Luis Buñuel por Catherine Deneuve

Resultado de imagen de luis buñuel catherine deneuve

“La óptica de Buñuel, incluso cuando rueda una historia dura, sigue siendo la del humor negro. Buñuel bromea a propósito, es socarrón y ríe a menudo. Gracias a su presencia se divierte uno mucho en el plató. Es evidente que en el personaje de Don Lope, magníficamente interpretado por Fernando Rey, ha intentado una síntesis de todos los hombres que ha retratado en sus películas, desde Archibaldo de la Cruz hasta Viridiana, mediante la acumulación de una masa de detalles crueles, extraños y con frecuencia íntimos […]. Buñuel es, en primer lugar, un formidable narrador de historias, un guionista diabólico que mejora sin cesar el texto para que la anécdota sea más interesante, más sugestiva. Luis Buñuel dice a veces que no piensa en el público y que hace películas para los amigos. Pero creo que lo que pasa es que considera a sus amigos como especadores difíciles y exigentes. Por eso trabaja tanto para cautivarles y de esta manera logra hacerse comprender, admirar y amar por los cinéfilos del mundo entero”.

Catherine Deneuve en Trabajando con Buñuel (1970).

Resultado de imagen de luis buñuel

 

Mis escenas favoritas: Ensayo de un crimen o La vida criminal de Archibaldo de la Cruz (Luis Buñuel, 1955)

El maestro Buñuel en todo su esplendor: represión, fetichismo, sexo y muerte en un único pasaje. Tentación y perturbación.

Cine en fotos – Buñuel el sucio

Fotografía robada del imprescindible blog del imprescindible David Mayor, con dedicatoria incluida, cómo no.

El uso frecuente de la pistola no es exclusivo de México. Se halla extendido por gran parte de América Latina, especialmente en Colombia. Hay países en este continente en los que la vida humana -la propia y la ajena- tiene menos importancia que en otras partes. Se puede matar por un sí, por un no, por una mala mirada o, simplemente “porque tenía ganas”. Los periódicos mexicanos ofrecen todas las mañanas el relato de algunos sucesos que asombran siempre a los europeos. Por ejemplo, entre los casos más curiosos: un hombre espera tranquilamente el autobús. “”¿Llega a Chapultepec?”. “Sí”, responde el primero. “¿Y para ir a tal sitio?”. “Sí”, responde el otro. “¿Y para ir a Santa Ángel?””Ah, no”, responde el hombre interrogado. “Bueno -le dice el otro-, pues toma por los tres”. Y le mete tres balazos en el cuerpo, dejándole seco, como habría dicho Breton, un acto surrealista puro.

O también (…): un hombre entra en el número 39 de una calle y pregunta por el señor Sánchez. El portero le responde que no conoce a ningún señor Sánchez, que seguramente éste vive en el 41. El hombre va al 41 y pregunta por el señor Sánchez. El portero del 41 le responde que, sin duda alguna, Sánchez vive en el 39 y que el portero del primer inmueble se ha equivocado. El hombre vuelve al 39, llama al primer portero y le explica lo que pasa. El portero le ruega que espere un momento, pasa a otra habitación, regresa con un revólver y abate al visitante. Lo que más me asombró de esta historia fue el tono con el que la contaba el periodista, como si diese la razón al portero. El titular decía: Lo mata por preguntón.

(…) Otra vez, para La vida criminal de Archibaldo de la Cruz, el Sindicato me obligó a grabar una música. Se presentaron treinta músicos en un auditorio y, como hacía mucho calor, se quitaron todos la chaqueta. Les aseguro que las tres cuartas partes de ellos llevaban un revólver metido en una funda sobaquera.

Mi último suspiro. Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière.