Mis escenas favoritas: Anatomía de un asesinato (Anatomy of a Murder, Otto Preminger, 1959)

Además de ser una excelente película y uno de los más grandes clásicos del cine de juicios, esta obra maestra de Otto Preminger resulta decisiva en la historia de Hollywood por esta secuencia que incluye la denominación directa, sin censuras ni alusiones veladas, de una palabra hasta entonces vetada en las películas. El cine daba un paso más, hoy aparentemente simple e ingenuo pero entonces crucial y casi escandaloso, en su camino hacia la emancipación del Código de Producción.

Música para una banda sonora vital: Grease (Randal Kleiser, 1978)

Frankie Valli interpreta el tema principal (de los muchos que tiene) de Grease, célebre musical inicialmente destinado al fracaso más rotundo que, contra pronóstico, se convirtió en un clásico generacional al tiempo que certificaba la muerte del Nuevo Hollywood y anunciaba los tiempos de la regresión ultraconservadora de los ochenta, disfrazando de diversión un mensaje de lo más reaccionario. El entretenimiento vino así a ser la coartada moral bajo la que se inoculó ideológicamente en el público la doctrina neoliberal norteamericana. La animación de los créditos de la película no advierte de apenas nada de lo que sigue…