admiración por Indiana Jones nació en Los cazadores del Arca Pérdida, pelí que ví por pura casualidad en el cine y de reposición,no de estreno. A los 12 años ver este tipo de películas de aventuras nos hace volar a mil , y si eso era que lo que deseaba George Lucas pues en mi lo consiguió . Con las otras dos entregas siguientes me siguió emocionando y pensé que no existiría una cuarta parte. La verdad es que soy una fanática de este personaje, alguna vez conté las veces que vi las dos primeras pelis , y una de ellas había sobrepasado las 45 veces, así que a la fecha ya deben ser unas 60 veces. Sin embargo sentí algo de temor cuándo se anunció que habría una más. Acudí a verla en la semana de su estreno pero sucedió lo que yo esperaba y lo que en un comentario más arriba leí…la magia del Dr. Jones se había pérdido. Harrison Ford, no pudo sino darnos una buena actuación ,pero la historia estuvo más que floja…sucede que además de ser un guión demasiado débil para mi gusto ( Lucas nos mal acostumbro a los excelentes guiones de Jones) hubieron factores que hicieron que disfrutara menos la peli…mezclo la cultura maya con la inca,algo que para un peruano resulta más que chocante, no por creer menos a una de las dos culturas sino que nos hizo perder la sensación de “veracidad” aún cuando sabemos que es una película y que hay que verla como tal.Creo que por lo menos se debió estudiar mejor la situación no sólo geográfica sino también cronológica…ver a Indiana aterrizando en Nazca (costa peruana)y de pronto hablando con los aztecas (méxico) en el Cuzco?? …fue cuando el popcorn se me atragantó e hizo que añorara la magia de un Indiana Jones de los 80’s..
    Saludos

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