Música para una banda sonora vital: Tommy (Ken Russell, 1975)

En 1975 el inclafisificable Ken Russell llevó al cine la no menos inclasificable ópera-rock de The Who, con el grupo interpretando papeles relevantes, además del concurso de otras figuras de la música como Tina Turner, Elton John o Eric Clapton, y de consagrados actores como Oliver Reed, Ann-Margret, Robert Powell o Jack Nicholson. La historia es lo de menos: un niño traumatizado al asistir al asesinato de su padre a manos del amante de su madre, pierde la vista, el oído y el habla, lo que no es obstáculo para que, más crecidito, se convierta en una figura mundial del pinball. Casi nada.

Eyesight To The Blind es el tema que interpreta Eric Clapton, y que adorna la secuencia de ese extraño ritual de la iglesia “marilynmonroeniana”, uno de los sucesivos y gloriosos excesos de la película.

Mis escenas favoritas: Algunos hombres buenos (A Few Good Men, Rob Reiner, 1992)

El sobrevalorado Aaron Sorkin logra una de sus pocos grandes aciertos en esta recordada secuencia de este drama jurídico-militar que, por otra parte, no puede ocultar sus carencias y trampas morales y políticas bajo la cortina del thriller de investigación y el falso cuestionamiento de la actuación de las cloacas políticas de Washington al tiempo que se apunta al discurso neoliberal conservador del momento. Jack Nicholson y la frase “¿ordenó usted el Código Rojo?” poseen ya un pequeño espacio en la historia del cine de juicios merced a este tour de force dramático.

Hablamos de Chinatown (Roman Polanski, 1974) en La Torre de Babel de Aragón Radio

Música para una banda sonora vital: La fuerza del cariño (Terms of Endeament, James L. Brooks, 1983)

I Feel the Earth Move, uno de los archiconocidos temas del álbum Tapestry de Carole King, sirve a James L. Brooks para adornar la presentación del personaje de Jack Nicholson en esta exitosa y premiada (seguramente con exceso) tragicomedia. “Siento moverse la tierra bajo mis pies” sirve igualmente tanto de guiño irónico al personaje, un astronauta retirado, como de proyección de los inminentes sentimientos y del inmediato devenir vital de su vecina, interpretada por Shirley MacLane. Ambos obtuvieron el Óscar, además de Brooks como guionista (a partir de una novela de Larry McMurtry) y director, en la edición en que se coronó como mejor película para la Academia de Hollywood.

Diálogos de celuloide: Algunos hombres buenos (A Few Good Men, Rob Reiner, 1992)

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-¡Tú no puedes encajar la verdad! Vivimos en un mundo que tiene muros y esos muros están vigilados por hombres armados. Yo tengo una responsabilidad mayor de la que tú jamás podrás imaginar. Lloras por Santiago y maldices. Tienes ese lujo. Pero la muerte de Santiago salvó vidas y mi existencia, aunque grotesca e incomprensible para ti, salva vidas. En zonas de tu interior de las que no charlas con los amiguetes, tú me quieres en ese muro, me necesitas en ese muro. Nosotros usamos palabras como honor, lealtad, que son la columna vertebral de una vida dedicada a defender algo y no tengo ni el tiempo ni las mínimas ganas de explicarme ante un hombre que se acuesta con la manta de la libertad que yo le proporciono y después cuestiona el modo en que lo hago.

(guion de Aaron Sorkin)

Música para una banda sonora vital: Missouri (The Missouri Breaks, Arthur Penn, 1976)

Missouri (The Missouri Breaks, Arthur Penn, 1976) ha terminado siendo considerado un western de culto, no tanto por su perfección formal ni por la historia en sí, algo tópica (unos rancheros acomodados contratan a un asesino a sueldo para que elimine al pretendiente de su hija, un antiguo ladrón de ganado reconvertido en granjero), como por la célebre y extravagante caracterización que Marlon Brando hace de su personaje, el pistolero (llega a travestirse, por ejemplo, y algunos de sus diálogos y varias de sus escenas son, tal vez involuntariamente, descacharrantes), y por lo complicado y caótico que fue el rodaje, con un Brando y un Jack Nicholson pasadísimos, incapaces de memorizar sus frases, de actuar con coherencia y solidez, absolutamente idos, anárquicos, ingobernables, impredecibles. Una juerga.

Se trata, sin embargo, de una película estimulante, que, entre otros alicientes, cuenta con la música de John Williams justo antes de zambullirse en épicas espaciales. A la partitura compuesta por Williams pertenece este Love theme.