Cine y boxeo en La Torre de Babel de Aragón Radio

Los Lunes de Culto: The Set Up (1949), de Robert Wise

Nueva entrega de la sección de cine en el programa La Torre de Babel, de Aragón Radio, la radio pública de Aragón, en este caso dedicada a las películas centradas en el mundo del boxeo.

En el límite de lo deportivo, el boxeo es, sin embargo, el “deporte” más cinematográfico, un medio, por lo general, que no se lleva muy bien con la representación de lo deportivo. La paradoja reside en que, si bien como deporte es discutido, se trata del “deporte” que más y mejores películas ha provocado, depositarias de toda clase de elementos épicos, críticos, simbólicos y dramáticos. Las películas de boxeo, en torno a seiscientas en todas las épocas y en todas las cinematografías, se dividen en líneas generales en cuatro vertientes que (al menos tres de ellas, las más serias), se entremezclan a menudo en muchos de los títulos dotando a las historia de dimensiones más complejas que la simple violencia, aunque también de un abundante catálogo de clichés y lugares comunes: la historia del ascenso y la caída de un boxeador y sus difíciles relaciones con su entorno a medida que los éxitos se acumulan y se abre la puerta a todo tipo de excesos; las historias de superación personal; las relaciones con el hampa, la mafia, las apuestas ilegales; y las comedias a golpes.

(desde el minuto 14)

Mis escenas favoritas: Fat City, ciudad dorada (Fat City, John Huston, 1972)

“Paraíso en la Tierra”. Eso implica, en el argot pugilístico norteamericano, la expresión Fat City, aludida en el título de esta película basada en la novela de Leonard Gardner. John Huston es el cineasta que más y mejor ha sabido hablar de los perdedores, aquellos seres anónimos derrotados y abandonados en los márgenes de la vida. Aquí delimita las coordenadas de esa derrota en una magistral apertura que es todo un retrato del desarraigo y la soledad, cantado por Kris Kristofferson, al tiempo que una subversión sobre el mito de la dorada y soleada California.

Dedicada a Francisco Machuca. Nos vemos en Stockton, amigo.