Mis escenas favoritas: Apocalypto (Mel Gibson, 2006)

Hay que reconocerle al discutido (por tantas cosas) Mel Gibson su talento como director, en particular su brío y su destreza en las secuencias de acción, además de señalar y recuperar algunas de sus buenas interpretaciones, ya sea como héroe apocalíptico, ya como periodista australiano o incluso como un, a priori, improbable Hamlet en un reto superado con solvencia.

Apocalypto atesora momentos vibrantes (como los dos que ofrecemos a continuación, la larga secuencia de los sacrificios humanos y el impactante final) más allá de las críticas (acertadas) recibidas respecto a las inexactitudes históricas y antropológicas que su largo metraje (dos horas y cuarto) puede contener. Una película que crece con el tiempo y que, si bien puede llegar a resultar desagradable a los espectadores más delicados, da evidencia de la pericia de Gibson tras la cámara y, junto a otros títulos o determinados fragmentos de ellos, avala la categoría como director de un actor tirando a discreto y, en otras facetas, un individuo incluso siniestro.

10 comentarios sobre “Mis escenas favoritas: Apocalypto (Mel Gibson, 2006)

  1. Hola Alfredo. Me resultó demasiado larga cuando la vi en el cine. Siempre la he considerado una película mala y pesada pero he vuelto a ver ahora estas dos escenas que propones y me quedo con la del final. En 2006 debía ser uno de esos espectadores delicados que comentas porque la escena de los sacrificios nunca la soporté. Ahora la he vuelto a ver y creo que con el primer sacrificio ya valía para mostrar ese lado salvaje que pretende. Creo que con el segundo ya se recrea. Pero, en fin, seguramente y como dices, la película ha ganado con el tiempo. Pero no sé si esto es gracias a sus virtudes o a la deriva actual del cine. Un abrazo.

    1. Bien observado, es posible que apreciemos más algunas cosas en comparativa con la deriva comercial y el estado actual de las carteleras. En cualquier caso, el espectador es soberano, y si te parece larga y desagradable, pues ya está. Lo que ocurre es que la dirección es mucho más que eso, y el pulso y la forma de contar de Gibson en sus películas como director es muy estimable. Esto se ve especialmente en la última, “Hasta el último hombre”; las secuencias “íntimas”, de drama personal y romántico que contiene, a mí me parecen infumables, pésimas, con un guion penoso. Es meterse en la harina de la guerra, y la cosa cambia absolutamente. Las secuencias de combate son magníficas, aunque a alguien pueda parecerle que se recrea en la sangre y la muerte (es la guerra, amigos). Un abrazo.

  2. Que tal Alfredo!
    Recuerdo que me impacto cuando la vi en su momento. Ese final es una buena guinda, aun estando de acuerdo en algunas de las observaciones en cuanto a la violencia y la falta de rigor diria que la pelicula (la he vuelto a ver no hace mucho tiempo) me sigue entreteniendo.
    Ademas de algunos aspectos de su “particular” caracter creo que a Gibson se le echaron encima cuando su padre solto aquella burrada poniendo en duda el holocausto.
    Saludos!

    1. Muy buenas, Fran. Es que menuda familia… Son genio y figura, no cabe duda. De tan brutos hasta me caen simpáticos… mientras estén lejos.

      La película es indudable que va a seguir creciendo. Después de las olas publicitarias, a favor y en contra, solo queda el cine, y aquí hay mucho cine. El tiempo pone las cosas en su sitio, y gran parte de los títulos que ahora nos parecen maravillosos e imprescindibles van camino del olvido absoluto. Yo creo que algunas de las cosas que ha hecho Gibson, precisamente las más cuestionadas, como esta o La pasión, van a quedar, mientras que Braveheart, posiblemente, se olvide. Saludos.

  3. A mí me gustó mucho cuando la vi en el cine…pero tal vez, lo que más fue el atreverse con un tema tan poco trillado; me pareció fantástico que hicieran una peli sobre una cultura que poco tenía que ver con la occidental…sin que saliera un solo europeo. Porque en la mayoría que trataban a los indígenas, las hechas por occidentales quiero decir, como Bailando con Lobos o Un hombre llamado Caballo, siempre era necesaria esa figura blanca como para que pudiéramos digerir y entender la peli…Bueno, esto también pasó con Rapa Nui, que también me gustó.

    1. Ciertamente, el rescurso más habitual para exponer la realidad de otra cultura siempre ha sido la idea de choque. No obstante, esta está presente también en la película de Gibson, no solo en el final, con la llegada de los españoles, sino en cuanto a choque de las distintas culturas mesoamericanas, que no eran ni mucho menos uniformes, como la película muestra. Es decir, no son blancos, pero la cultura brutal de unos es mostrada a través de la mesura de los otros. No sé si me explico. En cualquier caso, apúntante Los reyes del sol, con Yul Brynner, como ilustre aunque imperfecto antecedente, esta vez vinculado a los incas.

  4. Todo lo flojo que me ha parecido siempre como actor lo tiene de estimable como director, estoy muy de acuerdo en el término que usas, sus escenas de acción tienen brío y denotan un talento que hoy en día no es tan común, sobretodo si nos fijamos en su película más reciente. Las escenas de acción de Hasta el último hombre sorprenden incluso tomando en cuenta que en el cine ya no existen prácticamente límites técnicos para narrar visualmente, y así y todo Gibson se las arregla para sorprendernos.

    1. Así es. Lástima que la película esté descompensada en su otro apartado. También es un mal muy común en las películas de Gibson tras la cámara. No obstante, lo prefiero, con mucho, como director. Logra momentos extraordinarios, por encima, diría yo, de la media de Hollywood en muchas ocasiones, y sus intereses, normalmente, esté uno de acuerdo o no con lo que piensa, van mucho más allá de la dinámica media del cine comercial actual. Solo por eso merece ya reconocimiento.

  5. Me gustó la película, pese a sus anacromismos históricos, pero qué cojones, te sumerges en la historia y en la acción y te olvidas de todo lo demás. A mí lo que me hizo gracia fue cuando vi a ese pobre hombre oculto en la selva y coge un sapo venenoso y lo traspasa unas cuantas veces con una flecha para envenenarla. Me sentí como el mismísimo sapo.
    Ahora está de moda criticar a Mel Gibson por algunas de sus declaraciones salidas de tono, sus borracheras y todo eso, pero a los que conocemos la verdadera Historia del Cine, no hay nada nuevo bajo el sol. Estamos viviendo unos tiempos francamente siniestros con eso del conservadurismo, la nueva inquisición, la corrección política el neopuratinismo y la censura. Vi al primer Mel como director en El hombre sin rostro y me gustó. Vi a Mel en El año que vivimos peligrosamente, y me gustó. Vi a Mel como Mad Max, y me gustó. Vi a Mel en Eternamente joven, y por qué no, me gustó. Vi a Mel en ese remake de A quemarropa, sí, esa maravilla dirigida por John Boorman y con Lee Marvin es insuperable, pero Payback no está nada mal. Vi a Mel en Air América, película totalmente olvidada, pero sensacional. Vi a Mel en la primera de Arma letal, joder, pasé un buen rato en el cine sin sentirme avergonzado. Vi a Mel en Gallipoli y en Rescate. Vi a Mel en Vacaciones en el infierno y en ese western paródico y delicioso titulado Maverick. Joder allí vimos en aquel vapor cruzando el Misisipi todo un elenco de viejas glorias: James Garner, James Coburn (¡La gran evasión!), Doug McClure, Leo Gordon, Paul L. Smith, Max Perlich, Dub Taylor, Denver Pyle, Graham Greene. Paul Brinegar, Art LaFleur, Bert Remsen, Robert Fuller, ¡hasta el puto Corey Feldman! entre otros. Joder, que uno también le gusta el cine y no solo a los cinéfilos de pacotilla. En fin, pasarán los años, las décadas, y se escribirá sobre todo esto y se verá con otros ojos.

    Abrazos mil.

    1. Yo creo que sí, que se le juzga demasiado deprisa como personaje (probablemente deplorable pero, como bien apuntas, nada distinto a lo que suele ser históricamente la peña habitual en Hollywood), y en esta sociedad biempensante, el sambenito es lo que se lleva. No analizar, no profundizar, no saber, no reflexionar. El tío tiene una carrera que nadie en Hollywood ha tenido después que él: ha habido mejores actores, desde luego, tal vez también mejores directores, y actores que han hecho mejores películas. Pero lo que ha hecho este tío, todo junto, no lo ha hecho nadie. Como bien dices, es un nombre que quedará, con luces y con sombras. Pensemos ahora en qué otros nombres quedarán de su generación, si queda alguno.

      Abrazos

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