Buster Keaton está encantado

Hace cien años del estreno de la divertida The Haunted House, cortometraje de Buster Keaton absurdamente titulado en España Pamplinas y los fantasmas, codirigido por el propio Keaton junto a Edward F. Cline, que también aparece en el reparto.

Cine de verano: Viaje a través de lo imposible (Le voyage à travers l’impossible, Georges Méliès, 1904)

Siguiendo el esquema de su célebre Viaje a la Luna (Le voyage dans la Lune, 1902), Georges Méliès adapta una obra coescrita por Julio Verne y Adolphe d’Ennery en 1882 a partir del relato del primero, para narrar la historia de una expedición del Instituto Geográfico que, a través de distintos medios de transporte (tren, automóvil, submarino, globo, y alguno más…), viaja, no al centro de la Tierra como en el original, sino nada menos que al Sol. Una pequeña maravilla repleta de esa ingenuidad y de esa imaginación y esa osadía propias de los primeros tiempos del cine.

Cine en corto: Vecinos (Neighbors, Buster Keaton y Edward F. Cline, 1920)

Uno de los más célebres cortometrajes del gran Buster Keaton de entre los producidos por Joseph M. Schenck, de ya más de un siglo de edad pero tanto o más fresco y dinámico que cualquiera de las películas actualmente en cartel (más incluso que la mayoría de ellas). Poco más de un cuarto de hora de auténtico disfrute y perplejidad ante el enorme despliegue de ejercicio físico y de talento humorístico de este genio auténticamente moderno.

Cine de verano: dos piezas de Joris Ivens (1898-1989)

Se ofrecen dos cortos del célebre cineasta experimental y documentalista neerlandés Joris Ivens. Dos pequeñas joyas que, respectivamente, cantan a la ingeniería y la tecnología de los tiempos modernos y lanzan una mirada poética a la ciudad de Amsterdam bajo la lluvia.

La casa embrujada (La Maison ensorcelée, Segundo de Chomón, 1907)

Película del aragonés Segundo de Chomón para la compañía Pathé Frères, que explora y explota el quehacer cinematográfico, tanto técnico como temático, adquirido por el turolense durante sus colaboraciones con Georges Méliès en su estudio de Montreuil. Una pequeña joya encantadora.

Cine en corto: El televisor (Narciso Ibáñez Serrador, 1974)

Hubo un tiempo en que el cine influía positivamente en la forma de concebir y ejecutar la ficción televisiva, a diferencia de hoy, en que es la mediocridad de la ficción televisiva la que poco a poco ha ido impregnando de vulgaridad la forma cinematográfica. Si en España hablamos de ficción en el cine y la televisión es obligado reparar en Narciso Ibáñez Serrador. El televisor es uno de los episodios de la época en color de la serie Historias para no dormir, y resulta de lo más ilustrativa y premonitoria de lo que aquel, en principio, inocente aparatito lleno de posibilidades de formación, información y entretenimiento ha termiando significando en nuestra vida “moderna”.