Diálogos de celuloide – El ladrón de orquídeas

(Pudiste leer otro diálogo de esta película justo aquí)

adaptation-charlie&donald[1]

Señor… ¿Y si un guionista intenta escribir una historia donde no pasa gran cosa? ¿Donde la gente no cambia ni tiene ninguna revelación? Luchan y están frustrados, pero no llegan a nada. Más bien como en el mundo real.

¿El mundo real?

Sí, señor, el puto mundo real. […] ¿Que no pasa nada en el mundo? ¿¡Joder, pero tan mal estás de la cabeza!? Se asesina a gente todos los días. Hay genocidios, guerras, corrupción. Cada puto día, alguien en el mundo sacrifica su vida por salvar a otra persona. Cada puto día, alguien, en algún lugar, toma la decisión consciente de destruir a otra persona. La gente encuentra el amor, la gente lo pierde. ¡Por el amor de Dios, un niño ve cómo matan a golpes a su madre en los peldaños de una iglesia! Alguien muere de hambre, alguien traiciona a su mejor amigo por una mujer. Si no puedes encontrar todo eso en la vida, entonces, amigo mío, no tienes ni puta idea de lo que es la vida. Entonces, ¿por qué me haces perder dos putas horas con tu coño de película? ¡No me interesa lo más mínimo!

Adaptation. Spike Jonze (2002).

Diario Aragonés – Los descendientes

Título original: The descendants
Año: 2011
Nacionalidad: Estados Unidos
Dirección: Alexander Payne
Guión: Alexander Payne, Nat Faxon y Jim Rash, sobre la novela de Kaui Hart Hemmings
Música: Dondi Bastone, Richard Ford y Eugene Kulikov
Fotografía: Phedon Papamichael
Reparto: George Clooney, Judy Greer, Shailene Woodley, Matthew Lillard, Beau Bridges, Robert Forster, Mary Birdsong, Rob Huebel, Michael Ontkean, Troy Manandicm, Scott Morgan, Milt Kogan, Nick Krause
Duración: 119 minutos

Sinopsis: Matt King es un abogado de Hawai que debe afrontar una difícil situación familiar tras el accidente que ha dejado en coma a su esposa. La necesidad de acercarse a sus hijas, de 10 y 17 años, coincide con un momento capital para su amplísima familia: la venta de unas tierras que, herencia de sus antepasados, mezcla de misioneros y de los últimos vestigios de la realeza y la aristocracia de los aborígenes hawaianos, poseen desde 150 años atrás, y que pueden enriquecerles considerablemente, aunque a costa de abrir una tierra virgen, un paraíso natural, a las garras de los especuladores o de la industria del ocio, lucrativa con los hombres pero destructiva con la naturaleza.

Comentario: Poco o nada hay en la última película de Alexander Payne, según las loas recibidas por la crítica, premios incluidos, máxima favorita a los premios Oscar, que no hayamos visto antes. Un padre de familia (George Clooney), traumatizado por el accidente y el estado de coma de su esposa y los cambios que supone para su vida el hecho de tener que encargarse del cuidado y la educación de sus problemáticas hijas, a las que casi desconoce por haber estado tantos años más pendientes del trabajo que de su mujer y las niñas, ha de reconducir su relación con ellas y adaptarse a su nueva vida. Eso mientras, como fiduciario de un importante patrimonio familiar, busca comprador para las tierras de la familia entre los mejores postores de las islas y del continente antes de que los plazos del fideicomiso venzan y la herencia devenga en propiedad pública. Por tanto, la película de Payne trata básicamente de un hombre que mira al pasado para construir un futuro, para reconstruirse a sí mismo.
La virtud de la película, ya que no es la originalidad, consiste en contar esta historia con un guión milimétrico, preciso, riquísimo, y con unas interpretaciones, a destacar la del propio Clooney, sobresalientes [continuar leyendo]

Diálogos de celuloide – El ladrón de orquídeas

Supongo que sí tengo una pasión inconfesable: quiero saber lo que se experimenta al sentir tanta pasión por algo. La mayoría de la gente anhela algo extraordinario, tan estimulante que arriesgarían todo por ese deseo, pero muy pocos hacen algo de verdad. Es muy fuerte y enajenante estar junto a alguien tan lleno de vida. Hay demasiadas ideas, cosas y gente, demasiadas direcciones que tomar, empiezo a pensar que la razón por la que es tan importante apasionarse por algo es que de esa forma se esculpe al mundo a un tamaño más asequible. La vida parece estar llena de cosas similares a las orquídeas, fascinantes para la mente, cautivadoras para el corazón, pero un poco fantásticas, efímeras e inalcanzables. El mundo entero en una flor.

Adaptation. Spike Jonze (2002).