Mis escenas favoritas – El astronauta

Es un decir, claro… En 1970, en plena fiebre espacial tras la llegada a la Luna de los americanos, Javier Aguirre dirige esta parodia en plan cine español casposo en el que, siguiendo la pauta de Mortadelo y Filemón, un grupo de entusiastas aficionados españoles a la cosa de ascender a los cielos idea su cohete espacial, con un botijo y la puerta de un SEAT 600 incluidos, para subir a la ionosfera y más allá.

Un grupo de buenos cómicos, algunos diálogos ingeniosos y situaciones tan surrealistas como de andar por casa hacen a esta película un producto apreciable (si medimos con el baremo que suele usar TVE para programar su espacio sabatino de cine de exaltación de los “valores” franquistas, claro).

De una patética tristeza pseudohumorística típicamente hispana, pero con dos tragos encima, difícil no descojonarse…