Turismo por lugares de película en La Torre de Babel, de Aragón Radio.

Nueva entrega de mi sección en el programa La Torre de Babel, de Aragón Radio, la radio pública de Aragón, en este caso dedicada a hablar de algunos lugares míticos inventados por las películas: la Barranca de Solo los ángeles tienen alas (Only Angels Have Wings, Howard Hawks, 1939), la Innisfree de El hombre tranquilo (The Quiet Man, John Ford, 1952), la Brigadoon de Vincente Minnelli (1954) y la Freedonia de los hermanos Marx en Sopa de ganso (Duck Soup, Leo McCarey, 1933).

(desde el minuto 14)

Música para una banda sonora vital: That’s entertainment!

Clásico de los clásicos del musical de Hollywood, That’s entertainment, interpretada por Fred Astaire, Nanette Fabray, Jack Buchanan y Oscar Levant, es uno de los momentos más recordados de Melodías de Broadway (1955) (The band wagon, Vincente Minnelli, 1953), producida por la unidad que Arthur Freed dirigía dentro de MGM, y uno de los himnos inmortales de la edad dorada del cine asociado al gran espectáculo de entretenimiento, vitalista y colorista. El reparto de la película, además de los mencionados, contiene a ilustres como Cyd Charisse y Ava Gardner.

Música para una banda sonora vital – Ámame esta noche

Vídeo, el primero, robado, literalmente, a Marta Navarro.

Love me tonight, de 1932, es una de las mejores películas del siempre polémico, irregular y controvertido Rouben Mamoulian, uno de esos musicales (por más que uno no sea de musicales) que contienen momentos mágicos, distintos. No sería ni mucho menos la única incursión de Mamoulian en el musical; ahí está la fantástica versión de Ninotchka titulada La bella de Moscú (Silk stockings -medias de seda-, 1957), con Fred Astaire y Cyd Charisse, en la que la apoteosis de color va acompañada de mucho ingenio y de estupendos momentos, como los bailes de Peter Lorre en plan cosaco. Pero primero, la sinfonía de la ciudad (y qué ciudad: ¡París!) de Ámame esta noche, obra mayor con Maurice Chevalier, Jeanette MacDonald y Myrna Loy.

Esta escalera cumple dos años

Gracias a todos. Por todo, especialmente a Valentín y a Marta, porque sin ellos nunca hubiera habido escalones.