Mis escenas favoritas: En bandeja de plata (The Fortune Cookie, Billy Wilder, 1966)

Pocos bisturíes como el de Billy Wilder para diseccionar cualquier sociedad. Sus comedias son, ante todo, retratos sarcásticos de las costumbres, los valores y el modo de vida americanos y, por extensión capitalista, de toda la sociedad occidental. Mosaicos completamente vigentes de las frustraciones y mezquindades del ciudadano medio, tan poco complacientes como, en el fondo, tiernas y comprensivas, aunque sin ahorrar vitriolo.

2 comentarios sobre “Mis escenas favoritas: En bandeja de plata (The Fortune Cookie, Billy Wilder, 1966)

  1. Sin desdeñar al grandísimo Jack Lemmon, la película es Walter Matthau en estado puro: mezquino, oportunista, cínico, malicioso y miserable. Vamos, lo que viene siendo un encanto de hombre, jajaja.
    Parece mentira que el actor pasara por una intervención quirúrgica durante aquel período: se aducía que esa era la explicación a que llevara abrigo la mayor parte del tiempo, para evitar que se notara la pérdida de peso que conllevó el pasar por el quirófano.
    Me gusta mucho su título original, “La galleta de la fortuna”: una forma irónica de hablar del reverso del sueño americano, de la cara oscura del éxito, de la moral imperante y del todo vale para medrar a cualquier precio.
    Pienso que Wilder (pese, quizá, al esquematismo del personaje de Boom Boom Jackson) proporcionó dos momentos de suprema dignidad a la raza negra: una, encarnada en este personaje, y otra en “El apartamento”, cuando Baxter se despide de su puesto y, a continuación, se quita el sombrero y se lo coloca a un empleado de mantenimiento de, por supuesto, raza negra.

    Besos!!

  2. Desde luego, radiografió eso que ahora llaman cuñadismo mucho antes de que al cómico de turno se le ocurriera empezar a hacer monólogos de cuñados… Luego (treinta años después) Robert Altman hizo Cookie’s Fortune, bastante menos afortunada, aunque no desdeñable.

    Bueno, las cosas empezaban a cambiar para los negros en el cine, muy despacio. De Wilder, no obstante, los ofendiditos de hoy podrían decir lo mismo que muchos de ellos dicen del cine de Woody Allen, que no representa las minorías étnicas. Los gilipollas.

    Besos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .