Música para una banda sonora vital: Días extraños (Strange Days, Kathryn Bigelow, 1997)

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Juliette Lewis interpreta a una cantante que a su vez interpreta este Hardly Wait en este estupendo thriller futurista coescrito por James Cameron para su pareja de entonces, Karthryn Bigelow, que resultó ser la mejor directora de la familia. Juliette, hija del actor Geoffrey Lewis, le cogió el gustillo al asunto e intentó hacer carrera en la música, con  poco gusto y menos éxito.

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Música para una banda sonora vital: Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994)

Otra más de las canciones que suenan en este talentoso refrito de Quentin Tarantino. Esta vez, Jungle Boogie, de Kool & The Gang, de 1974.

Música para una banda sonora vital: ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, Stanley Kubrick, 1964)

Este clásico lleno de nostalgia interpretado por Vera Lynn, We’ll meet again, muy famoso en Gran Bretaña en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, alcanza un inesperado sentido irónico al acompañar a las imágenes de destrucción atómica con que concluye esta comedia de Stanley Kubrick. Un filme brillante que con el tiempo, lejos de perder vigencia, vuelve una y otra vez a medida que asistimos al patético espectáculo de la irresponsabilidad de los dirigentes políticos, nacionales e internacionales.

Música para una banda sonora vital: La mejor oferta (La migliore offerta, Giuseppe Tornatore, 2013)

A los 85 años, el compositor italiano Ennio Morricone creó una de sus mejores partituras para este controvertido thriller de Giuseppe Tornatore, calificado de genial por algunos y de estúpida mamarrachada por otros. Lo innegable es el talento que Morricone despliega en su composición, que atesora pequeñas joyas como este Ritratti d’autore.

Música para una banda sonora vital: El apartamento (The Apartment, Billy Wilder, 1960)

Entre las múltiples virtudes de esta obra maestra de Billy Wilder se encuentra su partitura, compuesta por Adolph Deutsch, cuya suite es todo un clásico de la comedia “romántica”.

Música para una banda sonora vital: La gran belleza (La grande bellezza, Paolo Sorrentino, 2013)

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Originada en unos versos del poeta escocés Robert Burns, My Heart’s in the Highlands ejerce de tema central de la banda sonora de esta aproximación de Paolo Sorrentino a algunos de los temas e intereses de Federico Fellini, con más preciosismo visual gracias a la tecnología digital pero también con mayor pretenciosidad y autocomplacencia y menos imaginación, profundidad y elaboración propia. Espectáculo fascinante, en todo caso, que, como en su personaje principal, aspira a ocultar su inmenso vacío con una apoteosis de belleza formal.

Música para una banda sonora vital: Elmer Bernstein y el western

Hace ya unos cuantos años recuperamos aquí un popurrí con las más célebres composiciones para el cine de Elmer Bernstein, uno de los más grandes autores de música para el cine de Hollywood. Si nos fijamos en sus partituras para el western, observamos un parentesco directo entre sus bandas sonoras para John Sturges –Los siete magníficos (The Magnificent Seven, 1960)-, Michael Curtiz –Los comancheros (The Comancheros, 1961)- o Henry Hathaway –Los cuatro hijos de Katie Elder (The Four Sons of Katie Elder, 1965)-, hasta el punto de que las tres composiciones podrían formar parte de una única gran banda sonora que acompañara al mismo título, caracterizada por las apelaciones sonoras a la épica típica del género pero también por la inclusión de aires hispanos.