Música para una banda sonora vital – Flores rotas

Pedazo de banda sonora, como casi siempre en el cine de Jim Jarmusch, la de Flores rotas, película en la que Bill Murray explota una vez más sus excelsas cualidades para poner cara de palo durante ciento y pico minutos, acompañado esta vez de mujeronas tales como Sharon Stone, Jessica Lange, Julie Delpy, Chloe Sevigny o Tilda Swinton. La película es estupenda y no poca culpa la tiene la magnífica música, de la que es buena muestra este There is an end, de The Greenhornes.

Música para una banda sonora vital – Zodiac

En esta magnífica película de David Fincher que cuenta la historia real del conocido como “asesino del Zodíaco”, asesino en serie metódico e impredecible que durante veinte largos años tuvo en vilo a las fuerzas del orden de California aparece una breve pero reconocible ráfaga de saxofón que nos remite a un antiguo anuncio de tabacos con yate de vela incluido que se emitía no hace muchos años en televisión. En concreto, en una de las escenas finales cuando Jake Gyllenhaal entra en la tienda del principal sospechoso jamás imputado por falta de evidencias suficientes, en la radio suena este pedazo de tema llamado Baker Street, el homenaje del músico Gerry Rafferty a la calle donde se encontraba el 221 B, el refugio del investigador Sherlock Holmes, tantas veces visto en el cine con las facciones de Basil Rathbone o Peter Cushing, y el doctor Watson. Personajes sobre los que nos amenazan con dos nuevas versiones, una desde el punto de vista de la comedia tonta y otra con un Holmes convertido en repartidor de mamporros, que prometen echar bastante mierda sobre dos caracteres inmortales de la literatura universal.

Uno de los mejores temas que se han puesto por aquí.

Música para una banda sonora vital – David Byrne

Seducción letal (Palmetto, 1998), un tanto convencional pero muy eficaz ejercicio de cine negro rodado por el alemán Volker Schlöndorff y protagonizado por Woody Harrelson, Elizabeth Shue, Chloe Sevigny, Michael Rapaport y Gina Gershon, pasó de largo inexplicablemente de las pantallas y se fue directamente al mercado de vídeo. La historia está un poco trillada pero el guión es bueno: tipo seducido por femme-fatale que se mete en un lío turbio y de difícil salida.

La canción que suena en los créditos es casi una ironía: Miss America, de David Byrne, ex-líder de Talking Heads (grupo con canciones que, como And she was o Burning down the house, ha tenido mucha presencia en el cine), en una especie de sutil guiño cómplice a la propia trama de la película (las penurias que pasa Harrelson en la tierra del sueño americano -“I love America, yo siempre he confiado en tí, I love America, por qué me tratas así”, dice la canción, en español) o a la protagonista (la sensual Elizabeth Shue, perturbadora a más no poder). Se acompaña otro tema reciente de Byrne, Like humans do, y el tema de Talking heads, And she was, que aparece, por ejemplo, en Mira quién habla (Amy Heckerling, 1989), comedia un poco tonta que fue la resurrección de John Travolta.