Música para una banda sonora vital – El último emperador

En 1987, la improbable pareja musical formada por el japonés Ryuichi Sakamoto y el británico David Byrne, junto al chino Cong Su, pusieron música a la monumental y larguísima epopeya en la que Bernardo Bertolucci narraba la historia de Pu Yi, El último emperador de China.

Uno de los mayores logros de la cinta, ganadora de nueve premios Oscar, incluido el de mejor banda sonora, es su tema principal, imposible de eludir ya para el imaginario colectivo cada vez que se evoca la historia reciente del “gigante dormido”.

Música para una banda sonora vital – David Byrne

Seducción letal (Palmetto, 1998), un tanto convencional pero muy eficaz ejercicio de cine negro rodado por el alemán Volker Schlöndorff y protagonizado por Woody Harrelson, Elizabeth Shue, Chloe Sevigny, Michael Rapaport y Gina Gershon, pasó de largo inexplicablemente de las pantallas y se fue directamente al mercado de vídeo. La historia está un poco trillada pero el guión es bueno: tipo seducido por femme-fatale que se mete en un lío turbio y de difícil salida.

La canción que suena en los créditos es casi una ironía: Miss America, de David Byrne, ex-líder de Talking Heads (grupo con canciones que, como And she was o Burning down the house, ha tenido mucha presencia en el cine), en una especie de sutil guiño cómplice a la propia trama de la película (las penurias que pasa Harrelson en la tierra del sueño americano -“I love America, yo siempre he confiado en tí, I love America, por qué me tratas así”, dice la canción, en español) o a la protagonista (la sensual Elizabeth Shue, perturbadora a más no poder). Se acompaña otro tema reciente de Byrne, Like humans do, y el tema de Talking heads, And she was, que aparece, por ejemplo, en Mira quién habla (Amy Heckerling, 1989), comedia un poco tonta que fue la resurrección de John Travolta.