Mis escenas favoritas: Anatomía de un asesinato (Anatomy of a Murder, Otto Preminger, 1959)

Además de ser una excelente película y uno de los más grandes clásicos del cine de juicios, esta obra maestra de Otto Preminger resulta decisiva en la historia de Hollywood por esta secuencia que incluye la denominación directa, sin censuras ni alusiones veladas, de una palabra hasta entonces vetada en las películas. El cine daba un paso más, hoy aparentemente simple e ingenuo pero entonces crucial y casi escandaloso, en su camino hacia la emancipación del Código de Producción.

Mis escenas favoritas: Días de vino y rosas (Days of wine and roses, Blake Edwards, 1962)

Sobrecogedor, trágico momento de este colosal drama sobre el alcoholismo protagonizado por Jack Lemmon y Lee Remick (premiados ambos en San Sebastián). Todo el patetismo de la adicción, el infernal frenesí de la caída en lo más profundo.

Música para una banda sonora vital – La profecía

Nada mejor para estas fechas tan señaladas que adornarlas con esa navideña tonadilla de Jerry Goldsmith que domina el metraje de esa obra de terror cristiano-satánico llamada La profecía, dirigida por Richard Donner en 1976, y que tantos comedores ambienta durante las cenas de Nochebuena, Navidad y Año Nuevo…

Como decían los Gomaespuma: ¡qué susto más grande, pdefiedo la muedte…!