Electroletras: charlando de El Padrino (The Godfather, Francis F. Coppola, 1972)

El Padrino_39

Charlamos sobre la primera entrega de la obra maestra de Francis Ford Coppola en Electroletras, el estupendo programa de TEA FM.

Electroletras

http://www.ivoox.com/electroletras-89_md_8903249_wp_1.mp3″ Ir a descargar

Historias de la radio: El Padrino, un proyecto familiar

Historias de la radio, además de una célebre película española de Sáenz de Heredia, es la sección en la que se van a recopilar algunas de las colaboraciones radiofónicas de este blog en el microespacio Distrito Cine, de la emisora TEA FM (Zaragoza: 98.9 de la FM).

Distrito Cine es un espacio en el que, además de recopilar comentarios, escenas y curiosidades de la historia del cine, queda constatado que quien escribe, otra cosa no tendrá, pero voz… tampoco.

En esta primera entrega hablamos de los curiosos lazos familiares que rodean la trilogía de El Padrino, de Francis Ford Coppola.

http://www.ivoox.com/distrito-cine-006-la-saga-el_md_216786_1.mp3″ Ir a descargar
(Duración: 03:05 minutos)

Mis escenas favoritas – El Padrino

Obra cumbre del cine moderno, casi todo está dicho ya de la trilogía de Coppola sobre la familia Corleone, a su vez un proyecto cinematográfico familiar (en diferentes momentos de la trilogía intervienen distintos miembros de la familia, desde el compositor Carmine Coppola hasta Mark, el hermano de Nicolas Cage, pasando por Talia Shire o la propia hija del director, Sofia). El inicio de la primera parte, con esta demostración del tempo narrativo y el dominio del espacio escénico, ya nos advierte de que estamos a punto de asistir a un espectáculo incomparable, a auténtico cine, a un clásico instantáneo desde el momento de su estreno en 1972.

La aparición en la oscuridad del rostro de Bonasera (irónico nombre para el dueño de una funeraria), que acude al despacho del Padrino el día de la boda de su hija que, por tradición, es también el día en que atiende las peticiones de sus acólitos, resulta precursora de la nueva mirada que para el cine norteamericano supuso la llegada de directores como Coppola o Scorsese, por citar los más obvios, y anuncia ya con plena intensidad la magnificencia de la trilogía, criticada a veces por contribuir a cierta glorificación de la mafia al convertirla en fuente de épica y honorabilidad, y exaltada justamente como la monumental obra maestra que sin duda es.