Diario Aragonés: En un mundo mejor

Título original: Haevnen

Año: 2010

Nacionalidad: Dinamarca / Suecia

Dirección: Susanne Bier

Guión: Anders Thomas Jensen

Música: Johan Söderqvist

Fotografía: Morten Søborg

Reparto: Mikael Persbrandt, Trine Dyrholm, Ulrich Thomsen, William Jøhnk Nielsen, Markus Rygaard, Bodil Jørgensen, Toke Lars Bjarke, Camilla Gottlieb, Satu Helena Mikkelinen

Duración: 110 minutos

Sinopsis: Anton es un médico danés que trabaja en un campo de refugiados africano durante un conflicto armado en el continente. Su esposa y su hijo, que sufre acoso escolar, viven en Dinamarca. Christian es un muchacho que, tras la muerte de su madre, ingresa en el mismo colegio. Ambos se hacen amigos, pero la propensión de Christian de expresar su dolor y el alejamiento de su padre a través de la violencia va a marcar su amistad y el devenir de los acontecimientos, hasta el punto de que la vida de Anton se ve sacudida por una crisis de valores.

Comentario: Tras una filmografía discreta pero constante entre Suecia y Dinamarca durante los años noventa, el contacto de Susanne Bier con Zentropa, la productora de Lars Von Trier, la puso en el mapa del cine europeo y mundial con títulos como Hermanos (Brødre, 2004), con remake norteamericano incluido, Después de la boda (Efter brylluppet, 2006) y, filmada en Hollywood, Cosas que perdimos en el fuego (Things we lost in the fire, 2007). Su obra, caracterizada por un exquisito tacto visual, una estilizada pero austera puesta en escena y unas historias sembradas de desencuentros sentimentales, afectivos y emocionales, enorme sensibilidad y profundidad psicológica, ha contribuido decisivamente a poner de actualidad de nuevo el un tanto olvidado cine escandinavo en las carteleras de medio planeta. Con En un mundo mejor ha conseguido el Oscar a la mejor película de habla no inglesa de la edición de 2010, lo que ha incrementado las expectativas respecto a su nuevo proyecto, All you need es love, prevista para 2012 y con Pierce Brosnan como protagonista.

La película contiene las notas distintivas del cine de Bier ya comentadas, construye una historia de personajes creíbles, profundamente humanos, atenazados por los problemas, los traumas, los complejos y los silencios, ansiosos de una vía de escape (el “exilio” voluntario en África, el empleo de la violencia, los negocios en el extranjero, la búsqueda de aceptación entre los compañeros del colegio…) que les permita sentirse plenos, en buena relación con la vida [continuar leyendo].

Música para una banda sonora vital – Bagdad Café

Pequeña pero gran película esta Bagdad Café, coproducción germano-norteamericana dirigida en 1987 por Percy Adlon. Una pequeña joya de apenas noventa minutos en torno a Jasmine, una mujer alemana que tras una discución conyugal se baja del coche de su marido, en pleno desierto de Mohave, y va a parar a un pequeño y destartalado café de carretera que su presencia convierte en un lugar mágico. Tanto como la sensacional Calling you, de Jevetta Steele.

Scorsese se hace mayor: Boxcar Bertha

Los años sesenta son, para el cine americano, un híbrido. Por un lado, son los estertores del antiguo sistema de estudios, con un cine estancado en unos modos y maneras clásicos que ya no responden a la realidad y a las ambiciones de su público. Por otro lado, es un permanente laboratorio de experimentación, transformación y cambio muy influenciado por las corrientes foráneas, preferentemente europeas. Los primeros pasos de John Cassavetes y el resto del New American Cinema eclosionan con el éxito popular de películas que como Bonnie & Clyde o Easy rider, nacidas de la oportunidad que nuevos productores dan a los talentos emergentes surgidos de los suburbios de Hollywood y de las televisiones y teatros de Nueva York, inician una senda en el cine norteamericano que, de manera intermitente, se mantendrá como hegemónica durante unos diez años, hasta que los nuevos sistemas de producción, distribución y publicidad implantados como resultado de los multimillonarios éxitos de El Padrino, El exorcista, Tiburón y La guerra de las galaxias transformen para siempre el cine estadounidense hasta convertirlo en su mayor parte en el catálogo de vaciedades que se exhibe impúdicamente en las carteleras de todo el mundo para su vergüenza y nuestra consternación. Uno de los supervivientes de aquella generación que intentó cambiar el cine de Hollywood para bien de entre los que mejor se adaptaron a los nuevos tiempos (no hay más que ver cómo ha disminuido exponencialmente la calidad de sus trabajos a medida que se han ido volviendo más acomodaticios y complacientes) es Martin Scorsese, que tuvo algo más de cuerda que el resto. Su película de 1972, Boxcar Bertha, la segunda de su filmografía, no sólo es ejemplar en cuanto a la presencia de ese nuevo aire fresco del cine americano de los sesenta y setenta, sino que permite comprobar cómo ha evolucionado la carrera de Scorsese, sus temas y sus ambiciones, en cuarenta años de trayectoria.

La película no podría entenderse sin dos influencias notables: la primera, la de la película de Arthur Penn, de la que Boxcar Bertha parece una versión empequeñecida en lo presupuestario, afeada en lo estético y aligerada en cuanto a estrellas en su reparto, por más que temáticamente contenga un buen puñado de puntos de conexión; la segunda, la de su productor, Roger Corman, alejado durante estos años de su prolongada querencia a las películas de terror de serie B, a las adaptaciones de relatos de Lovecraft o Edgar Allan Poe y a la presencia de Vincent Price, y atraído enormemente por las películas situadas en las décadas veinte y treinta del siglo XX (como sus propios filmes La matanza del día de San Valentín, de 1967, o Mamá sangrienta, de 1970, en la que un jovencísimo Robert De Niro y un desgarbado Bruce Dern, entre otros, forman un grupo de hijos devotos de su madre, Shelley Winters, además de una banda de violentos y crueles atracadores). A esta doble influencia hay que sumar la subrepticia presencia de la estructura del western, el enfrentamiento entre la ley y los bandidos, los episodios de violencia a él asociados y el entorno rural y de campo abierto donde tiene lugar buena parte de la historia, en localizaciones del viejo sur de Estados Unidos.

Así, Scorsese construye, con guión de Joyce y J. William Corrington inspirado en hechos reales, la historia de Bertha (una jovencísima Barbara Hershey), una Continuar leyendo “Scorsese se hace mayor: Boxcar Bertha”

Diálogos de celuloide – El día de los enamorados

SAN VALENTÍN: No me diga que no es aficionado al fútbol.

DEPENDIENTE: Me gusta, ya lo creo que me gusta. Con locura. ¡Pero no me toque el fútbol!

SAN VALENTÍN: ¿No acierta en las quinielas?

DEPENDIENTE: Eso es lo de menos. Es mi novia, que no se hace cargo y…

SAN VALENTÍN: A ella no le gusta.

DEPENDIENTE: No solamente no le gusta, sino que quiere que a mí no me guste, y como a mí me gusta todo lo que le gusta a ella, y a ella no le gusta todo lo que me gusta a mí… Aunque me gusta ella, pero no lo que a ella le gusta. ¿Me entiende?

SAN VALENTÍN: Sí, está clarísimo… Pero tratándose de una chica como ella…

DEPENDIENTE: ¿La conoce?

SAN VALENTÍN: Naturalmente, su novia es una muchacha preciosa.

DEPENDIENTE: La conoce.

SAN VALENTÍN: Encantadora, ocurrente, lista, graciosa.

DEPENDIENTE: La conoce…

SAN VALENTÍN: Dulce, sumisa.

DEPENDIENTE: No la conoce. ¡Es una fiera!

El día de los enamorados. Fernando Palacios (1959).

Diario Aragonés – Inside Job

Título original: Inside Job

Año: 2010

Nacionalidad: Estados Unidos

Dirección: Charles Ferguson

Guión: Charles Ferguson

Música: Alex Heffes

Fotografía: Kalyanee Mam y Svetlana Cvetko

Reparto: Barney Frank, Charles Morris, Daniel Alpert, Dominique Strauss Khan, Glenn Hubbard, Eliot Spitzer, George Soros, Christine LaGarde, Jeffrey Lane, Kenneth Rogoff, Lawrence McDonald, Martin Feldstein, Harvey Miller, Michael Greenberger

Duración: 105 minutos

Sinopsis: Documental que relata los orígenes y las consecuencias de la crisis económica que el mundo soporta desde 2008 y que apunta a sus últimos responsables, un grupo reducido de personas de distintos ámbitos (económico, financiero, político, universitario, periodístico…) y de instituciones y empresas que, a través de la utilización de mecanismos políticos y propagandísticos, e incluso delictivos, han construido una gigantesca estafa a nivel mundial que ha vaciado los bolsillos de millones de ahorradores y ha provocado el despido y la ruina de millones de trabajadores, al tiempo que aumentaban sus fortunas particulares y los balances positivos de sus empresas hasta extremos nunca vistos.

Comentario: Este excelente documental de Charles Ferguson deviene en escalofriante relato de terror. Ejemplar en las formas y en el empleo del ritmo en la exposición de datos, algo tan fundamental en un trabajo que gira en torno a los siempre farragosos conceptos económicos y financieros, consigue transmitir y clarificar la complejidad de un largo proceso de décadas para facilitar al espectador su comprensión de los acontecimientos de los últimos años y la perversión de muchos de los titulares e informaciones que ha ido recibiendo en este tiempo y que han contribuido a mantener una atmósfera de intoxicación mediática tendente a la eliminación del riesgo de la petición de responsabilidades.

La película comienza poniendo un ejemplo a “pequeña” escala: la conversión de un país instalado permanentemente en el estado del bienestar, como Islandia, en un país débil, precario, financieramente en bancarrota, a raíz de las locuras inversionistas de una banca privatizada en aras de la moda neocon. Una vez presentado el esqueleto central de la narración, el documental de Ferguson pasa a explicar minuciosamente el caso estadounidense, y por ende, el mundial [continuar leyendo].