Mis escenas favoritas: La condesa descalza (The barefoot comtessa, Joseph L. Mankiewicz, 1954)

Mankiewicz, siempre Mankiewicz. Perfecta conjugación entre el dominio del lenguaje cinematográfico y la riqueza literaria de un guión, el cine de Mankiewicz es siempre un lugar perfecto al que volver. En este caso, la película habla tanto de Hollywood como de su estrella, Ava Gardner, en un papel, el de María Vargas, extraña y premonitoriamente ligado a sí misma. La acompañan, entre otros, Humphrey Bogart y Edmond O’Brien, Óscar por su interpretación. Obra maestra.

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Música para una banda sonora vital – La música de Miklós Rózsa

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Merecido recuerdo a uno de los más grandes compositores del cine, Miklós Rózsa (1907-1995). El músico húngaro se ubica dentro de la tradición postromántica, con un desbordante poder melódico, contrapuntístico y cromático propio de la tradición musical húngara de compositores como Béla Bartók o Zoltán Kodály, a lo que se une una suntuosa orquestación de pompa y fanfarria al más puro estilo wagneriano. Es la influencia de Wagner la que condiciona su forma de abordar la música cinematográfica: uso del leitmotiv para personajes y situaciones, y de la melodía continua. En el cine compuso música para Alfred Hitchcock, William Wyler, Michael Powell, Richard Thorpe, Joseph L. Mankiewicz, Fritz Lang, Mervyn LeRoy, George Sidney, Billy Wilder o Anthony Mann. A continuación, algunas de sus más características partituras, una detrás de otra y sin cortes publicitarios.

Diálogos de celuloide – El americano tranquilo (The quiet American, Joseph L. Mankiewicz, 1958)

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Ya me sé el disco. Siam cae. Malaya cae. Indonesia cae. ¿Qué significa “caer”? Si yo creyera en Dios y en la otra vida, apostaría mi arpa futura contra su corona dorada a que en quinientos años quizá no existan Nueva York o Londres, pero en estos campos cultivarán arroz, llevarán los productos al mercado en largas pértigas, tocados con sus sombreros puntiagudos. Los muchachos montarán en búfalo. Me gustan los búfalos, que no gustan de nuestro olor, el olor de los europeos. Desde el punto de vista del búfalo, usted también es europeo.

The quiet American. Joseph L. Mankiewicz (1958).

Diálogos de celuloide – La condesa descalza (The barefoot contessa, Joseph L. Mankiewicz, 1954)

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Montague, si hay algo que conozco es al público medio. Quiere a gente limpia en pantalla para sus hijos. Que el cerebro no te diga que quiere grandes interpretaciones y diálogos. Quiere olvidar sus problemas, ver a gente sana, escapar. No borrachos, maníacos sexuales, divorciados, comunistas, asesinos. Ni hijas de asesinos. Ya tienen bastante en casa.

The barefoot contessa. Joseph Leo Mankiewicz (1954).

Diálogos de celuloide – El castillo de Dragonwyck (Dragonwyck, Joseph L. Mankiewicz, 1946)

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No sé por qué pensé que sería usted mayor.

Ha mencionado mi edad varias veces. ¿Afecta a su confianza en mí? Alejandro Magno, siendo más joven, conquistó medio mundo.

Siendo mayor lo habría conquistado todo o habría tenido la sensatez de no intentarlo.

Dragonwyck. Joseph L. Mankiewicz (1946).

 

La huella (Sleuth, Joseph L. Mankiewicz, 1972): coloquio en ZTV

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Reciente intervención en el coloquio del programa En clave de cine, de ZARAGOZA TELEVISIÓN, acerca de esta obra maestra de Joseph L. Mankiewicz.

Diálogos de celuloide – Julio César (Julius Caesar, Joseph L. Mankiewicz, 1953)

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BRUTO: Si hay entre los presentes algún amigo de César, a él le digo que el amor de Bruto por César no era menor que el suyo. Si después ese amigo pregunta por qué Bruto se alzó contra César, he aquí mi respuesta: no se trata de que amara menos a César, sino de que amaba más a Roma. ¿Preferiríais que César viviera y que murieran todos como esclavos, o que César estuviera muerto para que todos vivieran como hombres libres? Como César me amaba, lloro por él; como era afortunado, gozo con ello; como era valiente, le honro, pero porque era ambicioso, le maté. Tengo lágrimas por su amor, dicha por su fortuna, orgullo por su valor y muerte por su ambición.

Julius Caesar (Joseph L. Mankiewicz, 1953).