Cine en fotos – Billy Wilder y Jack Lemmon en Berlín

wilder_berlin_39

MARK COUSINS: Hizo una gira por Europa para promocionar El apartamento (1960), y estuvieron juntos en Berlín. ¿Es cierto que Billy Wilder no le dijo hasta entonces que su familia había muerto en el Holocausto?

JACK LEMMON: Sí, una tarde estuve paseando con él. Salimos en coche y vimos una serie de edificios que parecían hechos de arenisca. En todas las paredes se veían impactos de bala. Era como si las casas tuviesen el sarampión. Se detuvo delante de una de ellas y los ojos se le llenaron de lágrimas. Le pregunté: “¿Qué te pasa, Billy?” Y él me dijo: “Yo vivía aquí”.

[Lemmon calla unos instantes, emocionado]

Mark Cousins, Escena por escena, OCHO Y MEDIO. LIBROS DE CINE, 2002.

Anuncios

6 comentarios sobre “Cine en fotos – Billy Wilder y Jack Lemmon en Berlín

  1. Aquí estamos hablando de dos de los grandes, y no me refiero a la jerga de los capos en las películas americanas refiriéndose al dinero, no, estamos hablando de algo muy, pero que muy grande: el viejo zorro de Billy, quizá uno de los directores más grandes de la historia del cine, y, Lemmon, quizá uno de los mejores actores de la historia del cine. Lo digo, lo suscribo y me quedo tan pancho, sin vacilar, tan tranquilo, sin dudar (eso que yo dudo de casi todo), pero respecto a Billy o Lemmon, nanai de la china. De Billy me queda todavía mucho que escribir, aunque prometí que ya no escribiría nada sobre él. De Lemmon tengo pendiente una conversación con él. Eran otros tiempos; tremendos, pero que parió gente como la copa de un pino. Director y actor. Actor y director. Álter ego, obras maestras, miles de libros y tú y yo que siempre escribiremos sobre todo esto. John Ford y John Wayne. John Huston y Humphrey Bogart. Alfred Hitchcock y François Truffaut, o Cary Grant y Jimmy Stewart. Federico Fellini y Marcello Mastroianni. Pero nada de Tim Burton y Johnn Depp, o Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio. Cuando se trata de cine la cosa tiene que ir en serio, tan en serio como tomarse muy en serio Sopa de ganso. Con el cine no se juega a no ser que una noche de insomnio te pongas El rey del juego o El golpe. Billy para la eternidad. Lemmon para el tiempo presente, que es otra manera de lo eterno. El cine está todavía ahí y quien no quiera verlo, peor para él.

    -Paco, ¿tú crees en dios?
    -Claro que sí, se llama Billy Wilder.

    Abrazos emocionados.

  2. Por cierto, aprovecho en este post para felicitarte. ¡Feliz cumpleaños! Esta noche deberías celebrarlo en un restaurante chino, de verdad, ya sabes, a lo El apartamento, pero nada a lo Fred MacMurray, ni tan siquiera a lo Jack Lemmon, simplemente allí, llamando al camarero chino (que nunca se entera de nada y encima te sonríe) y le pides buen vino y toda la parafernalia gastronómica chinil. Y si es una camarera china, mejor que mejor, porque te sonríe todavía más y se entera todavía menos. Emborráchate, amigo, y hártate de rollitos de primavera que pronto vendrá el invierno para siempre. Ocúltate tras la cortina de tallarines con gambas. Asoma la nariz por entre los tallarines y dile a la camarera que la amas. Tranquilo, te sonreirá y nada más; piensa que un paso más y te llevaría a la perdición. Bebe, ríe, ama entre las lámparas rojas en forma de cebolla y la música de ambiente que se repite más que el ajo. Pide después postres. Pide helado frito porque vendrán ventiscas que no se dejarán freír y nos freirán a todos nosotros. Sigue bebiendo ese alcohol donde hay dentro de la botella un lagarto, mejor que caer en manos de una lagarta, o volver con nostalgia a ver los dibujos animados de El lagarto Juancho. Vuelve a decirle a la chinita que la amas, y si es un chinito, se lo dices también, ya sabes que nadie es perfecto. Pide el café y con las galletas te darán ese sobrecito donde vaticina tu futuro. Ríete porque también es mentira. Bebe. Bebe. Y sonríe.

    Puedes tomar este estúpido comentario como mi regalo de cumple. Si me dejas de hablar lo entenderé.

    Más abrazos.

    1. ¡¡Muchas gracias, Paco!! Ya son 40 escalones, amigo. Ya he saltado la fecha en la que me prometí a mí mismo abandonar esto del blog, pero aquí seguimos, escribiendo y hablando, como decías en el comentario anterior, de todo esto, para que siga vivo, para que no se pierda, para que el único horizonte no sea el macarra de Johnny Depp ni el tonto del culo de Leotardo. De eso y por eso vivimos, amigo.

      En fin, tengo que ir al dichoso chino ese y probar lo mismo que tú… ¡¡Y dos huevos duros!!

      Se acepta tu regalo de cumpleaños; me he reído de lo lindo.

      Fuerte abrazo, y gracias infinitas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s