Diálogos de celuloide – Deseando amar

ÉL: Le parecerá raro pero quiero preguntarle algo. El bolso que llevaba esta noche, ¿dónde lo compró?

ELLA: ¿Por qué lo pregunta?

ÉL: Es tan elegante, quiero comprarle uno a mi mujer.

ELLA: Es usted tan bueno con su mujer…

ÉL: No realmente. Mi mujer es muy difícil (…). Prontó será su cumpleaños. No sé qué comprarle (…). ¿Podría usted comprar uno?

ELLA: A lo mejor no le gusta que sea exactamente igual.

ÉL: Es cierto, no se me había ocurrido (…). Eso no les gusta a las mujeres.

ELLA: Sobre todo si son vecinas.

ÉL: ¿Los hay de otros colores?

ELLA: Se lo preguntaré a mi marido.

ÉL: ¿Por qué?

ELLA: Me lo compró él en el extranjero. Aquí no los hay (…). El caso es que… (…). Yo también quiero preguntarle algo.

ÉL: ¿El qué?

ELLA: ¿Dónde se compró su corbata?

ÉL: No sé de dónde viene. La compró mi mujer.

ELLA: ¿De verdad?

ÉL: Me compró ésta en el extranjero. Aquí no las hay.

ELLA: ¡Qué coincidencia!

ÉL: Sí.

ELLA: El caso es que… mi marido tiene una igual. Dijo que era un regalo de su jefe. Se la pone todos los días.

ÉL: Y mi mujer tiene un bolso igual al de usted.

ELLA: Ya lo sé. Lo he visto (…). ¿Adónde quiere ir a parar? (…) Creía que era la única que lo sabía.

Deseando amarIn the mood for love (Dut yeung nin wa). Wong Kar-Wai (2000).

24 comentarios sobre “Diálogos de celuloide – Deseando amar

  1. Qué hermosura de peli, compa ALFREDO; y qué contención la de sus personajes: hablando, moviéndose, insinuando gestos y actitudes. Hace tiempo que no la veo, pero no tengo la más mínima duda de que, cuando lo haga, la voy a disfrutar igual que cuando la ví por primera vez.

    Un fuerte abrazo y buen día.

  2. Maravillosa película, sugerente … es una delicia. No sabes lo que me la recomendases.
    Como te dice Manuel todo se insinúa de una forma tan sutil, tan bella y esa música, mmmm. Una joya.
    Recuerdo bien este diálogo, como un círculo concéntrico.

  3. Este díptico me gusta tanto, que lo he visto ya varias veces y no sé cómo afrontar una reseña que sea objetiva, porque me emociona en exceso y me confunde: me puede, a mí, que nunca fui romántico.

    Saludos.

  4. Menudo diálogo. Empieza muy banal y acaba siendo la bomba. No me esperaba para nada el final al que van a parar esos dos. Ya tenía ganas de ver esta película desde que leí una reseña tuya, pero ahora aún me apetece más.
    Saludos

  5. “Y mi mujer tiene un bolso igual al de usted…”
    A partir de esta frase es cuando uno se mete de lleno y empieza a sentir con ellos… bueno, ya me conoces lo que soy con esta peli. GRACIAS por recomendármela en su día… Lo que más me gusta de mirar por esta mirilla del “39” es encontrarme con este tipo de joyas (sonrisa).
    Besos

  6. Pues sí, Manuel, una de esas cintas que han pasado a la posteridad con todo en contra. Si habláramos de un filme americano con toda seguridad alguien habría dicho ya eso de “la Casablanca del siglo XXI”.
    Abrazos

    ¿Y sabes por qué, Mima? Porque el director da una clase magistral del arte de la sugerencia: piensa por un segundo en lo que sabemos a ciencia cierta de la historia: poquísimo, casi nada. En cambio, piensa en todo lo que se nos insinúa: muchísimo. El arte de sugerir sin mostrar: cine puro.

    Ay, Josep, en el fondo eres un sentimental. Tranquilo, que alguien hará un remake USA algún día y podrás despacharte a gusto…
    Saludos.

    Jo, Carmen, es imprescindible. Te va a encantar, obra maestra, de verdad. Envidia me das de verla por primera vez.
    Saludos

    Es que el olor a podrido de Dinamarca siempre se percibe de un modo sutil, al menos al principio. Y luego, claro, el pestazo.
    Creo que no he usado un buen símil…
    Besos.

    Ya se te ve Roberto, romanticismo puro lo tuyo. No como uno que yo me sé, que ve estas cosas mientras se come un bocata de chistorra…

  7. Recuerdo que me sentí envuelta por unas imágenes bellísimas y una música alucinante. Me vienen a la cabeza los colores, las luces, las puertas que se abren y cierran, las escaleras, su ritmo pausado, los silencios…, y voy a ser un punto frívola, recuerdo que me encantaron absolutamente todos los trajes de la protagonista y estuve buscando insistente un vestido con cuello mao similar a alguno de los que aparecían en la película…, no tuve suerte en la búsqueda.
    Besos
    Hildy

  8. Incluso, según en qué, más aventajado que el propio Godard; menos… onanista.
    Abrazos.

    Eso de los vestidos ya lo he oído varias veces. Cine de sensaciones, que cuenta con la propia experiencia del espectador para detonar como TNT.
    Besos.

  9. Me gusta el diálogo.He escuchado la música de esta peli y he visto algún trocico,pero no la he visto.
    Le pediré a alguien que me la preste.
    Saludicos.

  10. me gustó, con esos guiños sobre la ropa y los objetos, y la música, milagrosa por momentos…
    El diario Público de hoy trae un regalo, al menos para mí que no la había visto: Blueberry Nights
    Corred, corred, malditos: un eurito de nada y es vuestra!
    un abrazo, alfredo

  11. Pues, en efecto, Dante, es todo un regalo por ese precio.
    En esta película, los objetos, en particular los relojes, y cosas como la luz o incluso la comida sirven como un prodigioso mecanismo narrativo: sensaciones por encima de una trama contada con principio y fin. Magistral.
    Abrazos.

  12. Un diálogo profundo a pesar de su superficialidad. Un diálogo con trasfondo a pesar de parecer “para besugos” si lo ves fuera de contexto.

    Una película llena de matices y detalles que me han dado ganas de revisionar gracias a ti, Alfredo.

    Un abrazote

  13. Pues sí, Alberto, la cosa empieza sosainas, pero va soltando poco a poco una carga de profundidad que estalla bajo la mesa y en sus ojos. Tremendo ejercicio de sutil conmoción.
    Abrazos.

  14. Que diálogo! Me parece magnífico. Un especie de juego de alguien gana-nosotros perdemos.

    Quien compró los bolsos? y las corbatas?

    Vaya por delante que no he visto la película.

    Saludos,

  15. Pues me temo que los compró la misma persona…
    Bueno, no te cuento gran cosa si te digo que la peli va de una pareja que descubre que sus respectivos esposos se compran cosas juntos.
    Saludos.

  16. Este diálogo me ha dejado con la miel en los labios, y eso es malo, muy malo. Tendré que verla para acabarme el bote de miel.

    Gracias por despertar mi interés.

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