Cine en fotos – La isla de la muerte (1945)

La isla de los muertos. Arnold Blöckin (1827-1901).

La isla de la muerte (Isle of the dead, Mark Robson, 1945).

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14 comentarios sobre “Cine en fotos – La isla de la muerte (1945)

  1. La mitología griega tenía su glamour incluso en la muerte. Woody Allen en su película Scoop utiliza al barquero clásico que no es más que Caronte, conduciendo a sus muertos por las aguas de la Estigia. Todos los grabados nos anuncian que los muertos navegan con plácida calma hacia la Isla de los Muertos. Así da gusto morirse, amigo. Hoy la muerte es un estrés incluso para los muertos, y ya ni te cuento con los que se quedan para gestionar el papeleo. Si no tienes un seguro el entierro cuesta una fortuna. Hay quien ahorra toda la vida para ello, hay que joderse. Al fiambre, después de maquillarlo lo meten en el tanatorio dentro de un frigorífico que se va activando el motor progresivamente como la nevera de nuestra casa, lo cual interrumpe el llanto plañidero de los familiares. Después hace entrada un empleado de la aseguradora (si se tiene) y te dice qué clase de mármol y ataúd quieres. Te muestra un muestrario plastificado con la calidad de la madera y el crucifijo. Todos eligen el más barato, evidentemente. Después viene el nicho a elegir; si es abajo es más caro y si está arriba, más barato. Dilema de dilemas. Arriba cuesta más limpiar el cristal y poner unas flores que se marchitarán o serán robadas por otros familiares tacaños para depositarlas en otros nichos. Puedes comprar el nicho y alquilarlo. He visto en el cementerio, más de una vez, un cartel en donde se dice que haga el favor de ponerse en contacto con este número los familiares del fiambre por falta de pago. Y, después está la fosa común, allí donde se amontonan sin orden y concierto unos cuerpos arrojados al agujero al más puro estilo guerra civil. No se si has puesto esta imagen para dar pena, pero a mí me ha dado alegría. ¡Qué isla! Eso sí, muy pequeña para tanto muerto.

    Lo quieras o no, no nos veremos allí, amigo. Al paso que vamos es más seguro que nos veamos en una fosa común trasladados en una carretilla.

    Un fuerte abrazo,amigo.

  2. Mi querida Hildy, ya ves al amigo Paco: unos tanto y otros tan poco…
    Besos

    Querido Paco: muy oportuna e interesante tu reflexión, como siempre. De las referencias woodyallenianas a la mitología griega yo me quedo, no obstante, con el coro cachondón de “Poderosa Afrodita” (aunque el barquero de “Scoop” no quede exento de guasa, digamos, estática).
    De lo que comentas, es bien cierto que el entierro es un negocio, que el culto a la muerte inoculado por la religión que nos ha tocado padecer no es más que la extensión natural de su inherente ánimo recaudatorio en todas y cada una de las fases de la vida. Y tragamos. Es lo que hay. Personalmente, me importa muy poco lo que hagan después conmigo, si hay caja o no me da igual, y también si voy a una fosa con diez mil tíos o me compran un apartamentito de cemento para pasarme ahí la eternidad.
    Nos veremos allí, sí, o bien en el cuarto piso del infierno, junto con el tipo que inventó el metacrilato, tú ya me entiendes…
    Abrazos.

  3. Me ocurre como a tí: leía a Machuca y me acordaba del coro griego.. 🙂

    Lo de una islita no está nada mal, ya te digo: por la cabida no preocuparse, que la ceniza ocupa poco y cada tanto se la lleva el viento: al precio que están los solares, dentro de poco, incineración obligatoria…

    Un abrazo.

  4. No, si ya veo que tendré que hacer parcelas… Fíjate tú que lo de la incineración a mí no me parece nada mal, es más higiénico y tal y cual. Incluso en algunos casos estoy a favor de la incineración inmediata, quiero decir, sin esperar a que la palmen…
    Un abrazo

  5. El paralelismo entre las dos estampas, compa Alfredo, resulta bastante llamativo (y hasta hermoso, con su puntito de misterio, de congoja). Sobre el tema de fondo, casi prefiero no darle más de una vuelta, ni de dos; y no es que sea supersticioso, que no lo soy, pero como uno sí que tiene sus manías, pues eso, como mejor que no…

    Un fuerte abrazo y buena semana.

  6. Mejor quedarse en la isla entonces, Manuel. Hombre, y si ves la película, pues no está nada mal. Truculenta y eso, sí, pero tiene su encanto. En particular, karloff está sensacional.
    Abrazos

  7. Se me habían pasado por alto estas dos islas .
    Estupendo paralelismo,Alfredo.No he visto la peli,pero a cambio lo de la mitología Griega es algo que me encanta.Y hablar de la muerte no me importa en absoluto,creo que hay que tomarlo menos en serio ,al fin y al cabo la muerte forma parte de la vida .Y mucha gente debería pensar más en ella para bajar los humos y ser más humilde.Aunque se que Disney no te gusta nada,yo me lo pasé genial con Hércules.
    Todo este rollo viene por el coment de Paco y tu consiguiente respuesta.Ya sabes,soy una voyeur de coments…
    Saludicos

  8. Bueno, sí, Carmen, es parte de la vida y no hay que darle la espalda… pero que venga dentro de muchos años.
    Saludos

    Más que curioso, Marcos, inevitable, diría yo. Pero hay cosas que valdrían una denuncia por derechos de autor, eso seguro. Menos mal que por entonces no estaba ni Ramoncín, ni la Sinde ni el Wert…

  9. La verdad es que está claro que hay algo más que una similitud, y hay otras, por lo que he podido averiguar, en otras obras, incluso cómics. La alegoría de que la muerte esté instalada en ese sitio cerrado, cubierto y oscuro resulta inquietante pero también produce una pizca de extraña serenidad.

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