Diario Aragonés: Contagio

Título original: Contagion
Año: 2011
Nacionalidad: Estados Unidos
Dirección: Steven Soderbergh
Guión: Scott Z. Burns
Música: Cliff Martinez
Fotografía: Peter Andrews
Reparto: Matt Damon, Kate Winslet, Gwyneth Paltrow, Marion Cotillard, Jude Law, Laurence Fishburne, Bryan Cranston, Jennifer Ehle, Sanaa Lathan, Elliott Gould
Duración: 106 minutos

Sinopsis: Un virus de origen desconocido y que se propaga por el mero contacto se propaga por todo el mundo. Mientras distintas organizaciones de salud intentan combatirlo, su propagación se convierte en causa de erosión personal y social para los superviviente.

Comentario: La última película del irregular Steven Soderbergh ofrece pocos alicientes más que un vulgar telefilme de sobremesa. De hecho, apenas se diferencia de este tipo de subproductos tan queridos a algunas televisiones españolas en el presupuesto, visiblemente más amplio, y en dos de sus inmediatas consecuencias: las localizaciones del rodaje, repartidas por todo el mundo (de Hong Kong a Suiza, pasando por Londres, China y, obviamente, Estados Unidos), y las estrellas participantes, muchas de ellas primeras figuras del panorama de Hollywood (Kate Winslet, Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Laurence Fishburne, Marion Cotillard) o ilustrísimos secundarios (Elliot Gould).

La película, construida a modo de thriller, pivota sobre los elementos propios de la crónica de acontecimientos salpicada de pequeñas dosis de drama y de técnicas documentales, y pretende ofrecer una visión global, a nivel técnico, humano y social, de lo que supone para el planeta la propagación de una pandemia de especial virulencia. Así, distintos extremos son retratados minuciosamente en la película, desde los primeros efectos del virus en personas concretas y en sus familiares (cuyas historias posteriores son presentadas de manera un tanto ociosa, innecesaria, y poco interesante, quizá por intentar equilibrar dramáticamente un argumento plagado de sucesos consecutivos presentados de forma casi periodística), hasta las primeras actuaciones a nivel administrativo, político y médico, para luchar contra el virus. Otros extremos no son apartados, analizándose igualmente el fenómeno del crecimiento de la psicosis colectiva, el negocio de las farmacéuticas con los ensayos clínicos y farmacológicos pertinentes, así como el comportamiento irresponsable de determinados medios de comunicación sensacionalistas respecto al tratamiento debido a las víctimas y en cuanto a la propagación de rumorología perjudicial para el mantenimiento del orden, de la calma y de la paz social. Del mismo modo, la película aborda la cuestión de la seguridad en un entorno consumido por la desesperación y la paranoia del fin del mundo [continuar leyendo]

Anuncios