Mis escenas favoritas – Con la muerte en los talones

Obra maestra absoluta del cine de entretenimiento, Con la muerte en los talones (1959) es, además de una actualización de Alfred Hitchcock de su anterior éxito británico, 39 escalones (1935), la película precursora de la saga cinematográfica de James Bond.

Distintas escenas del film resumen las cualidades de Hitchcock como director, su dominio de la técnica, su capacidad para generar suspense y emoción con un excelente uso del lenguaje visual y apenas unos pocos apuntes de diálogo y también su habitual recurso al humor más socarrón sin romper el tono y el ritmo de la trama principal.

23 comentarios sobre “Mis escenas favoritas – Con la muerte en los talones

  1. por supuesto ser que sí!!!
    obra maestra de Alfred H y Cary Grant, porque hay que reconocer que aquí Cary está inmenso, inigualable, moderno hasta hoy mismo.
    Y vaya talento el de H para resolver una escena final que no tenía solución posible.
    Un abrazo, y dos.

  2. Of course, y precursor nada menos que del James Bond cinematográfico.

    Posiblemente, Quincannan, sería un buen resumen si nos encontráramos con un marciano que nunca hubiera visto una película (bueno, alguno hay por ahí).

  3. Probablemente es la película de Hitchcock que más haya visto y la que más cariño tengo. Y siempre me pasa lo mismo…, siempre me encanta. Siempre me emociono…, siempre me río, siempre me atrapa con su ritmo trepidante…, y es que todos, cada uno de los personajes están perfectos. ¡¡¡La madre de Cary Grant no tiene desperdicio!!!¡¡¡James Mason es un malvado soberbio!!!¡¡¡Y la doble espía encantadora, viva Eva Marie Saint!!! Y todo gracias al maravilloso personaje que está alrededor de todos ellos, ese falso culpable que se toma la cosa con filosofía y nos divierte y arrastra en cada escena, Cary Grant, héroe a la fuerza genial… ¿Qué es pasárselo bien en el cine y disfrutarlo? Sin duda obras como Con la muerte en los talones.
    Besos
    Hildy

  4. Ahhh, por cierto, las dos escenas elegidas (Avioneta y Deténgase) perfectas: una por la tensión creada, espectacular (aunque ahora siempre me viene a la cabeza la imitación imposible de Vincent Gallo) y la otra divertísidima como un montón de escenas del film.
    Besos
    Hoy me he levantado pesada…
    Hildy

  5. Como dice alguien por ahí arriba, mi querida Hildy, la película es un manual de cómo hacer cine y de cómo disfrutar haciéndolo. Y viéndolo.
    Creo que son dos escenas que resumen muy bien la mezcla de tonos entre acción, suspense y comedia.
    Hoy te has levantado encantadora, como siempre…
    Besos

    Pues nos alegramos de imponerte un buen programa nocturno de cine, Quincanon. Así uno ha de tener felices sueños por fuerza.

  6. Escena memorable. Precisamente hace dos entradas comenté la película de “Los 39 escalones” porque la ví recientemente. En ella pude ver efectivamente similitudes con “Con la muerte en los talones” y, en el comienzo, con “El hombre que savbía demasiado”. Pero, bueno, ciñéndome a esta escena. Yo creo que no se ha filmado una carretera tan desolada, polvorienta y solitaria en ninguna otra ocasión. Y ver a Cary Grant en este escenario, el más opuesto a su imagen, víctima de un fumigador es todo un hallazgo.

  7. Por cierto que, en la segunda escena, Hitchcock me recuerda a “Atrapa a un ladrón”, aunque no sé si es posterior a “Con lamuerte en los talones”. De todas formas, esas escenas eran únicas con Cary Grant como protagonista.

  8. Ay, Marcos pues voy a buscar ese post, que se me ha pasado… Cómo es posible…
    “Atrapa a un ladrón” es cuatro años anterior a ésta.
    Abrazos.

    Por ahí, por ahí van las dos de míticas, Roberto; o al menos, para algunos, la segunda lo es. No sé qué querrá indicar eso…

  9. Es que es una obra maestra en todos los sentidos,Alfredo.Las grandes películas consevan un icono imborrable que en este caso es la escena de la avioneta en el desierto.
    Cuando Cary Grant se pone el traje de ese hombre verdadero pero inexistente que es George Kaplan, se da cuenta de que le queda muy corto. La realidad, viene a decirnos Hitchcock, es siempre más pequeña que el arte.
    Un dato curioso.La actriz que ejerce de madre en la vida real era más joven de Grant,y coló.Son esas cosas que tenían los grandes genios,realizaban películas inalcanzables.
    Un fuerte abrazo.

  10. Si no recuerdo mal, era incluso seis años más joven… De hecho, Grant ya está talludito, y sin embargo, se comporta casi como un adolescente en la edad del pavo para destaparse después como un héroe-agente secreto. Eso es evolución de los personajes y lo demás tonterías.
    Abrazos.

    Ay, Raúl, tú sabrás, hijo. Por charrar, supongo.
    Abrazos.

  11. Ayer la vi de nuevo,y me apasionó!!!
    Los malabares que hace en la casa al final!!!
    Y resulta que no es una verdadera de Frank Lloyd Wright ,sino una invención del staff!!!
    Genial!!!

  12. Hace poco la echaron en la tele y por supuesto que la vi. Me la sé de memoria, pero no importa. En las revisiones es donde se ve la calidad de una película, porque salen todos los fallos y muchas no resisten una segunda o tercera visión (a partir de cuatro, ni te digo). Ya ni sé cuantas veces la he visto. La escena del avión, perfecta, y Cary Grant, maravilloso. Es uno de mis actores favoritos.

  13. Que no la pude terminar… que me esperaba algo que me impactara más como lo han hecho muchas de sus otras películas y comenzé a defraudarme viendo a Grant a hacer de borracho en la comisaría…y la madre…y se me hacía muy larga…Quizá la culpa era del horario en día laboral, o quizá lo que vi ya lo había visto en otras pelis posteriores, seguramente peores….o seguramente la culpa es sólo de mi percepción.

  14. Lo más chocante de todo, Silvia, es que esa sensación trepidante se apodera de ti por más veces que la veas. Los maestros son así…

    Lo dicho, Carmen, justo eso que dices tú; que los grandes lo son por algo.
    Besos.

    Ayayayyyy, Carlos, que no sé qué te hago… Anda, alquílala, búscala, lo que sea; pero, ¡hombre!, no me digas eso…

    Rosa: considéralo un deber inexcusable.
    Besos.

    Es que tú tienes muy buen gusto, Carmen, que lo sé yo.
    Saludos.

  15. Jajaja, de la segunda no me acordaba. Hay que ver lo que hace la entonación a la hora de decir una sola palabra… Mira que llevar prisa y no poder “entretenerse” con la muchacha… al menos 5 minutitos, hombre.

  16. El cine de Hitchcock, en general, me gusta tanto, tanto, compa Alfredo, que me cuesta trabajo quedarme con una, dos, tres ó quince, tanto da. De esa forma, no sería capaz de decir que ésta está entre mis favoritas; eso sí, probablemente sea la que más veces he visto. Más allá de todo lo mucho y bueno que se ha dicho en los comentarios precedentes, sólo se me ocurre señalar que, por más veces que la veo, soy incapaz de encontrarle un “bache”: listón en todo lo alto de punta a cabo. Y eso, supongo, sólo se puede decir de las obras maestras.

    Un abrazo y buena semana.

  17. Ay, qué malas son las prisas, AdR…

    Pues ya somos dos, mi querido Manuel. Esta película es un prodigio en cuanto al manejo de la acción; todavía hoy es referente absoluto, fuente de la que copiar a mansalva.
    Abrazos.

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