La tierra de la gran promesa (Ziemia obiecana, Andrzej Wajda, 1975)

Basada en la novela de W.S. Reymont, un poquito de zumo anticapitalista pasado por el filtro de la complaciente crítica oficial comunista, aunque de la mano de un cineasta que se eleva por encima de cualquier condicionante político o ideológico.