Música para una banda sonora vital: Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000)

London calling, de The Clash, ilustra uno de los momentos de crítica social en el contexto de los años ochenta británicos de esta película de Stephen Daldry, todo un bombazo en su momento, que en el fondo no supone mucho más allá de una manida y plana historia de superación personal en un entorno hostil, aderezado en este caso con el complicado contexto político y social de la era Thatcher, lo cual es casi ya un subgénero en la cinematografía británica reciente. Lo mejor es que supuso el reconocimiento instantáneo del director de las más estimables Las horas (The hours, 2002) o El lector (The reader, 2008).

 

4 Respuestas a “Música para una banda sonora vital: Billy Elliot (Stephen Daldry, 2000)

  1. No llegué a ver esta película, amigo mío. Cuando dices “la era Thatcher, lo cual es casi ya un subgénero”, es cierto, no obstante, el otro tipo; Ronald Reagan (menuda pareja más asquerosa, ambos responsables del nuevo neoliberalismo) no fue un subgénero en EE.UU. Ya sabemos lo que se produjo en toda la década de los ochenta en ese país, no se lo creía ni aquel científico loco de los pelos blancos y alborotados llamado Doc, es más, creía incluso que el ministro de defensa era John Wayne. De la película Las horas me quedo con la novela de Michael Cunningham. Aún recuerdo esta frase: “Tengo que enfrentarme a las horas, y después a las horas que siguen a estas.” No me gusta, sin embargo, ver a la Nicole Kidman con una nariz postiza. Me hizo recordar a mi tía cuando venía a casa la noche de fin de año. Entraba ella toda contenta con una nariz postiza y aquellas gafas de plástico sin cristales. Ella tenía la nariz mucho más larga que el postizo y las gomillas estaban siempre peligrosamente tensadas. El lector me gustó un poco más, pero siempre recomiendo la novela, que es cortita y explica mejor la historia, sobre todo, ese road movie escalofriante que parece no tener muy en cuenta el filme. En fin.

    Un abrazo y buen finde.

    • Pues creo que esta es una película con más fama que cine. No me entusiasmó demasiado, aunque las hordas de espectadores la aplaudieron con extraña unanimidad. En fin, Ronald Reagan también inauguró ese subgénero de presidentes americanos ridículos como George W. Bush y el actual presidente electo. Reagan ha logrado ser todavía más caricaturesco como presidente que como actor.

      En fin, las navidades, ufff…

      Abrazos

  2. Jajajaja, ¡discrepo, mi querido Alfredo!, adoro esta “manida y plana historia de superación personal en un entorno hostil”.,,, Y me encanta su director. Billy Elliot me gustó y emocionó en su momento… y en distintos visionados vuelve a atraparme. Me atrapa por la emoción… y el rostro de Jamie Bell. Me gustan sus personajes, la situaciones creadas… y cómo me cuentan esa historia.

    Beso
    Hildy

    • Pues es que, mi querida Hildy, cuando a los diez minutos de película todo empieza a sonarte a ya visto, los personajes tienen una dimensión, y eres capaz de prever todo lo que va a pasar, mala señal. Al menos para mí. Prefiero al Daldry posterior.

      Besos

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