Mis escenas favoritas: Primera plana (The front page, Billy Wilder, 1974)

Comienzo de esta película de encargo dirigida por Billy Wilder, en el que además de los créditos iniciales del filme se muestra el proceso artesanal de confección e impresión de un periódico al modo de los años 20 del pasado siglo mientras se escucha el Front page Rag de Billy May. Todo un homenaje al periodismo, que sin embargo en el resto del metraje va a ser sometido a la sátira más ácida y cínica del gran Wilder.

Música para una banda sonora vital – La música de Miklós Rózsa

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Merecido recuerdo a uno de los más grandes compositores del cine, Miklós Rózsa (1907-1995). El músico húngaro se ubica dentro de la tradición postromántica, con un desbordante poder melódico, contrapuntístico y cromático propio de la tradición musical húngara de compositores como Béla Bartók o Zoltán Kodály, a lo que se une una suntuosa orquestación de pompa y fanfarria al más puro estilo wagneriano. Es la influencia de Wagner la que condiciona su forma de abordar la música cinematográfica: uso del leitmotiv para personajes y situaciones, y de la melodía continua. En el cine compuso música para Alfred Hitchcock, William Wyler, Michael Powell, Richard Thorpe, Joseph L. Mankiewicz, Fritz Lang, Mervyn LeRoy, George Sidney, Billy Wilder o Anthony Mann. A continuación, algunas de sus más características partituras, una detrás de otra y sin cortes publicitarios.

Música para una banda sonora vital – Resacón en Las Vegas (The hangover, Todd Phillips, 2009)

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La apabullante aparición del ex boxeador Mike Tyson constituye uno de los -escasos- momentos realmente divertidos de Resacón en Las Vegas (The hangover, Todd Phillips, 2009), exitosa comedia repleta en sus 102 minutos de duración de humor de trazo grueso y con no demasiada elaboración cómica, cuya mayor dosis de ingenio reside en la estructura narrativa y en el ocasional acierto con las risas en pequeños momentos puntuales.

Uno de ellos es la fulgurante irrupción del personaje de Mike Tyson, que se interpreta a sí mismo, mientras pide silencio para disfrutar del momento que más le gusta del tema In the air tonight, el redoble de la batería de Phil Collins.

Música para una banda sonora vital – Wayne’s world y Bohemian rhapsody

El grupo Queen ya había participado en algunas bandas sonoras de películas (Flash Gordon, Los inmortales…), y uno de sus integrantes, el guitarrista Brian May, ha desarrollado una pequeña carrera como compositor para el cine. El mundo de Wayne, o Wayne’s world ¡Qué desparrame!, en la tradición tan habitual ahora de poner títulos estúpidos a las comedias, dirigida por Penelope Spheeris en 1992, es una de esas películas de culto que uno no sabe por qué lo son. Traslación a la gran pantalla de un compendio de sketches de dudosa gracia creados gracias al programa Saturday Night Live, hizo famoso a Mike Myers, al que hubo que aguantar luego en la saga Austin Powers, y poco más.

Una de las pocas cosas positivas del film es que popularizó entre el gran público americano la Bohemian rhapsody de los británicos Queen, canción que vivió una segunda etapa de esplendor norteamericana gracias a la inclusión de este tema en una conocida secuencia inicial en la que los personajes, peludos y bastante guarros, de esta cinta hacen el play-back melenudo de la canción mientras marchan en coche por la ciudad. Mejor nos quedamos con los caretos de Freddie Mercury, Brian May, John Deacon y Roger Taylor.

Música para una banda sonora vital – Flower power (como una regadera)

Titulada originalmente Greenfingers, y dirigida por Joel Hershman en 2000, Flower power (como una regadera) es una flojísima comedia británica basada en la historia real de unos presos dedicados al cultivo de flores en la cárcel que lograron cierta notoriedad pública gracias a su participación en un famoso concurso floral. Aparte de la presencia irrelevante pero inofensiva de Clive Owen y Helen Mirren en el reparto de esta nadería, tratando de lo que trata no podía faltar, aun de manera fragmentaria, este tema de Tears for fears, Sowing the seeds of love.

Música para una banda sonora vital – Marilyn Monroe

Paradojas de la vida: Marilyn Monroe, el icono de la sexualidad femenina por antonomasia, hoy, en tiempos de mofletes huesudos, hombros y rodillas picudas y globos inflados de plástico adosados a costillares enclenques, no se comería un rosco y no hubiera pasado de los circuitos eróticos y pornográficos de su época de Norma Jeane Baker. Cosas de una humanidad que ya no sabe mirar, pensar ni sentir más allá de cuatro o cinco minutos de videoclip o de ciento cuarenta caracteres llenos de faltas de ortografía.

En fin, como diría ella misma: Pupupitú…

Canciones provenientes de Con faldas y a lo loco (Some like it hot, Billy Wilder, 1959) y El multimillonario (Let’s make love, George Cukor, 1960).

Música para una banda sonora vital – Salvador

Salvador, dirigida por Oliver Stone en 1986, está basada en la historia real de Richard Boyle (James Woods), periodista americano que a principios de los años ochenta viajó al país centroamericano en busca de drogas, sexo y una vida barata y encontró su vocación periodística y su compromiso con la verdad y con la lucha política al comprobar la crudeza del conflicto bélico que enfrentó a las guerrillas comunistas con el gobierno pro fascista sostenido con la ayuda de Estados Unidos.

En la película, la escena en la que Richard parte con su camarada Doctor Rock (James Belushi) en coche hacia Centroamérica viene subrayada por Running on empty, el temazo de ese genio de la música llamado Jackson Browne.