Diario Aragonés – Un método peligroso

Título original: A dangerous method
Año: 2011
Nacionalidad: Canadá
Dirección: David Cronenberg
Guión: David Cronenberg, sobre la novela de Christopher Hampton
Música: Howard Shore
Fotografía: Peter Suschitzky
Reparto: Keira Knightley, Viggo Mortensen, Michael Fassbender, Vincent Cassel, Sarah Gadon, Katharina Palm, Christian Serritiello
Duración: 92 minutos

Sinopsis: Carl Jung inicia una correspondencia con el famoso psiquiatra Sigmund Freud a propósito del caso de una joven paciente rusa, un extraordinario banco de pruebas para las nuevas teorías freudianas acerca del origen sexual de muchos de los problemas psiquiátricos.

Comentario: A primera vista podría decirse que el canadiense David Cronenberg, que en los últimos años, gracias a la buena factura y al éxito de películas como Una historia de violencia (A history of violence, 2005) y Promesas del Este (Eastern promises, 2007) parece haberse consagrado entre la crítica más exigente y el público más generalista, se ha apartado con Un método peligroso de los temas que le habían convertido desde la década de los setenta en un director de culto para los espectadores más inclinados por el cine fantástico y de la ciencia ficción más alucinatoria. Sin embargo, el poso de los intereses del cineasta sigue estando ahí, si bien mucho más estilizado, moderado y maduro: la vida y la muerte, las relaciones paterno-filiales, las relaciones entre intelecto, imaginación y fantasía, la exploración de los límites humanos (a veces como producto del empeño personal y autodestructivo de un visionario o un iluminado no siempre comprendido), y la forma en que la ciencia cambia la vida de las personas, no necesariamente para bien, o de las barreras que la ciencia no puede saltar, como el amor.

En este caso, a través de la adaptación de la novela de Christopher Hampton, Cronenberg se adentra en una historia real, la de los primeros pasos del psicoanálisis, auspiciados por Freud y Jung, en la Europa que lentamente se aproxima a su inmolación en la I Guerra Mundial. Jung (Michael Fassbender, en un pasito más de esa incipiente y prometedora carrera) es un joven psiquiatra que en un sanatorio próximo a Zurich trata a una joven rusa, Sabina Spielrein (Keira Knightley, más anoréxica que nunca, que ya es decir), en la que encuentra una serie de indicios que le permiten encauzar el tratamiento a través de las teorías de su mentor, Sigmund Freud (Viggo Mortensen), que suponen una nueva y, para entonces, extravagante mezcla de búsqueda intelectual e instintiva [continuar leyendo]