Cine en corto: El televisor (Narciso Ibáñez Serrador, 1974)

Hubo un tiempo en que el cine influía positivamente en la forma de concebir y ejecutar la ficción televisiva, a diferencia de hoy, en que es la mediocridad de la ficción televisiva la que poco a poco ha ido impregnando de vulgaridad la forma cinematográfica. Si en España hablamos de ficción en el cine y la televisión es obligado reparar en Narciso Ibáñez Serrador. El televisor es uno de los episodios de la época en color de la serie Historias para no dormir, y resulta de lo más ilustrativa y premonitoria de lo que aquel, en principio, inocente aparatito lleno de posibilidades de formación, información y entretenimiento ha termiando significando en nuestra vida “moderna”.

Primera obra menor de un genio mayor: Los asesinos (Ubiytsy, Andréi Tarkovski, 1956)

Después que Robert Siodmak en Forajidos (1946) y antes que Don Siegel en Código del hampa (1964), Andréi Tarkovski adaptó el célebre relato de Ernest Hemingway The Killers (Los asesinos) en su primera película como estudiante de cine.

Cine en corto: Destino, de Salvador Dalí y Walt Disney (2003)

Este cortometraje de animación, basado en la canción del mismo título del mexicano Armando Domínguez, es fruto de la colaboración que Walt Disney y Salvador Dalí emprendieron en 1948. Combinación de ballet y dibujos, debía formar parte de un largometraje de relatos breves, pero el proyecto quedó inconcluso. No fue hasta 2003 que se retomó el proyecto, mucho después del fallecimiento de ambos, y gracias a los bocetos e instrucciones que había dejado el pintor.

Stan Laurel y Oliver Hardy en Libertad (Liberty, Leo McCarey, 1929)

Stan Laurel y Oliver Hardy, el Gordo y el Flaco, dirigidos por el que posteriormente sería considerado uno de los más grandes directores de comedias de Hollywood, Leo McCarey, en esta obra de 1929, en plena zona de transición entre el mudo y el sonoro.