Música para una banda sonora vital: Érase una vez… en Hollywood (Once Upon a Time in… Hollywood, Quentin Tarantino, 2019)

Una vez más, Quentin Tarantino sabe cómo sacar partido a temas semiolvidados de la música con los que dar empaque audiovisual y adecuada promoción a sus películas. Este clásico instantáneo de 2019 va acompañado de un montón de joyas musicales, entre ellas este Out of Time de The Rolling Stones.

Música para una banda sonora vital: Érase una vez… en Hollywood (Once Upon a Time in… Hollywood, Quentin Tarantino, 2019)

Más temprano que tarde esta canción de Los Bravos, Bring a Little Lovin’, recuperada por Quentin Tarantino para su última película hasta la fecha, iba a aparecer por aquí. Su título, traducido al español, daba nombre a la comedia musical, bastante poco afortunada que el grupo rodó bajo las órdenes de José María Forqué en 1968, ¡Dame un poco de amooor…!

Mis escenas favoritas – Gran Torino (Clint Eastwood, 2008)

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Tragicomedia de iniciación y relato de despedida en clave personal, esta película de Clint Eastwood es probablemente una de las más incomprendidas e injustificadamente denostadas de su filmografía, en especial en la que se refiere a su prolífica producción a una edad ya avanzada. Sin embargo, el tiempo ha terminado por poner el cine de Eastwood en su sitio, y es razonable pensar que con este título (máxime a la vista de ciertas cosas que ha hecho después, merecedoras, sí, de mayores varapalos que la que nos ocupa) sucederá lo mismo.

En la película, Eastwood parodia y se despide de toda una línea de caracteres y temáticas que, junto con el western, que ya tuvo su propio y monumental final en la carrera de Eastwod en la década anterior, han presidido la parte sustancial de su obra: los polícias, los militares, los tipos duros y expeditivos de inspiración conservadora y modales y actitudes propios de lo más oscuro de los tópicos asociados a la cultura norteamericana. Como muestra de esa óptica paródica, la secuencia de la peluquería, en la que queda en primer plano la absoluta ridiculez de ciertos modelos de masculinidad y aceptación tantas veces representados por Clint Eastwood en la pantalla (de modo no menos paródico en más de una ocasión).