Mis escenas favoritas: Jasón y los argonautas (Jason and the Argonauts, (Don Chaffey, 1963)

Aquel cine de aventuras, de orientación juvenil, inspirado en mitos y leyendas griegos que se produjo en Europa en los años sesenta al calor del éxito de las grandes superproducciones ambientadas en la Antigüedad, servía a los jóvenes de puerta de entrada a un rico y complejo mundo, descartado en los planes de estudio, que fusionaba pasado y presente, mito e historia, cultura y vida. Esta película de 1963 contó para ello con la imaginación y la pericia técnica del gran Ray Harryhausen, creador de, entre otros, los famosos esqueletos armados que atacan a Jasón y sus compañeros, de viaje hacia la Cólquide en persecución del Vellocino de Oro. Junto a esta secuencia, otras muy recordadas, como la de Poseidón sosteniendo los acantilados para abrir camino a la nave Argos en un estrecho canal, o las de los dioses jugando con el destino de los hombres como piezas de ajedrez desde sus tronos en lo alto del monte Olimpo. Una prueba más de que el cine de entretenimiento, para resultar atractivo, no tiene por qué estar vacío.

Música para una banda sonora vital – La profecía

Nada mejor para estas fechas tan señaladas que adornarlas con esa navideña tonadilla de Jerry Goldsmith que domina el metraje de esa obra de terror cristiano-satánico llamada La profecía, dirigida por Richard Donner en 1976, y que tantos comedores ambienta durante las cenas de Nochebuena, Navidad y Año Nuevo…

Como decían los Gomaespuma: ¡qué susto más grande, pdefiedo la muedte…!