Cine en fotos: Los gritos del silencio (The Killing Fields, Roland Joffé, 1984)

The Killing Fields / The Dissolve

Haing S. Ngor fue un médico (cirujano y ginecólogo) y actor camboyano de origen chino, célebre sobre todo por su Oscar al mejor actor secundario recibido por su participación en Los gritos del silencio (The Killing Fields, Roland Joffé, 1984), película que narra la tragedia de los campos de la muerte de la genocida dictadura jmer. Ngor, internado en uno de esos campos, tuvo que ocultar a ojos de sus captores tanto su origen chino como su profesión, ya que lo habrían ejecutado de inmediato por cualquiera de esos motivos, lo cual le impidió atender el embarazo de su esposa, que murió en el parto junto con la criatura. Huido de su prisión, tras trabajar como médico en un campo de refugiados en Tailandia, en 1980 emigró a los Estados Unidos, donde vivió hasta su asesinato en 1996 a manos de tres destacados miembros de la banda Oriental Lazy Boys, conocidos ladrones de carteras y joyas. El móvil de la paliza que le propinaron y el posterior asesinato parece ser la negativa de Ngor a entregarles un relicario de oro que contenía una imagen de su esposa (ya le habían “requisado” su Rolex). Los abogados defensores intentaron culpar a grupos de izquierda simpatizantes de los jmeres rojos, en supuesta venganza ante las revelaciones de Ngor en el libro que sobre sus experiencias bajo su régimen de terror publicó en 1988, pero no pudieron aportar pruebas sólidas de sus afirmaciones.

Música para una banda sonora vital – Boyhood (Richard Linklater, 2014)

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Uno de los acontecimientos cinematográficos de este septiembre es el estreno en España de Boyhood (Momentos de una vida), dirigida por Richard Linklater, uno de los cineastas más interesantes de los últimos lustros, y que esta vez se ha apuntado todo un hito en la historia del cine: filmar una única historia en sólo treinta y nueve días de rodaje extendidos, eso sí, durante doce años, a fin de retratar la evolución física y mental de unos personajes interpretados por los mismos actores. El resultado, una hermosa y magnífica película de más de dos horas y media de duración que narra el proceso de crecimiento y maduración de Mason (Ellar Coltrane), que a su vez sirve de vehículo para mostrar los sucesivos cambios en los modelos familiares y de convivencia, así como para presentar el trasfondo de una sociedad igualmente cambiante. El habilidoso guión de Linklater, que consigue dar la vuelta a los tópicos que no logra o no pretende eludir, además de demostrar un sabio manejo de la elipsis y del estudio psicológico de los personajes, está a la altura de la belleza y la dureza de algunas de las imágenes de la cinta.

La película, destinada a ocupar un singular espacio propio dentro de los anales de la cinematografía, resulta asimismo atractiva por la música empleada, que incluye unos cuantos clásicos estimables, como este Band on the run, de Paul McCartney & The Wings, en cuyo vídeo-clip se echa mano del recuerdo y la iconografía de The Beatles. El tema ya ha aparecido antes en varias películas; uno de los momentos más memorables tiene lugar en Los gritos del silencio (The killing fields, Roland Joffé, 1984), en la escena en que los protagonistas acuden a informar del bombardeo americano (una acción que el gobierno pretende ocultar a la opinión pública) de una ciudad camboyana y en los radio-cassettes de los milicianos del jmer suena esta canción de The Wings.