Mis escenas favoritas – Metropolis

Sublime momento de una de las mejores películas de todos los tiempos, Metropolis (1927), dirigida por Fritz Lang, recientemente restaurada y proyectada en la vía pública en pleno centro de Berlín, que nos traslada a una gran ciudad del siglo XXI en la que los obreros con concentrados en los subterráneos donde viven y trabajan con la prohibición de salir al mundo exterior (trama plagiada hasta la saciedad por todos aquellos directores que juegan a la ciencia ficción, empezando por George Lucas); llamados a la rebelión por un robot, amenazan con destruir la ciudad si los jóvenes Freder y María no logran despertar sus sentimientos de solidaridad y amor fraterno.

Buque insignia de la famosa productora alemana UFA y extraordinario fracaso de taquilla, esta parábola apocalíptica de una sociedad futura despertó la admiración del incipiente partido nazi (viendo el contenido de la trama no es de extrañar que quisieran apropiarse la parte del mensaje que, presuntamente, encajaba con su “ideario”), ante cuyo éxito electoral Lang optó por huir de Alemania la misma noche, según se dice, en que Goebbels lo citó en su despacho para ofrecerle la dirección de la cinematografía del Reich.

21 comentarios sobre “Mis escenas favoritas – Metropolis

  1. Por aquí una que llega tarde al trabajo después de verse las 15 partes de 16 disponibles en youtube… No creo que recomendarle la película al jefe sirva de nada (pensaré una mejor).
    No me extraña que los nazis (con esa sed de control de masas que tenían) se sintieran atraídos por esta obra. Me ha encantado la escena que has escogido. También me ha gustado mucho la parte en la que María les cuenta la historia de la torre de Babel, y esa imagen de ella pidiéndoles que tengan paciencia mirando al cielo y con las velas de fondo…
    Me piro pitando al trabajo, sino acabaré teniendo todo el tiempo del mundo para ver cine… Gracias por estos ratos tan buenos…
    Besos

  2. Gracias a vos por verlos. Es una película llena de imágenes poderosas, imitadas o copiadas durante décadas (hay que recordar que hablamos de una maravilla de los años veinte, que, a mi juicio, sólo ha sido recreada de manera equiparable en “Blade Runner”).
    En fin, el trabajo es lo primero, pero ya ves cómo se empieza y cómo puede terminar uno si dedica demasiado tiempo al cine…
    Besos.

  3. jajaja: me río por lo de Avatar…

    No sabía que la hubiesen restaurado: la he visto dos veces: la segunda, con la “intervención” de Giorgio Moroder: me gusta más la original, claro.

    Como me falta en la colección, habrá que buscarla. Muchas gracias por el dato, que ignoraba.

    Saludos.

  4. se ha puesto usted monumental y clásico…
    tal vez sea el momento, después de tanto sorete* bien filmado…
    un abrazo

    también a mi me sobró el Moroder en su momento

  5. Pues eso oí, Josep, que habían restaurado el metraje e incluso añadido algún fragmento cuando dieron la noticia de la proyección en plena Puerta de Brandenburgo este mismo año.
    Saludos.

    Pues sí, es que estoy a unas horas de nueve días de vacaciones, y claro, se impone lo monumental y lo clásico.
    Y que le den a Moroder…
    Abrazos.

  6. Para mí esta película es un ejemplo de lo que se podía lograr con talento e ingenio cuando no existían los efectos especiales de ahora. Menuda diferencia si la comparamos con Avatar (a favor de Metrópolis, of course).
    Abrazos

  7. Pues es que entonces los efectos estaban al servicio de la historia, no se pretendía hacer caja (aunque también) con ellos.
    Abrazos.

    Yo tampoco lo creo, pero sobre todo, no lo espero.
    Saludos.

  8. A mí la carrera de Lang me parece fascinante tanto su etapa muda (de la que me faltan ver todavía varias obras) como su etapa americana que me fascina. Ayer precisamente volví a ver Encubridora (una de sus rarezas, Lang con una película del Oeste). Metrópolis es un hito tanto en ciencia ficción como en la manera de presentar la alineación del ser humano (esa estética increible de los hombres en super fábrica subterránea y trabajo en cadena e inhumano). Para mí fue una sorpresa cuando el año pasado tuve oportunidad de ver otra de sus películas mudas, que desconocía, con música en directo (una gozada) que se llamaba ESPÍAS… ¡¡me encantó la historia, el ritmo…, y como no la música!!!
    Besos
    Hildy

  9. Estoy totalmente de acuerdo contigo,mi querido Alfredo.Pero creo de Metrópolis ha perdido bastante vigencia con el paso de los años si nos enfrentamos a otra obra menos conocida;Y el mundo marcha (1928) de King Vidor.Claro no es ciencia ficción,pero el tema de la alienación,de la indiferencia en un mundo muy duro y en donde te dejan al márgen cuando te quedas sin empleo,la frialdad,y esa escena final,cuando la pareja tienen un momento de asueto en una especie de parque temático,es entonces cuando todos se unen en risas y buenas intenciones.
    De todas maneras;cuando a veces me pongo Metrópolis,acto seguido me pongo también Y el mundo marcha.

    Un fuerte abrazo,amigo.

  10. Cierto, Francisco, aunque creo que no abordan exactamente las mismas cuestiones o, si acaso, “Metropolis” intenta ir más allá. “Y el mundo marcha” es de una actualidad tremebunda hoy en día; “Metropolis” en mi opinión sigue de lo más vigente en cuanto a que es una cima insuperable para la gran mayoría de la ciencia ficción que ha venido después, a la vez que es una película que recoge profundamente las inquietudes de la sociedad de su tiempo y buena parte de las nuestras.
    Abrazos.

  11. Totalmente de acuerdo.Tengo una vieja edición de la novela escrita por Thea von Harbou,la mujer de Lang,que curiosamente tomó posición en la ideología nazi,años más tarde.Tienes razón cuanado dices que es insuperable en el género de ciencia ficción.Creo que este género,en el cine,es poco frecuente,al menos de la manera tratada en Metropolis.Es un tema muy interesante Alfredo;en cuanto a nuestro período actual,en donde estamos ya acostumbrados a semejante situación y la tomamos como algo normal.Somos hijos del siglo XX y de todas sus barbaridades.Me he pasado la mayoría de mi vida trabajando en fábricas con grandes relojes que cuelgan del techo y relojes para fichar.He visto,porque yo esta allí también,la entrada de cientos de trabajadores a las seis de la mañana con las cabezas bajas.He visto a especialistas cronometrando junto a nosotros el tiempo que empleamos es fabricar piezas y no nos hemos indignado por ello.El cronometrador estaba allí para ajustar más nuestro tiempo y ampliar la producción.Y lo peor de todo; que allí nadie piensa.Todos temen al encargado,al reloj,a la producción,a ser despedidos.Personas anuladas de por vida en aras de la producción.Cuando sabes todo ésto y te pones a ver 2oo1 una odisea del espacio,es de lo más desolador.

    Un fuerte abrazo.

  12. La ciencia ficción, como género, anda del todo confundida. Se me hace a mí.
    Sin ser un buen conocedor de la matería, sin embargo opino que su función es la de imaginar escenarios (físicos, sociales o mentales) futuros, y no la de recrear los actuales, engalanándolos de lucitas y cachibaches a cual más extraño. ¿Acaso es ciencia ficción la traslación de un western al año 3015? Pues eso e slo que digo.
    Bien por Lang. Bien por ti.

  13. Tendré que volver a ella porque no la terminé cuando me puse a verla y es que me desilusíonó algo. Desde la escuela había esperado verla al saber que era una cumbre cinematográfica y sí que me gustó el retrato de ese mundo futuro y la creación del robot pero en la parte negativa recuerdo esa escena de la prota redimiendo al personal en la catacumba aquella como si fuera Jesús y aquéllo me pareció un poco cursi y ridículo… Pero bueno, volveré a terminarla.
    De Lang, gracias a un ciclo que le dedicaron en el 90, recuerdo que me gustó mucho entonces La Mujer del Cuadro con ese protagonista cuyo nombre no recuerdo que parecía Al Capone.

  14. Francisco, me has recordado el comienzo de “Tiempos Modernos”, otra que tal baila…
    Abrazos

    Sí, Raúl, pero, creo yo, esos mundos futuristas recreados son meras fachadas para hablar del nuestro. Al menos en la buena ciencia ficción…
    Gracias.

    Hombre, es inevitable percibir que el tiempo ha pasado por ella, la forma de narrar y la expectativa del público eran otras, Carlos. Pero es imprescindible.
    Ah, te refieres a Edward G. Robinson. Gran película.

  15. Y menos mal que huyó. La verdad es que me parece una película muy arriesgada para la época, en cuanto a la inclusión de ciertos ingredientes de ciencia ficción. Pero para mí es imprescindible. Uno de los carteles presidió mi dormitorio durante años.

    Abrazos

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