39estaciones, el regalo perfecto para la cuesta de enero y siguientes

Con la que está cayendo, y con la que nos va a caer, con la derechona depositaria del fascismo económico en el trono, con las manos libres para controlar la situación que ha deseado manejar sin límites ni ataduras desde la Segunda Guerra Mundial, como ese pirómano con la lata de gasolina en la mano al que un tonto le pone a cuidar un fuego para que no crezca, los próximos meses va a ser duro asomar la cabeza por la ventana de casa. Como alternativa, sugerimos el cine, ver cine, leer de cine, una forma barata, cómoda, riquísima y de lo más entretenida y didáctica de complementar con sueños, aventuras y acción las mediocridades de la vida cotidiana.

Y claro, aunque nos revienta sobremanera esto de la publicidad y el autobombo, sugerimos:

Leyendo y descubriendo o visionando de nuevo los títulos, carreras y filmografías que en él se repasan, la crisis se pasa volando, o al menos hace menos daño. Para esas noches en las que a uno le gustaría salir, gastar, comprar, cenar fuera, y el presupuesto aprieta, nada mejor que una velada nocturna al amor del radiador viendo o leyendo de cine.

¿Y dónde encontrarlo? Pues aquí al lado, en Los portadores de sueños, una de las mejores librerías concebibles por mente humana o sobrehumana alguna.

Uno se considera pagado y reconfortado si el lector disfruta leyéndolo y viendo películas tanto como el autor viéndolas y escribiendo sobre ellas.