Mis escenas favoritas: Un final made in Hollywood (Hollywood ending, Woody Allen, 2002)

Val Waxman (Woody Allen), un cineasta de culto con “excelentes” dotes diplomáticas para manejarse en eso del desamor en esta divertida secuencia de Un final made in Hollywood (Hollywood ending, Woody Allen, 2002). Una cinta etiquetada como menor por la mayor parte de la crítica que a la vista del nivel medio de la comedia en los últimos lustros (retornos al universo de Mariano Ozores o simplezas interpretadas por cuarentones que dan vida a treintañeros que se comportan como quinceañeros) merece reconsideración en la trayectoria de su autor y en especial dentro del conjunto del cine de su tiempo.

Mis escena favoritas: Rocco y sus hermanos (Rocco e i suoi fratelli, Luchino Visconti, 1960)

Sublime momento en los altos de la catedral de Milán, tanto por el contenido dramático como por la forma en que se relaciona con el empleo del espacio, para esta maravillosa película de Luchino Visconti. Espléndido reparto (Alain Delon, Renato Salvatori, Annie Girardot, Katina Paxinou o Claudia Cardinale, entre muchos otros), música de Nino Rota y fotografía de Giuseppe Rotunno en una colosal obra maestra que, como todo clásico, pervive con toda la fuerza de su mensaje.

Mis escenas favoritas: Las verdes praderas (José Luis Garci, 1979)

Antes de convertirse en personaje caricaturizable y caricaturesco (ahí están sus últimas películas, o sus colaboraciones con los medios de la derechona más rancia de este país), José Luis Garci demostró sobradamente su condición de cineasta de empaque, así como en sus libros, y en los guiones de su primera época sobre todo, ha probado su capacidad como gran escritor. Como ejemplo, este momento de Las verdes praderas en el que, ya en 1979, avanzaba el discurso de derrota, frustración e insatisfacción existencial producto del modelo de vida capitalista en que nos desenvolvemos. Espléndido Alfredo Landa, por cierto.

Luis Buñuel, moral, religión y sexualidad.

Excepcional montaje audiovisual con extractos de la obra del maestro aragonés relacionados con la religión y la moral imperante. Impagable testimonio de la riqueza creadora y de la profundidad intelectual del gran cineasta de Calanda, posiblemente el único director que ha trascendido el propio cine, que se ha elevado sobre él para conformar una filmografía que escapa a cualquier molde o etiqueta, y que al mismo tiempo las contiene todas.

Inteligencia, lucidez, agudeza, rebeldía, irreverencia, provocación… Invencibles estímulos para romper con toda idea de conformismo. Atributos de una figura irrepetible de la cultura, fragmentos de una obra única.

Mis escenas favoritas: Los profesionales (The professionals, Richard Brooks, 1966)

Este maravilloso western de Richard Brooks es fuente inagotable de diálogos y secuencias memorables. Una película donde volver una y otra vez en compañía de la enérgica partitura de Maurice Jarre, de la presencia carismática de tipos fenomenales como Lee Marvin, Burt Lancaster, Robert Ryan, Woody Strode o Jack Palance, además de la belleza indómita y salvaje de Claudia Cardinale. Diálogos secos, escuetos, cortantes, que expresan mucho más de lo que dicen. Que entre líneas dicen todo lo que los personajes nunca se dirían.

Mis escenas favoritas: El sur (Víctor Erice, 1983)

El mes de las comuniones, también en el cine… Magnífica película de Víctor Erice, aunque inacabada por aquello de los problemas de financiación y los desencuentros artísticos. Con todo, obra mayor del cine español.

Más, dentro de dos días…