Cine de verano – Morir en Madrid, de Frédéric Rosiff

madrid

Nominado al Oscar al mejor documental en 1966 y ganador de un BAFTA en 1968, este documental reúne algunos de los episodios más célebres de la Guerra Civil española y de la represión franquista, desde el asesinato de Federico García Lorca a la participación internacional o el bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor. Impresindible su visionado por más que sea un tema recurrente del que no pocos espectadores españoles ya están más que cansados. Así nos va.

27 comentarios sobre “Cine de verano – Morir en Madrid, de Frédéric Rosiff

  1. Imponente.
    Efectivamente, me daba mucha pereza ver otro documental sobre la Guerra Civil, primero porque me fastidia comprobar que todavía hoy sirve de separación entre la gente y, por ejemplo, hay muchos jóvenes que sin saber apenas nada la utilicen alegremente para insultar a otro que piense diferente. En segundo lugar, y esto es personal y no debería decirlo, porque siento dolor físico en las tripas al ver la derrota de la República, a pesar de sus errores, de la ingenuidad de la Democracia en muchos aspectos, de la corrupción ¿por que no si es inevitable?, ineficacia e indisciplina de mandos y de seguidores…
    Pero decía me ha gustado porque mantiene un tono que creo que es bastante neutral, exponiendo las salvajadas de ambos bandos (represión mineros-asesinatos del clero, Guernica-Belchite, etc) y también sabe, por ejemplo, valorar las virtudes de personajes de ambos contendientes… Al principio expone cifras y datos de manera “científica” para que cada uno extraiga sus consecuencias, de un modo imparcial, sin mostrar emoción subjetiva…
    Y sin embargo añade la poesía y el toque humano con las citas de varios literatos, me ha gustado mucho Unamuno, y con discursos como el de la despedida a las Brigadas Internacionales…
    En fín, me ha parecido veraz y ajustado a la realidad, aunque sean los propioa hechos y las actitudes de los participante los que te decanten a favor de un bando u otro.
    Cinematográficamente, estupendo, con todas esas imágenes reales que transmiten desde la tensión en el campo de batalla al sufrimiento de las víctimas.

  2. Sí, estamos ya cansados de todo esto y es lamentable que siga siendo un arma arrojadiza utilizada y manipulada por unos cuantos. No se debe dar la espalda a la historia pero tampoco quedarse anclado a ella para siempre. Cinematográficamente hablando es muy amargo y desgarrador. Doloroso para cualquier español.

  3. Pues me parece que voy a tardar un tiempo en verla.
    En estos precisos momentos no me encuentro animicamente con fuerzas .
    Lo que cuentan los coments anteriores, me hace ser cobarde.
    La veré,eso si,pero en otro momento.
    Saludicos.

  4. Vi este film en París en el 68 (Mourir á Madrid) cuando aquí solamente se veía lo que al “chaparro” de venía en gana (naturalmente ver este film era impensable). Gracias, amigo, por recordarme esa “batallita”, una de tantas como libré por aquellos años. Un abrazo enorme…

  5. Vi este film en París en el 68 (Mourir á Madrid) cuando aquí solamente se veía lo que al “chaparro” de venía en gana (naturalmente ver este film era impensable). Gracias, amigo, por recordarme esa “batallita”, una de tantas como libré por aquellos años. Un abrazo enorme……

  6. Comparto en cierto modo tus impresiones, Carlos. Primero, la utilización, consciente me temo (por todos) de aquel hecho en la política actual (un dato más que ayuda a considerar la Transición como una milonga paraguaya, un esparadrapo, un tapón PROVISIONAL que se ha convertido en un fósil y que sigue sin resolver, que a lo único que ayudó fue a perpetuar una democracia formal y a que los criminales se fueran de rositas…) y segundo la constatación de que España es un país, como dice Manuel Ramírez, un profesor mío de la Universidad, de oportunidades perdidas: 1812, 1868, 1931, 1978… Siempre te viene un general, un cura o uno educado en los valores de ambos para recordarnos que somos un país servil de menores de edad. Así nos va.

    Entiendo tu opinión, amigo Dana, pero no debes olvidar que todo eso que ocurre hoy se debe a cuarenta años de no poder hablar de nada y a que buena parte del país no se ha desmarcado de quienes, compartiendo sus mismos valores, los impusieron mediante el terror, la represión y el oscurantismo. Cuando escuchamos a dirigentes como Mayor Oreja hablar de cuarenta años de “extraordinaria placidez”, es muy difícil pasar página. Y lo mismo cuando somos el único país de Europa que, además de tener que soportar la vergüenza de dejar que un dictador se muera en su cama, añade la de tener todavía cadáveres en las cunetas, con nombres y apellidos. Algo que, además de inmoral (precisamente contra la moral de buena parte de los antes mencionados), es ilegal: si un poder público conoce la existencia de un cadáver, ha de localizarlo y sepultarlo. ¿Por qué lo hacemos como es debido con todos, pescadores, montañeros y demás y no con las víctimas del Estado? Personalmente eso sí me da vergüenza, me resulta amargo y desgarrador. Y a cualquier español debería hacerle sentirse igual. Salvo que, por alguna razón, se considere en obligación de proteger a los verdugos o comparta su “moral” por la coincidencia al defender un modelo de España que niega la democracia, aunque públicamente se guarden las formas.
    Un abrazo, ya por fin de vuelta.

    Lo entiendo Carmen. Pero posee un valor añadido que hace que valga la pena: no está hecha por un español y además pretende ser objetivo. Pero entiendo que remueva dolores y recuerdos. Es bueno y malo a la vez, pero para un país maduro que se dice democrático, debería ser imprescindible para poder pasar página de una vez.

    Veo, amigo Yusta, que se multiplican tus comentarios “revolucionarios”… Abrazos.

    1. Pues Alfredo, no sé por dónde empezar.
      Lo primero gracias .Como tu dices,imprescindible su visionado.
      Mira,a mi siempre me ha dolido mucho ver escenas,oír comentarios de esta guerra entre hermanos.Me lo he estado pensando y al final mi decisión ha sido la correcta.
      Tal como explica ,la España del año 38 ,al principio, pone la carne de gallina.
      Luego a lo largo del documental muchas de las cosas que se dicen deja la sangre helada.
      ¿Que una guerra sea la solución para unos y para otros una guerra necesaria ?
      200.000 muertos en dos semanas y 40.000 solo para avanzar cinco kilómetros ? . ¿Se fusilaba como si talasen árboles ?
      ¿Una guerra santa? .¿Pena de muerte para los huelguistas ?¿Oponer un ejército al pueblo?…..etc etc.Escalofriante.Que guerra tan sin sentido.
      Cuantas imágenes de dolor.¡¡Cuanto dolor!!
      Como dice Carlos ;La derrota de la República ,a pesar de sus errores,de la ingenuidad de la Democracia en muchos aspectos,de la corrupción¿ por qué no si es inevitable ?,ineficacia e indisciplina de mandos y seguidores…..
      Y como dices tú Alfredo;siempre nos viene un general,un cura o uno educado en los valores de ambos para recordarnos que somos un país servil de menores de edad.Y así nos va.
      Todo lo desgarrador que sea.Pero no se puede echar en el olvido.
      Otra vez gracias Alfredo.
      Saludicos

      1. Se me olvidaba.
        La dedicatoria del documental a los reporteros de guerra es la perfecta.
        Saludicos.
        Por cierto hoy en la revista XL Semanal,viene una historia preciosa.

      2. Efectivamente, Carmen, la palabra es dolor. Y más cuando se ve que demasiadas personas siguen enrocadas en las mismas posiciones de entonces, algunos incluso disculpando o contemporizando con los golpistas y otros olvidando los crímenes que les interesa sepultar. Por eso mismo no hay que olvidar, para saber de dónde venimos todos.
        No tengo el XL Semanal (intento no leer la prensa para estar bien informado…), ya me contarás.
        Saludos.

      3. ¡¡¡¡No lees la prensa para estar bien informado!!!!.JA JA JA .
        Te voy a escribir la historia que he leído.Ahí va.
        Lo bueno de haber nacido doce años después de la Guerra Civil es que las cosas las oí todavía frescas,de primera mano.Y además,en boca de gente lúcida,ecuánime.Después,por oficio,me tocó ver otras guerras que ya no me contó nadie.Con el ser humano en todo su esplendor,y la consecuente abundancia de fosas comunes,de fosas individuales y de toda clase de fosas.
        La señora que me refirió la historia tiene hoy 84 años.Cumplía doce el día que acompañó a su madre al ayuntamiento de la ciudad donde vivía:una ciudad en guerra ,con bombardeos nocturnos,miedo,hambre y colas de razonamiento.Como casi toda España ,por esas fechas.Era el año 37,y el edificio estaba lleno de hombres con fusiles y correajes que entraban y salían,o estaban parados en grupos,liando tabaco y fumando.A la niña todo aquello le pareció extraño y confuso.La madre tenía que hacer un trámite burocrático y la dejó sola,sentada en un banco del primer piso,en el rellano de la escalera.Estando allí ,la niña vio subir a cuatro hombres.Tres llevaban brazaletes con siglas,cartucheras y largos mosquetones,uno de ellos con bayoneta puesta.A la niña le impresionó el brillo del acero junto a la barandilla,la hoja larga y afilada en la boca del fusil,que se movía escalera arriba.Después miró al cuarto hombre,y se impresionó todavía más.
        Era joven ,recuerda.Como de veinte años,alto,moreno.De Ojos oscuros,grandes.Muy guapo,asegura.Guapísimo.Vestía camisa blanca,pantalón holgado y alpargatas,y llevaba las manos atadas a la espalda.Cuando subió unos peldaños más,seguido por los hombres con fusiles,la niña advirtió que tenía una herida a un lado de la frente,en la sien:la huella de un golpe que le manchaba esa parte de la cara,hasta el pómulo y la barbilla,con una costra de sangre rojiza y seca,casi parda.Había más gotitas de esas ,comprobó mientras el chico se acercaba,también en el hombro y la manga de la camisa.Una camisa muy limpia,pese a la sangre.Como recién planchada por una madre.
        La sangre asustó a la niña.La sangre y aquellos tres hombres con fusiles que llevaban al joven maniatado,escaleras arriba.éste debió de ver el susto en la cara de la pequeña,pues al llegar a su altura,sin detenerse,sonrió para tranquilizarla.La niña-la señora que setenta y dos años después recuerda aquella escena como si hubiera ocurrido ayer-asegura que ésa fue la primera vez,en su vida,que fue consciente de la sonrisa seria,masculina,de un hombre con hechuras de hombre.Sólo duró un instante.El joven siguió adelante,rodeado por sus guardianes,y lo último que vio de él fueron las manchas de sangre en la camisa blanca y las manos atadas a la espalda.Y al día siguiente,mientras su madre charlaba con una vecina,la oyó decir:<>.Al cabo de unos días ,la niña pasó por delante de la tienda de flores y se asomó un momento a mirar.Dentro había una mujer mayor vestida de negro,arreglando unas guirnaldas.Y la niña pensó que esas manos habían planchado la camisa blanca que elle había visto pasar desde su banco en el rellano de la escalera.
        La niña,la señora de 84 años que nunca olvidó aquella historia,no sabe ,o no quiere saber,si al joven de la camisa lo desenterraron en el año 4o o lo han desenterrado ahora.L e da igual porque no encuentra la diferencia.Como dice,inclinando su hermosa cabeza -tiene un bonito cabello gris y los ojos dulces-,todos eran el mismo joven.El que sonrió en la escalera.
        A Todos les habían planchado en casa una camisa blanca.
        Saludicos

  7. Veo que me he perdido un montón de películas este mes. Habrá que ponerse al día cuanto antes.
    “La sal de la tierra” la vi hace muchos, muchísimos años y me gustó mucho. Habrá que revisarla para ver si mantiene aquella vehemencia y frescura.
    Saludos de inicio de curso

  8. Estoy pensando que Rossif recibió su premio y merecidamente por reunir todas esas imágenes y saber contar con ellas los antecedentes y la crónica de la Guerra de esta manera bastatante objetiva y a la vez emocionante. pero habría que preguntarse quiénes fueron los operadores de cámara y recordar a todos aquéllos reporteros de guerra que trabajarían para agencias de noticias de dónde sacó Rossiff todo este material tan valioso.

  9. Sí, estoy de vuelta y de una manera tan ansiosa que no la entiendo ni yo, me gustó ver el comentario, sin embargo yo aún no dejaré ninguno, estoy leyendo lo que has ido escribiendo, como siempre acertado y muy agradable.
    Muchos Saludos, todos de golpe!

  10. La verdad es que yo tenía otro concepto del cine de verano. Para mí es más bien ver “Los Gremlims” al aire libre, tomando Fanta, comiendo chuches y fumando un cigarrito. ¡Ay! ¡Qué tiempos!
    Perdóname la salida de tono y muchas gracias por traernos las pelis a casa.

  11. Si tienes toda la razón, Noe, es un cine ligerito, para el aire libre, con sábana en la fachada de la iglesia y tal. Pero los derechos de autor mandan, y la posibilidad de ver cine no visto, también.
    Gracias a vos.

  12. Pues te lo agradezco, lo voy a ver y a sacar ideas, me hacen falta para una historia que estoy escribiendo, no sé si crecerá para una novela o no, eso espero.

    Abrazos.

  13. Todo lo que se haga para que no se olviden los esfuerzos y las penalidades que pasaron nustros mayores por la defensa de la libertad, merece nuestro reconocimiento.
    De bien nacidos es ser agradecidos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.